Edición Nº 659 - viernes 24 de febrero de 2017        

Irresponsabilidad

El Frente Amplio encara la Rendición de Cuentas pensando en aumentar el gasto público en vez de acometer su rebaja.

Con una presión tributaria que ya alcanza el 35% del producto bruto interno y un déficit fiscal del 4%, equivalente a 2.100 millones de dólares, el Frente Amplio sigue pensando en aumentar el gasto público en la próxima rendición de cuentas, en una cifra que —según “filtraciones” del Ministerio de Economía— llegaría a los 250 millones.

No hay ningún anuncio sobre recortes del gasto ni racionalización del mismo. La oposición ha señalado, por ejemplo, que los 260 cargos de confianza que existen actualmente —eran 130 en el último gobierno colorado— le cuestan al bolsillo de los contribuyentes casi U$S 150 millones por año. Los funcionarios de confianza no son inamovibles, como sí lo son los 70.000 nuevos empleados del Estado que ingresaron en este tiempo, por lo que esa carga de 260 funcionarios puede y debe revisarse. Pero no hay siquiera un amague por parte de las autoridades. Por el contrario, y casi como un instinto, los gobernantes frenteamplistas sólo piensan en aumentar el gasto.

En medio de ese drama, el Ministro de Economía Danilo Astori informó, como distraído, que no hay nada resuelto sobre las propuestas de la bancada para financiar los nuevos gastos, es decir, la retención inmoral de la devolución del Fonasa o aumentos de impuestos, como si alguien creyera a esta altura en su palabra. Todos sabemos que el Ministro cederá otra vez ante las presiones de la bancada de legisladores y ante las reclamaciones de la central sindical, como siempre ocurrió hasta ahora.

Los legisladores están barajando una serie de alternativas pero todas parten de la idea principal de aumentar los impuestos, como reconoció la senadora Constanza Moreira, quien, para justificar los futuros desvaríos, explicó que algunos impuestos más no cambiarán la historia, ya que el Poder Ejecutivo pone impuestos nuevos “todos los días”, fundamento absolutamente endeble proviniendo de una senadora oficialista.

Encima, estos anuncios sobre aumentos del gasto y nuevos impuestos (amenazan con subir el IRAE del 25 al 30%) se dan en momentos en que el Presidente Vázquez y su gabinete recorren el mundo rogando por las inversiones extranjeras y asegurando que en Uruguay hay una gran estabilidad y no se alteran las reglas de juego...

En ese clima de irresponsabilidad festiva y de remate de los fondos públicos, nada bueno surgirá para el uruguayo promedio, ese que siente todos los meses la carga de las tarifas, del IRPF o de las contribuciones municipales. Tampoco se puede esperar ninguna contrapartida, porque ya se ha comprobado que el aumento en el número de los funcionarios y en el presupuesto de los Ministerios, no significa mejores rendimientos, como ocurre con los patéticos ejemplos de la seguridad y la enseñanza.

En beneficio del país, el Frente Amplio debería promover una rendición de cuentas con gasto cero, como hizo anteriormente el Partido Colorado. Pero debería asumir esa meta deliberadamente, explicando y fundamentando los motivos ante la opinión pública y no dejando esa opción a las peripecias de las mayorías o minorías parlamentarias. Pero para hacer eso la coalición gobernante debería manejarse con los criterios de responsabilidad y de credibilidad que indudablemente le faltan. La Rendición de Cuentas será entonces, lamentablemente, otra instancia de engaño y retroceso.


Un héroe de la República

Con Alejandro Atchugarry el país pierde a una de sus mayores ciudadanos, la política nacional a un valor ejemplar, el Partido Colorado a una sus mentes más lúcidas, sus hijos a un padre devoto y todos sus amigos a un hombre noble, generoso y leal.

Nada de lo señalado en el epígrafe es frase de compromiso. Realmente Alejandro fue todo esto y aún más. El país nunca le agradecerá lo suficiente lo que fue su rol en la crisis de 2002, cuando la Argentina nos contagió su tragedia y —en nuestro país y los organismos financieros internacionales— no faltaban quienes, al modo de los vecinos, pedían que nos declaráramos en default. En aquel momento dramático, el Presidente Batlle le pidió su concurso; él dudaba por su falta de formación económica, pero finalmente —entre todos— le convencimos que su rol iba mucho más allá de lo económico. Este tema lo manejaban otros, desde el Banco Central, presidido por Julio de Brum, o en los EE.UU., además del Embajador Fernández Faingold y del contador Carlos Sténeri, agente financiero del Estado y dos grandes economistas, Ariel Davrieux e Isaac Alfie. Había un equipo vigoroso, ¿pero cómo se manejaba el tema político? ¿Cómo se lograban los votos legislativos para una reprogramación coactiva de depósitos o una absorción de cuatro bancos en crisis? Las difíciles soluciones financieras requerían leyes…

Allí es donde resultó fundamental su credibilidad, su capacidad de diálogo, su inteligencia para buscar consensos sobre medidas a veces heterodoxas pero imprescindibles para que el Parlamento procediera con eficacia y rapidez. La consecuencia fue salir de la crisis, preservar el crédito de un país que nunca había deshonrado sus compromisos y entregar el poder a un partido adversario, dos años después, ya en pleno crecimiento.

Más allá de esta gesta, Atchugarry fue un jurista fino, docente reputado en materia civil, de gran precisión conceptual, que en la vida parlamentaria —como diputado, como senador— perfeccionaba las leyes con preciosismo de relojero. Fue también un formidable Subsecretario de Transporte y Obras Públicas junto al Ministro Jorge Sanguinetti y luego Ministro él mismo, sustituyéndolo. A esa gestión se debe, entre otras muchas cosas, el llamado a licitación para otorgar una concesión en terrenos del Estado de la terminal logística de Tres Cruces, entonces una novedad en cuanto a la colaboración oficial y privada.

Esa vocación de servicio, esa capacidad de sacrificio, se puso a prueba en circunstancias personales muy duras: durante su Ministerio de Transporte y Obras Públicas fue operado de urgencia por un aneurisma (como el que ahora le costó la vida y que entonces superó de milagro); cuando hubo de enfrentar la crisis, venía de la pérdida de su esposa y asumió, con devoción, la difícil tarea de completar la formación de sus tres hijos. Dijo entonces que debía ser padre y madre, y así lo fue, a cabalidad.

Por cierto que son proverbiales las características de su estilo ascético, el desapego a las vanidades, su sencillez. La famosa camionetita que se hizo popular cuando la crisis fue, de verdad y no para la publicidad, un ícono de su modo de vivir. Por cierto, llamaban la atención su delgadez, su peligroso modo de fumar y su frugal comida. Dentro de esos hábitos tan austeros, asombraba —sin embargo— su capacidad de prodigar, en ocasiones hasta la madrugada, tanto en la tarea pública como en el mantenimiento de su pequeña empresa constructora.

Afectuoso, cálido, sensible a la amistad y al desvalimiento ajeno, esa calidad espiritual impregnaba sus actos.

Para nuestro Partido, tan golpeado por el destino en los últimos meses, la pérdida de Alejandro nos deja sin su consejo y su prestigio. Por cierto, luego de salir del Ministerio y el Senado, había anunciado —y mantenido- su idea de no postular más a cargos electivos. Seguía cerca del partido, acompañando siempre, pero nos desanimaba con su negativa a asumir una candidatura presidencial que hubiera tenido enorme respuesta. Respetábamos sin embargo, sus razones, los deberes familiares que se imponía y la conciencia de su fragilidad de salud, que aunque no alegaba, estaba sin duda en su conciencia.

Había pedido a su familia que para su final no hubiera honores ni discursos. Y así fue. Sencillo. Apenas dije unas palabras de despedida en el velatorio. Y en el cementerio, espontáneamente, lo hizo su hijo Gastón con un emocionante agradecimiento filial. Ocurrió, sin embargo, algo más que honores oficiales: el reconocimiento del país entero, el saludo de todos los sectores políticos, el análisis de una prensa que advirtió la caída de un grande.

Así se fue Alejandro. Un héroe a su pesar. Un político brillante sin proponérselo. Un santón laico sin sermón ni prédica. Un ciudadano.

JMS


"No hay ningún espacio para aumentar impuestos"

El exministro de Economía y Finanzas Isaac Alfie, sostuvo que en Uruguay a partir de los 30 mil pesos se empieza a pagar el IRPF, y agregó que alguien que tenga un ingreso mayor a 54 mil pesos, por cada peso adicional que gane, la mitad se lo queda el Estado y la otra mitad la persona. "Hemos llegado a un nivel donde los impuestos le impiden a las personas progresar y eso lleva a un desánimo en el trabajo", agregó.

En un reportaje que le hizo radio El Espectador- http://www.espectador.com/politica/347989/alfie-no-hay-ningun-espacio-para-aumentar-impuestos-en-uruguay - Alfie se opuso a que en la Rendición de Cuentas se resuelva, como proponen legisladores oficialistas, no devolver el excedente del Fonasa. "Hay que ver qué quiere decir económicamente eso" y explicó: “Las personas pagamos un porcentaje de nuestros sueldos y ese aporte tiene un máximo que es la cuota promedio que se le paga a las instituciones, más un impuesto implícito del 25% como máximo".

Agregó el ex Ministro: "es un seguro general con un impuesto mezclado para hacer un subsidio cruzado, peo si no se devuelve es un adicional más al impuesto a la renta, que en Uruguay es un impuesto al trabajo lisa y llanamente (...) La verdad es que lo veo muy mal, porque los batllistas siempre hemos estado en contra de todo tipo de impuesto al trabajo”.

Alfie también sostuvo que ya no hay margen para establecer nuevos impuestos. Explicó que “hay niveles y niveles. Si usted toma a una persona que gana 70 mil pesos nominales con los impuestos le quedan menos de 50 mil pesos en la mano", preguntándose “¿una familia con ese sueldo puede progresar? Hemos llegado a un nivel donde los impuestos le impiden a las personas progresar y eso lleva a un desánimo en el trabajo".

El economista señaló que en Uruguay a partir de los 30 mil pesos se empieza a pagar el IRPF y agregó que "alguien que gane más de 54 mil pesos, por cada peso adicional que gane la mitad se lo queda el Estado y la otra mitad la persona. Esas familias pueden vivir, pero no pueden progresar a través del trabajo, que es lo que el Batllismo ha impuesto en la vida del país”.

En cuanto al posible aumento del IRAE, el impuesto a las empresas, Alfie dijo que "Uruguay tiene aparte del impuesto a la renta, un impuesto sobre las empresas que se llama impuesto al patrimonio que funciona sobre los activos, por lo que la carga a las empresas comunes, esas que no disfrutan de regímenes especiales, llega casi al 45%. Es un disparate. Europa y Estados Unidos están bajando los impuestos a las empresas y aquí quieren subirlos".

Sobre el mismo tema explicó: "Es un impuesto a la renta ciego, porque el patrimonio es la diferencia entre activos y pasivos. Cuando se mide la rentabilidad se tiene en cuenta el capital. Si hay un impuesto a ese capital lo que se está haciendo es ponerle un impuesto a la renta de manera ciega".

"Al seguir aumentando un impuesto que en Uruguay llega a más del 40% nos estamos matando (...) No hay ningún espacio para aumentar impuestos en Uruguay, eso es bastante claro", aseveró.


Los muertos de Bonomi

Una vez más, el Ministro del Interior intentó explicar que la responsabilidad de la inseguridad está en cualquier otra parte menos en su gestión. Esta vez, al menos, no obtuvo un voto de confianza.

En la interpelación del Diputado Cardozo al Ministro Bonomi, éste no encontró mejor defensa para su indefendible gestión que hacer una historia de la violencia en el fútbol, registrando muertos a lo largo de la historia. Incluso aludiendo a la consigna del “cambio en paz” del primer gobierno del Dr. Sanguinetti, se permitió cuestionarlo.

Como era de esperar, esa alusión motivó a que el diputado Cardozo le dijera que carecía de autoridad moral para criticar esa política de pacificación, cuando él mismo se había beneficiado de ella, saliendo de la cárcel donde estaba, en 1985, por el asesinato de Rodolfo Leoncino, del que el 27 de enero se cumplieron 45 años. El funcionario del Penal de Punta Carretas fue entonces asesinado por la espalda mientras esperaba el ómnibus para ir a trabajar y el responsable fue el hoy Ministro. Naturalmente, no pudo responder esta verdad, como tampoco fue convincente esa contabilidad mortuoria que hizo.

Hasta ese punto llega el desparpajo y la impunidad que siente el señor Bonomi. Él cree que acusando a los demás, puede descargar su responsabilidad. Y habla de muertos cuando él asesinó.

Lamentablemente, este oportuno recuerdo ha tenido escasa repercusión en la prensa, la misma de la que se queja Bonomi, sin embargo.

En cualquier caso, el tema es que los problemas que siempre existieron en el deporte, se enfrentaron. Y nadie rehusó hacerlo. Y la Policía no se escondió, como la esconde ahora el señor Bonomi porque —dice— su presencia es “provocadora”, asumiendo así la derrota del Estado. Si el policía no es respetado y sus jefes lo mandan a esconderse, ¿qué autoridad puede haber? Su teoría es conocida: la responsabilidad la tiene todo el mundo, salvo el Ministerio. Hace años que se les viene diciendo que tomen medidas y tuvieron que pasar los disturbios conocidos para que el Presidente Vázquez reaccionara y anunciara, tarde y mal, una acción represiva.

El contexto actual de la violencia, por otra parte, es más grave que nunca y el fútbol no escapa a esa realidad. A la inversa, se contagia de ella. El tema de la droga es nuevo y sus secuelas se ven en el fútbol. Cuando en un baño de la tribuna Amsterdam, un hombre le pega un tiro a otro, no es un tema futbolístico, es otra cosa. Es el país fracturado del Frente Amplio. Es el país de Bonomi, que cuando llegó al Ministerio había 12 mil rapiñas y hoy ocurren más de 20 mil. En lugar de reconocer esa realidad, se solaza diciendo que este año pasado las rapiñas bajaron de 58 a 56... ¡por hora! Un paraíso, como se advierte.

Y miente luego, descaradamente, cuando afirma que es la primera vez que hay un descenso. Y eso es falso. Porque las rapiñas bajaron en 1988, en 1998, en 2001 y en 2003. Y el buen señor no dice que en ese 2003, saliendo apenas de la peor crisis económica, las rapiñas andaban por 6.900 al año y no en las 20.000 mil de hoy.

Una vez más, ha quedado en evidencia la falencia de un Ministro del Interior que se supone que es el responsable del orden público y la garantía de todos los ciudadanos. Él siempre está mirando al costado. Trampeando, falsificando, haciendo tortuosos razonamientos para demostrar que él nunca tiene nada que ver. Los asesinatos son “ajustes de cuentas”, lo que no importa, según él, porque esos muertos son de segunda.

Esta vez , por lo menos, no pudo obtener un voto de confianza. Algo es algo.


El descaro de la doctora Muñiz

Pese a que la presidente de ASSE afirmó que esa repartición es la más controlada del Estado, la interpelación del martes pasado confirmó que el organismo vive en absoluto descontrol: hay indignantes casos de corrupción que debe investigar la Justicia.

Nadie comprende muy bien la razón por la que la doctora Susana Muñiz fue Ministro de Salud Pública y es ahora titular de Asse. Siempre apareció como “aferrada” a los cargos, con habilidad para hacer declaraciones públicas pero sin ninguna capacidad de gestión, al punto que sus entrevistas siempre están dirigidas a tapar corruptelas y acomodos. Pero, a falta de méritos, tiene la ventaja de ser promovida y defendida por el Partido Comunista y ese es el único motivo de sustento de su carrera.

El martes pasado, durante la interpelación al Ministro de Salud, la doctora Muñiz tuvo el descaro de afirmar que Asse es el organismo con más controles y transparencia del Estado que es casi como decir que Sendic defiende la cristalinidad de su gestión en Ancap.

Además del procesamiento de un ex director delegado sindical – Alfredo Silva, procesado por cohecho y por conjunción del interés público y privado- se han acumulado en este tiempo una vergonzosa serie de denuncias sobre directores de hospitales que tienen empresas privadas que contratan con ASSE, tras licitaciones sospechosas.
Veamos.

El diputado Martín Lema dijo, durante la interpelación, que presentará ante la Justicia de Crimen Organizado la observación que el Tribunal de Cuentas realizó sobre la contratación de la empresa de ambulancias SIEMM en el Hospital de Bella Unión.

La empresa es propiedad del director del hospital Pereira Rossell, Federico Eguren, del director del Hospital Pediátrico del Pereira Rossell, Rodrigo Barcelona, y del director del hospital de Salto, Marcos García. (Los tres pertenecen al grupo del vicepresidente Raúl Sendic).

Por supuesto, ninguno de estos jerarcas puede comprar servicios de la empresa privada, cuando toma decisiones en organismos estatales.

La presidenta de Asse, Susana Muñiz, explicó que el aumento de consultas en el hospital de Bella Unión fue determinante para que se generaran serios problemas de traslados. Valga la ironía.

Cierto es que los gastos de ambulancias en Bella Unión alcanzaban a 28.500 dólares; en 2013 (cuando inició SEMM), la cifra pasó a 400.000 dólares; en 2014 creció a 560.000 dólares.

Hay más:

1) Asse fue acusada de ocultar información solicitada desde el Parlamento; de las 70 unidades ejecutoras externas solamente se presentó información de 29;

2) En 2008, Asse tenía 80 camas propias de CTI y gastó siete millones de dólares en contratación de otras camas en centros privados. En 2016, tenía 191 camas propias. Se gastaron 21 millones de dólares en contrataciones;

3) Gastos de limpieza en Asse 2008, $150 millones, en 2016 subió a $810 millones;

4) Gastos de publicidad del Hospital de Cerro Largo en 2016: un total de $1:600.000;

5) Los servicios médicos en Rivera subieron 565 veces, respecto a 2008;

6) Basso afirmó que los usuarios de Asse acceden a más prestaciones de las que accedían antes. Eso sí: anunció que los costos van a subir;

7) Muñiz dijo que es un organismo transparente que tiene voluntad de ser transparente. Sin embargo, nada explicó de las muertes evitables, de las irregularidades en la atención, de la situación edilicia de los centros; de los episodios por carencia de médicos o especialistas; falta de personal. Seguro, que no existe transparencia para estos extremos.

8) Muñiz también manifestó que Asse invierte más por usuario porque hace tres períodos de gobierno que se decidió invertir más;

9) Director del Hospital de Rosario renunció a su cargo, luego que el Tribunal de Cuentas advirtiera que no podía vender servicios de ambulancias al mismo centro de salud que dirige. En 2013, el centro contrató servicios de SEMCO (propiedad del director del hospital). La adjudicación asciende a $2:343.000. Abril de 2016, llegó a $3:525.576;

10) Asse administra 900 centros asistenciales; en 2008 los contratos de ambulancias sumaban 1:200.000 dólares; en 2015, sumaban 11:700.000 dólares;

11) En el país, se cuentan sólo cinco empresas de atención médica de emergencia y traslados móviles habilitados. Otras 123 hacen trámites ante el MSP. Numerosas empresas que en 2015 trabajaron para Asse no estaban habilitadas.

12) Las empresas de ambulancias en Montevideo están habilitadas. En el interior no existe regulación.


La cultura machista

Por Julio María Sanguinetti

Las leyes deben ser asertivas, no simbólicas. El “feminicidio” ya está comprendido en el artículo 311 del Código Penal, no hay vacío legal. Y una nueva figura puede incluso complicar antes que ayudar. Los cambios —imprescindibles— deben producirse en el campo de la cultura, que es la raíz de este problema que ha engendrado tantas tragedias.

Se está proponiendo en el Parlamento crear un nuevo delito, el feminicidio, o sea el homicidio de una mujer. La propuesta está motivada por el constante repicar de abusos en la vida familiar y particularmente por la reiteración de homicidios de hombres a sus parejas. Esos casos incluyen muchas veces el asesinato de los hijos y el suicidio del criminal.

Es natural que haya una reacción y están muy bien las organizaciones que batallan en el tema. Hay que asumir, sin embargo, que no es nada sencillo porque se trata de un cambio cultural que, como todo cambio de esa naturaleza, requiere un enorme esfuerzo educativo. No hay nada más persistente que la mentalidad y en la nuestra está, desgraciadamente, el predominio masculino. Las cuatro religiones monoteístas establecieron la subordinación femenina, pero mientras las judeo-cristianas fueron cambiando ante el empuje del liberalismo, la musulmana persiste en esa idea (y de un modo tan radical que indigna).

La filosofía liberal y democrática fue logrando, en los dos últimos siglos, un gran avance, pero con enormes resistencias. El voto de las mujeres se alcanzó en Europa después de las guerras porque, dada su enorme contribución entre 1914 y 1918, era imposible negarse. Es notorio que todavía hoy el tema es desafiante y cuesta. Basta salir a la calle y observar cómo se trata a las mujeres, tanto por los demás automovilistas, como por esos presuntos limpiavidrios de los semáforos, para advertir que el machismo está ahí, delante de nuestros ojos.

Los movimientos feministas han batallado mucho aunque no siempre bien, porque en ocasiones sus excesos rozan el ridículo y, en vez de abogar por la buena causa, logran lo contrario. El “todas y todos” cuando desde siempre se iniciaron los discursos diciendo “señoras y señores”, ha sido, a nuestro juicio, un retroceso. El fanatismo semántico llegó hasta una ministro española, que en una comisión se dirigió a los “miembros y miembras” para solaz de los machistas, que pudieron reírse a sus anchas.

Cuando aparecieron en nuestro país niñas musulmanas con su velo en las escuelas públicas, dijimos que debía prohibirse, porque era aceptar un símbolo de la subordinación femenina. Las autoridades educativas resolvieron lo contrario, incurriendo en un lamentable extravío de la laicidad y una contribución —involuntaria pero muy expresiva— de la degradación de la condición femenina. Esa sí que es “una  señal” y nuestra voz fue solitaria en el reclamo.

Ahora bien, el establecimiento de un delito específico, concebido como una “señal”, no va a significar nada.

El artículo 311 del Código Penal establece como “circunstancias especialmente agravantes” del homicidio, con una pena de diez a veinticuatro años de penitenciaría, “cuando se cometiera en la persona del ascendiente o del descendiente legítimo o natural, del cónyuge, del concubino o concubina «more uxorio», del hermano legítimo o natural, del padre o del hijo adoptivo”. Los otros agravantes especiales son la “premeditación”, la utilización de “veneno” y si hubiera un homicidio anterior.

O sea que está claro que el “feminicidio” ya está comprendido, como el “filicidio”, de igual perversidad y merecedor de la misma condena. No hay ningún vacío jurídico. Podría decirse que incluso una nueva figura puede complicar más que ayudar, al aplicarse a episodios en que van a convivir el nuevo delito con el tradicional.

Las leyes no están para dar “señales” sino para actuar asertivamente, aprobando o —en su caso— reprobando, pero no para actitudes simbólicas. Como es difícil oponerse dada la buena motivación inspiradora, seguramente saldrá en el parlamento, pero no se equivoquen los movimientos feministas: no significará nada. Lo que sí ha de seguirse es una campaña fuerte —e inteligente— de condenación, un reclamo vigoroso también a los organismos educativos, una acción persistente que pueda golpear sobre esa arraigada mentalidad, e intentar los cambios necesarios.

Hay que batallar y seguir batallando. Los hombres algún día entenderán que, siendo hijos de una madre que les dio vida, ninguna otra mujer será su propiedad sino lo contrario, su compañera si es su cónyuge o bien su responsabilidad y alegría si es una hija o una nieta. Los hábitos familiares son lo principal. En el plano público, las “señales” más importantes deben venir desde lo simbólico, en las parejas notorias, sean artistas o políticos, que en su actitud de respeto hacia sus cónyuges, hagan docencia. Y ni hablar de maestros, mujeres u hombres, docentes en general, que han de inspirar a los muchachos a sentirse más hombres respetando y queriendo, que agraviando o mandoneando. En una palabra, sacarse de la mente la idea de que quien comprende y sigue a su mujer no es “un pollerudo” sino lo contrario, un ser maduro, consciente de su fuerza, que necesita de la fuerza de “la otra” para que la vida valga la pena ser vivida.


Una demora cómplice

Los legisladores frenteamplistas se han dado cuenta ahora que hay que votar de apuro el proyecto de ley que establece el femicidio. Hace un año y medio que duerme en las comisiones parlamentarias y el oficialismo despierta recién ante una horrenda serie de asesinatos.

Aunque hay opiniones muy autorizadas que ponen dudas sobre la eficacia que pueda tener la ley que establece el “femicidio” o feminicidio como debería decirse, es necesario poner énfasis en la demora irresponsable que la bancada oficialista ha manifestado al respecto.

Ahora los legisladores del Frente sostienen que es imprescindible y urgente aprobar la norma, luego de que en las primeras semanas de este año ocurrieron ya seis asesinatos de mujeres. Pero ¿qué hicieron los diputados y senadores oficialistas desde diciembre de 2015, cuando el Poder Ejecutivo envió el proyecto en cuestión? 

Tuvo que pasar un año y medio de “dormidera” parlamentaria y la sociedad tuvo que horrorizarse ante la serie de asesinatos que todos comentan para que los legisladores gubernistas se dieran cuenta de que ese proyecto es urgente.

Una morosidad que asusta, porque según los autores del proyecto y quienes van a votarlo, están en juego vidas humanas. No creemos que si la ley se hubiera votado antes se hubieran evitado los recientes crímenes, pero eso es lo que invocan ahora los legisladores, por lo que están confesando su horrenda irresponsabilidad.


El mismo perro con distinto collar

La interpelación que le realizó el diputado blanco Rodrigo Goñi al Ministro Ernesto Murro dejó en evidencia que el FONDES ha seguido siendo un agujero negro en el que se vaporizan millones de dólares de los uruguayos.

El FONDES de la era Mujica, su “velita prendida al socialismo”, fue un desastre sin paliativos. Prácticamente ningún emprendimiento financiado por ese fondo financiado con un porcentaje de las ganancias del BROU, ha tenido éxito y se estima que poco y nada de lo “prestado” se pueda recuperar. Y tiene su lógica: si esas empresas fracasaron por las condiciones del mercado, es impensable que como empresas autogestionadas pero con plata estatal vayan a tener éxito.

Así, la “velita prendida al socialismo” de Mujica ha supuesto pasar a pérdida unos U$S 50 millones, equivalentes a casi el 70% del patrimonio del FONDES, con el 93% de ello destinado a financiar a ocho empresas “autogesionadas”, a cuál más inviable que la otra, aunque el ranking del fracaso siempre fue encabezado por el disparatado proyecto de “Alas Uruguay”.

Cuando asumió Vázquez en marzo de 2015, había consenso en el equipo económico de la nueva administración que debía cortarse con el disparate. Así las cosas, primero a través de un decreto y luego por medio de una ley (la 19.337), se intentó darle un marco normativo más riguroso, aunque el MPP y aliados lograron rebajarle los aspectos más exigentes.

Pero a raíz de la interpelación ha surgido que el gobierno de Vázquez, ya fuere por convicción o por presión política (a los efectos prácticos, ello es irrelevante), lejos de cortar con el disparate, lo continuó y “Alas Uruguay” continuó recibiendo nuevos préstamos a fondo perdido, que no hicieron más que prolongar su agonía a cuenta de fondos públicos.

Pero lo más imperdonable es que esa fogata con plata de los uruguayos ocurría en un marco de déficit fiscal crecientemente inmanejable.

En suma, el FONDES de Vázquez terminó siendo tan imperdonablemente manirroto como el FONDES de Mujica. El mismo perro con distinto collar.

Frente a ello, Goñi anunció que junto al ahora diputado independiente Gonzalo Mujica, presentará una denuncia penal, lo que luce totalmente razonable. Porque lo que se ha querido disfrazar de “instrumento valioso y nuevo, perfectible, al servicio de los trabajadores de la pequeña empresa, del emprendedurismo y cuyo objetivo fundamental es avanzar en el desarrollo del país”, como señaló la moción de respaldo al Ministro Murro presentada por el FA, no ha sido sino un mecanismo —otro más— de reparto de prebendas entre conmilitones.


Huérfanos de futuro

Por Luis Hierro López

Uruguay no tiene proyectos ni esperanzas, al contrario de lo que ocurre con otros países que promueven –y cumplen– metas claras para las próximas décadas.

Como informamos por aparte Noruega se propone para 2025, como eje de una fuerte política ambiental, erradicar los camiones y autos que usen el combustible tradicional para ser sustituidos, todos, por unidades eléctricas.

A la vez, quiere que para ese año las conexiones digitales lleguen a todos los habitantes y servicios, de forma que el conjunto de la sociedad esté interconectada.

El país nórdico procura culminar para esas fechas la total separación de la iglesia y el estado –un proceso que puede parecernos extraño a los uruguayos, que hace ya 100 años conquistamos esa meta– tras haber votado últimamente una reforma de su constitución. Es un cambio institucional y cultural de magnitud.

Noruega se ubica ya entre los primeros países del mundo en materia de calidad de vida y de ingreso per cápita, así como se destaca por la transparencia de sus negocios públicos y la vigencia de sus instituciones democráticas. Su disciplinada población supo promover un sabio acuerdo para no despilfarrar las ganancias por la explotación del petróleo, que llegan ya al 40% del PBI, orientándolas a ciertas inversiones y nutriendo un fondo para el futuro.

Pero esos avances no detuvieron al país, que sigue oteando el horizonte y buscando mejores condiciones de vida.

¿Hace algo de eso nuestro cansino Uruguay, llevado por las autoridades a la medianía, la mediocridad, la chatura?

Excepto algunas apuestas a las energías alternativas –que quizás nos provoquen una fuerte y desagradable sorpresa cuando nos enteremos de sus costos reales– el país no piensa en su futuro ni lo diseña. No hay desde el Estado ninguna propuesta atractiva. Lo que ha ocurrido recientemente con UPM, que exige antes de instalar su tercera planta que haya sistemas de transporte adecuados para sacar la producción, demuestra que no hubo ni hay previsiones y realizaciones viales, ferrocarrileras y portuarias que hayan sido concebidas con visión de futuro. El Estado se dedica a tapar los pozos de las carreteras, en una imagen que trasmite simbólicamente la resignación general a la que estamos condenados. Lo mismo ocurre en Montevideo, donde, tras 27 años de gestión monocolor, no hay ninguna previsión sobre la ciudad del futuro, atorada hoy por la falta de obras y de proyecciones.

Este estancamiento no es casual. Tiene que ver con la incapacidad del Frente Amplio para hacer acuerdos con otros partidos para imponer políticas de larga duración; se vincula con la soberbia que le llevó a creer al oficialismo que el país empezaba en 2005; y también tiene relación con el retroceso espiritual y cultural que el Frente Amplio le impuso al país; paralizando la enseñanza y despreciando el mérito personal como eje de la realización personal. Nuestra gente tiene hoy menos libertad, menos inventiva y menos expectativas.

El desencanto de muchos uruguayos tiene mucho que ver con las circunstancias cotidianas, pero también refiere a esta sensación de ahogo de una nación que no vislumbra ni sueña.


Prof. Carlos Ranguís

Tras una larga y generosa existencia acaba de fallecer el profesor Carlos Ranguís, un batllista de todas las horas

Profesor de historia en Enseñanza Secundaria e Inspector, Carlos Ranguís se dedicó con vocación a la enseñanza, sirviendo con devoción los valores de una educación basada en el respeto, la tolerancia y la laicidad.

Fue también director de cultura de la intendencia de Montevideo, donde desarrolló una interesante labor.

En el plano partidario, es justo recordar que integró, con otros importantes ciudadanos, el último Comité Ejecutivo partidario antes del golpe de Estado de 1973, encontrándose Ranguís entre quienes promovieron, desde la clandestinidad, la declaración de condena a los dictadores de turno.

Caballeresco y formal, fue el fiel representante de una época en que la palabra empeñada valía y la amistad y el deber cívico eran las fuerzas fundamentales de la vida.


Con los días contados

Por Atilio Arrillaga Simpson
Ex legislador

Con gusto publicamos esta colaboración de Atilio Arrillaga Simpson, ex legislador nacionalista

Con excepcional pluma el Señor Claudio Paolillo publicó recientemente una nueva edición de su libro titulado "Con los días contados" donde en forma totalmente objetiva relata la crisis bancaria sufrida por nuestro país a partir de año 2002 como de la que estaba pasando la región (Argentina y Brasil) y de la conducta de un grupo de ladrones que se habían disfrazado de banqueros. En los dos países vecinos se declaró la cesación de pagos. Fue una solución impuesta por los organismos internacionales y sus consecuencias aún hoy se están pagando. Uruguay se negó rotundamente a esta solución y por el contrario encontró una salida "mágica": enfrentó la situación con admirable coraje y así no corrió la misma suerte. No se creó ningún corralito y el país siguió su marcha. Fue esto consecuencia de la capacidad, la visión y la ejemplar moral en el manejo de la cosa pública del Presidente Jorge Batlle. Estas tres condiciones eran bien conocidas por el gobierno de los Estados Unidos. Por eso la ayuda extraordinaria recibida. Nuestro Presidente era un hombre de admirable cultura, tenía formación filosófica y además hablaba inglés, francés y portugués. Pienso que en esos momentos todas estas condiciones sirvieron para medir su condición de estadista: sereno y firme enfrentó la tormenta. Dice El Quijote: "El que es vencido hoy vencerá mañana".


La regasificadora “dejó de ser prioridad”

Por Jorge Ciasullo

La obra está paralizada, pero el Estado lleva invertidos en ella 140 millones de dólares. Además, se está negociando el cumplimento de contratos, cuya ruptura generarán juicios por resarcimiento estimados en más de 100 millones de dólares.

El pasado 30 de diciembre, el Presidente de la República Dr. Tabaré Vazquez, hizo público que para el Estado dejó de ser prioritaria la instalación de una planta regasificadora (El País 30/12/2016). A esa conclusión se llegó en base a la escala real del proyecto, que en principio, considerando que el Uruguay, consumiría el 10% de la producción de la planta, se estimó (¿en base a qué?) que podría abastecer a toda la región, principalmente a la Argentina.

En esa “inteligencia”, se llegó a un acuerdo para construir por una empresa franco belga el mayor buque tanque del mundo, el que sería arrendado por el Uruguay, con una capacidad de almacenamiento de 263.000 metros cúbicos. Asimismo, se firmaron diversos contratos con empresas internacionales, relacionados con la construcción del muelle, dragado, infraestructura, etc. También, se pagaron sueldos acordes al faraónico proyecto. Así, para 30 funcionarios, se destinaron en el año 2014, U$S 2 millones -70% más que en el año 2013, para la misma cantidad de funcionarios- entre ellos el salario de la Gerente General de Gas Sayago, Marta Jara, actual presidente de Ancap, de $ 400 mil mensuales.

Es realmente llamativo haber embarcado al Uruguay en ese proyecto, basado en ilusiones, sin ningún fundamento, en el sentido que el 90% de su producción se exportaría, significando entonces para el Uruguay un gran negocio. Y es más llamativo, porque había informaciones serías en el sentido que Argentina tenía enormes reservas de gas natural no convencional, que no sólo permitirían autoabastecerse sino también convertirse, en corto plazo, en un gran exportador. Argentina tiene dos regasificadoras, una en Bahía Blanca y la otra sobre el Río Paraná.

Así, en setiembre del año 2012, tomaba estado público que YPF había descubierto “un gigantesco yacimiento de gas natural en la Patagonia”, al que le siguieron otros yacimientos en su territorio.

El 16 de abril de 2012, un informe internacional de “US energy information” indicaba que las reservas de gas argentinas respecto al consumo nacional anual, alcanzaban para satisfacer la demanda por 509 años. Se estimó su producción en 22.807 millones de barriles, con un valor de marcado de 250.000 millones de dólares.

Argentina se convertiría en mediano plazo en el tercer productor mundial luego de China y Estados Unidos.

Pero nuestros gobernantes vivían en otro planeta. En mayo de 2013 en ocasión de la visita del Presidente Maduro, José Mujica declaraba que en su gobierno había dos proyectos que “se harían si o si”, la regasificadora y el puerto de aguas profundas. En el primer caso, se basaba en que el precio del gas aumentaba constantemente, incluso por encima del petróleo y que el Uruguay se convertiría en el abastecedor de la región. El segundo caso significaba “refundar” el Uruguay.

El entonces presidente, a su inveterada costumbre de anuncios basados en sueños de boliche, que se iniciaron el día de su asunción (educación, educación, educación), probablemente se basó, en este caso, en calificadas opiniones.

Entre ellas, probablemente, la del entonces Director Nacional de Energía, Ramón Mendez, entusiasta impulsor del proyecto. Como ejemplo citaremos frases pronunciadas por Ramón Mendez en dos entrevistas de muchas que otorgó sobre el particular: “La regasificadora estará funcionando a fines de 2016 o sea un par de años después de la firma de los contratos” (En Perspectiva 22/08/2012).

“La inversión de 1.125 millones de dólares en la regasificadora se recuperarán en 20 años, en razón que la demanda de energía crecerá en un 3,2% anualmente al que se sumará un canon de 168 millones de dólares también anual. Ante la pregunta del periodista relativa a la colocación del excedente de producción, estableció que “no tenemos ninguna duda que va a estar Argentina” (En Perspectiva 21/05/2013).

El 12 de marzo de 2016, el Presidente Dr. Tabaré Vazquez, declaraba: “Creo que en un año y poco estaremos enviando gas a la Argentina, eso implica que la obra de la regasificadora la vamos a cumplir y la vamos a terminar en un tiempo prudencial” (Revista Caras y Caretas).

El 16 de diciembre de 2016 la Ministra Carolina Cosse, disertó en el evento de la Asociación de Dirigentes de Marketing, que fue informado por el diario El País, recogiendo entre otros conceptos el siguiente;

“El gobierno, a través de la ministra de Industria, Energía y Minería, Carolina Cosse, cuestionó duramente la intención opositora de impulsar la creación de una comisión investigadora sobre la planta regasificadora (que finalmente se aprobó en Diputados) porque podría afectar la marcha del proceso de la obra en un momento crucial”.

Si bien se consideraba el 16 de diciembre que el proceso estaba en un “momento crucial”, el 30 del mismo mes el Presidente declaraba que la “obra dejó de ser prioridad”. Agregó, como fundamento a su decisión, en referencia a la capacidad de producción de la planta y el remanente diario que produciría, que “tenemos que vender entre 8 y 10 millones de metros cúbicos diarios” (EL País 30 /12/2016) ¿Vázquez y su ministra Cosse son gobernantes del mismo país?

Mantengamos el optimismo, tal vez en pocos días aparezca un “caballero de la derecha” y nos compre toda la producción sobrante diaria de la planta regasificadora que, quien sabe, un día construiremos.


Otra de Cuba

Por Jorge Bentos

La prohibición de que el Secretario General de la OEA, el ex canciller Almagro, ingrese a Cuba, da cuenta nuevamente del sistema obsoleto que lo gobierna con mano de hierro desde hace más de medio siglo.

Increíblemente Almagro, el antiguo militante frenteamplista y mujiquista, hoy al frente de la OEA, ha sido impedido de ingresar a Cuba con documento uruguayo, ya que no se requiere visa desde nuestro país para ingresar a la isla antidemocrática del Caribe. También se le negó la visa diplomática por su cargo internacional. La causa es simple: es una tiranía en contra de su pueblo. Mucho miedo, taparse los ojos y oídos y amordazar bocas del pueblo es la tarea del gobierno castrista. Murió un dictador y le sucedió su hermano, tal como si fuesen faraones del antiguo Egipto.

Igualmente, Cuba sigue siendo un emblema “a copiar” del Frente Amplio y de su brazo sindical. No hemos visto que se “levante” la mesa política del FA para condenar tamaño destrato desde hacía un compatriota; no vemos que se “levante” la militancia sindical. Todos con miedos. Absolutamente todos; no existe ninguna fuerza de izquierda radical que no tiemble. El mundo mira y las respuestas se darán indudablemente. Tampoco vemos que el gobierno nacional se refiera y rechace esa arbitrariedad en contra de Almagro. No vemos que se llame al embajador de Cuba para darle expresas instrucciones del malestar uruguayo. Yo soy uruguayo y me duele —aunque sea opositor— que Almagro sea destratado, aunque sea él mismo un frenteamplista.

Todo el tema de ingreso a la isla es por un reconocimiento que la fuerza opositora a la dictadura castrista le va a realizar al Secretario General de la OEA. Muchos años de “mentirosa revolución”, casi los mismos que quien escribe esta nota; yo soy opositor y puedo expresarme, pero si estuviera en Cuba ya estaría entre rejas y torturado. No hay miedo en la oposición cubana: el reconocimiento a Almagro será otorgado aun en su ausencia física. El régimen cubano antidemocrático no camina más; es como un elefante al que se le ha dado un certero tiro: el mismo se mantiene de pie porque no sabe que está muerto.

Nosotros, los uruguayos, debemos aprender rápidamente, porque falta poco y muy poco para el cambio de gobierno y rumbo. Pertenecemos al hermoso Partido Colorado que apoya las libertades en todo orden; ergo, rechazamos la prepotencia cubana.

Cuba, por su parte, debe entender finalmente que el mundo ya ha cambiado; incluso el universo se amplía ante el conocimiento de nuevos planetas en otros sistemas solares. Pero Cuba sigue ciegamente a su destino final. Mis felicitaciones a la oposición cubana, ¡continúen avanzando! ¡Viva la libertad!


Noruega promueve las claves del futuro

El país escandinavo, impulsado tradicionalmente por una fuerte industria petrolera, reforma ahora sus leyes para convertirse en una sociedad más verde, más digital y más laica, según un análisis de la corresponsal de El País de Madrid que acá reproducimos

Noruega piensa ya en el siglo XXII. El país escandinavo está llevando a cabo políticas que lo colocan en la entrada de una era más digital, más laica y aún más verde. El Ejecutivo conservador de Erna Solberg empezó el año con tres fuertes objetivos; separar a la Iglesia del Estado, eliminar los coches de combustión fósil a partir de 2025 y apagar la histórica radio FM para retransmitir en una banda 100% digital. “Está en nuestro ADN dejar a las generaciones futuras las cosas en mejores condiciones de las que las recibimos”, defiende Inger Solberg, directiva de Innovation Norway (IN), la agencia pública que invierte 400 millones de euros anuales en sostenibilidad.

El silencio de la nieve es especial en Oslo, la capital de este país de cinco millones de habitantes. Pero hay algo más en la atmósfera que ese sigilo y esa especie de recogimiento luterano: los coches no hacen ruido. Noruega se ha puesto el ambicioso objetivo de acabar con la compraventa de coches diésel y gasolina en 2025 para fomentar los vehículos eléctricos e híbridos. “Es perfectamente realista”, asegura Vidar Helsegen, ministro de Medio Ambiente. Uno de cada tres coches ya tiene interruptor, desvela Christina Bu, secretaria general de la asociación nacional de coches eléctricos.

Como país productor de petróleo (40% del PIB), las cuentas noruegas sufrieron un fuerte golpe con la crisis que el sector atravesó entre 2014 y 2016 con motivo de una “empinada” caída del precio del crudo. El país “no puede vivir del petróleo” por mucho más tiempo, se resigna Helsegen. Y llegados a este punto, los noruegos sufrieron “un cambio de mentalidad”, ilustra por su parte Solberg.

Ese giro se refleja en las calles de Oslo (610.000 habitantes), donde una inmensa cantidad de coches sustituye el ruido del tubo de escape por un leve murmullo de baterías. En una de las calles del centro se agolpan los conductores para poder cargar sus coches durante unas horas. “Noruega está de diez a cinco años por delante del resto del mundo”, defiende Christina Bu frente a un Buddy, el único coche de fabricación noruega y, por supuesto, eléctrico. La cuota de mercado de vehículos con enchufe fue del 30% en 2016. Y subiendo, muy a pesar de la “oposición tradicional”, aquellas personas que compraron coches diésel “convencidas [por las autoridades] de que contaminaban menos”, reprocha Arne Melchior, del Instituto Noruego de Asuntos Internacionales.

En un contexto en el que el partido del Progreso, de extrema derecha y miembro del Gobierno de coalición con los conservadores, pierde escaños estrepitosamente, esta se perfila como una iniciativa política que defiende como modo de recuperar la popularidad de cara a las elecciones de septiembre ante una población que exige mejores medios de transporte, opina Indra Øverland, experto en energía y clima de Nupi.

Esta paulatina independencia del crudo, sumada a los acuerdos de París de 2015 —reducir las emisiones en un 40% para 2030— han llevado a Noruega a “la era postpetróleo”, según Bu. Y el motivo de la popularidad de estos vehículos en Noruega (en 2016 se agotaron las 100.000 matrículas con el distintivo EL que los identifican como eléctricos) es puramente económico; exención del IVA (25%), del impuesto de matriculación, del pago de peajes y de aparcamiento. “Es un esquema [de ayudas] muy generoso”, presume Helsegen. Y cuesta encontrar opositores a estos atractivos.

En Oslo los elegantes y lujosos Teslas invaden las vías como en ninguna otra capital europea, pero también otros modelos más modestos y silenciosos. Slavko Vitkovic, de 37 años, tiene un Nissan eléctrico y asegura lacónico, cualidad generalizada en sus convecinos, que su vehículo “es mucho mejor y mucho más barato”. Cae la nieve con fuerza y este hombre de 37 años invita a sentarse en el asiento del conductor para apreciar las bondades del vehículo mientras se carga en una de las estaciones frente al majestuoso Ayuntamiento color ocre.

Un 'apagón' en las radios

El tipo de música que escuchan Vitkovik y su amigo Nenad Balog en el coche es “increíble”, comentan bajo la ventisca. En otro paso hacia una era más tecnológica, Noruega será este año el primer país del mundo en dejar atrás la Frecuencia Modulada para retransmitir en una banda 100% digital (DAB). Ya son dos (Nortland y Trondheim) —de seis— las regiones que han apagado sus transistores. “La radio necesita renovarse”, subraya Ole Jørgen Torvmark, directivo de las radios digitales de Noruega. Suiza (2020-2024), Reino Unido (2017) y Dinamarca (2018) estudian ya su particular apagón.

La mayor ventaja que ha encontrado el país dejando atrás la FM es que; uno, se podrá alquilar o vender la vieja frecuencia a compañías telefónicas, servicios de inteligencia o, incluso, la OTAN; y dos, los canales en DAB se han multiplicado por cuatro. "Los hábitos mediáticos de los ciudadanos están cambiando rapidísimo. Hay mucha proyección de crecimiento", asegura Hagerup. Anécdota curiosa es la pasión que ha mostrado un gran número de oyentes hacia la música country gracias a un canal especializado. "Todo va muy bien", zanja el director adjunto del grupo de radio privado más potente del país, Anders Opsahl.

Las reticencias de los ciudadanos a apagar sus transistores de toda la vida vienen, en su mayoría, por la falta de compatibilidad de los vehículos con las radios DAB. Para ellos hay que instalar un adaptador especial en el coche que cuesta unas 700 coronas (78,85 euros) que no financia el Gobierno, llevar el coche a un taller para instalarlo o bien cambiar todo el sistema de radio. En las casas, sin embargo, no hay mayor problema. "Siete de cada diez hogares ya están digitalizados", sostiene Hagerup mientras juega con un transistor 100% digital que cuesta alrededor de 200 euros. "Ofrece también la previsión meteorológica", sonríe.

Cambios en la tradición

Noruega ya es secular. O al menos legalmente. En enero, y tras más de siete años de discusión en el Parlamento —y 100 en las calles—, el país plasmó en la Constitución la separación del Estado de la Iglesia luterana. Y la curia no sólo lo aceptó, sino que ha "contribuido a ese avance", presume Atle Sommerfeldt, obispo de Borg, la diócesis más grande de Noruega con medio millón de fieles. El país de poco más de cinco millones de habitantes cuenta con 3,8 millones adscritos a la Iglesia de Noruega.

Aunque ahora la Iglesia no esté vinculada a la vida pública en Noruega y su cabeza ya no sea el Rey —como en otros países protestantes cono Reino Unido—, los "valores" siguen siendo los mismos, explica el obispo de 65 años desde una librería muy popular cercana al Palacio Real. "El Estado se sigue basando en valores humanísticos, cristianos, democráticos y de derechos humanos", dice. "En este país no hay problemas con la religión. Pero son muy especiales", defiende David Obi, un artista visual nigeriano que regenta desde hace dos años una pequeña pizzería.

A partir de ahora la Iglesia del país dejará de recibir una buena partida del dinero público: unos 123 euros por fiel al año. Lejos se rechazar la medida, en Noruega, donde (casi) todas las decisiones que afectan a la vida pública se toman por consenso, el presidente de si conferencia episcopal, Svein Arne Lindø, daba la bienvenida a la decisión: "Son buenas noticias para ambos, la Iglesia y el país”, declaró a la canal estatal NRK.

Pero quien hace la regla, hace la trampa y, al considerarse esta religión un "bien común", el Estado seguirá ofreciendo fondos, advierte Sommerfeldt. Y él seguirá recibiendo un sueldo: 100.000 euros anuales. Al final, admite, "es política".


Las coimas de Odebrecht

Mario Vargas Llosa entiende que América Latina puede reaccionar positivamente tras la denuncias que los directivos de la empresa brasileña han hecho –para aminorar sus pendas – contra gobernantes corruptos.

Algún día habrá que levantar un monumento en homenaje a la compañía brasileña Odebrecht, porque ningún gobierno, empresa o partido político ha hecho tanto como ella en América Latina para revelar la corrupción que corroe a sus países ni, por supuesto, obrado con tanto empeño para fomentarla.

La historia tiene todos los ingredientes de un gran thriller. El veterano empresario Marcelo Odebrecht, patrón de la compañía, condenado a diecinueve años y cuatro meses de prisión, junto con sus principales ejecutivos, luego de pasarse un tiempito entre rejas anunció a la policía que estaba dispuesto a contar todas las pillerías que había cometido a fin de que le rebajaran la pena. (En Brasil llaman a esto “las delaciones premiadas”). Comenzó a hablar y de su boca —y las de sus ejecutivos— salieron víboras y ponzoñas que han hecho temblar a todo el continente, empezando por sus presidentes actuales y pasados. El señor Marcelo Odebrecht me recuerda al tenebroso Gilles de Rais, el valiente compañero de Juana de Arco, que, llamado por la Inquisición de Bretaña para preguntarle si era cierto que había participado en un acto de satanismo con un cómico italiano, dijo que sí, y que, además, había violado y acuchillado a más de trescientos niños porque solo perpetrando esos horrores sentía placer.

La compañía Odebrecht ha gastado cerca de 800 millones de dólares en coimas (sobornos) a jefes de Estado, ministros y funcionarios para obtener licitaciones y contratos, que, casi siempre escandalosamente sobrevaluados, le permitían obtener ganancias sustanciosas. Esto venía ocurriendo hace muchos años y, acaso, nunca hubiera sido castigado si entre sus cómplices no estuviera buena parte de la directiva de Petrobras, la petrolera brasileña que, investigada por un juez fuera de lo común, Sergio Moro —es un milagro que esté todavía vivo—, destapó la caja de los truenos.

Hasta el momento hay tres mandatarios latinoamericanos implicados en los sucios enjuagues de Odebrecht: de Perú, Colombia y Panamá. Y la lista solo acaba de comenzar. El que está en la situación más difícil es el ex presidente peruano Alejandro Toledo, a quien Odebrecht habría pagado 20 millones de dólares para asegurarse los contratos de dos tramos de la Carretera Interoceánica que une, a través de la selva amazónica, al Perú con el Brasil. Un juez ha decretado contra Toledo, que se halla fuera del Perú en condición de prófugo, prisión preventiva de dieciocho meses mientras se investiga su caso; las autoridades peruanas han dado aviso a la Interpol; el presidente Kuczynski ha llamado al presidente Trump pidiendo que lo devuelva al Perú (Toledo tiene un trabajo en la Universidad de Stanford) y el gobierno israelí ha hecho saber que no lo admitirá en su territorio mientras no se aclare su situación legal. Hasta ahora, él se niega a regresar, alegando que es víctima de una persecución política, algo que ni sus más ardientes partidarios —le quedan ya pocos— pueden creer.

Me apena mucho el caso de Toledo porque, como ha recordado Gustavo Gorriti en uno de sus excelentes artículos, él encabezó con gran carisma y valentía hace diecisiete años la formidable movilización popular en el Perú contra la dictadura asesina y cleptómana de Fujimori y fue un elemento fundamental en su desplome. No solo yo, toda mi familia se volcó a apoyarlo con denuedo. Mi hijo Gonzalo se gastó los ahorros que tenía en la gran Marcha de los Cuatro Suyos, en la que miles, acaso millones, de peruanos se manifestaron en todo el país a favor de la libertad. Mi hijo Álvaro dejó todos sus trabajos para apoyar a tiempo completo la movilización por la democracia y, a la caída de Fujimori, su campaña presidencial hasta la primera vuelta, y fue uno de sus colaboradores más cercanos. Luego, algo extraño ocurrió: rompió con él, de manera precipitada y ruidosa. Alegó que había oído, en una reunión de Toledo con amigos empresarios, algo que lo alarmó sobremanera: Josef Maiman, el expotentado israelí dijo que quería comprar una refinería que era del Estado y un canal de televisión. (Maiman, según las denuncias de Odebrecht, ha sido el testaferro del ex presidente y sirvió de intermediario haciendo llegar a Toledo por lo menos 11 de los 20 millones recibidos bajo mano para favorecer a aquella empresa). Cuando ocurrió aquello, pensé que la susceptibilidad de Álvaro era exagerada e injusta y hasta tuvimos un distanciamiento. Ahora, me excuso con él y alabo sus sospechas y olfato justiciero.

Espero que Toledo regrese al Perú motu proprio, o lo regresen, y sea juzgado imparcialmente, algo que, a diferencia de lo que ocurría durante la dictadura fujimorista, es perfectamente posible en nuestros días. Y si es encontrado culpable, que pague sus robos y la enorme traición que habría perpetrado con los millones de peruanos que votamos por él y lo seguimos en su campaña a favor de la democratización del Perú contra los usurpadores y golpistas. Lo traté mucho en esos días y me parecía un hombre sincero y honesto, un peruano de origen muy humilde que por su esfuerzo tenaz había —según le gustaba decir— “derrotado a las estadísticas”, y estaba seguro de que haría un buen gobierno. Lo cierto es que —pillerías aparte, si las hubo— lo hizo bastante bien, pues en esos cinco años se respetaron las libertades públicas, empezando por la libertad para una prensa que se encarnizó con él, y por la buena política económica, de apertura e incentivos a la inversión, que hizo crecer al país. Todo eso ha sido olvidado desde que se descubrió que había adquirido costosos inmuebles y dio unas explicaciones —alegando que todo aquello había sido adquirido por su suegra ¡con dinero del celebérrimo Josef Maiman!—que en vez de exonerarlo nos parecieron a muchos comprometerlo todavía más.

Las “delaciones premiadas” de Odebrecht abren una oportunidad soberbia a los países latinoamericanos para hacer un gran escarmiento contra los mandatarios y ministros corruptos de las frágiles democracias que han reemplazado en la mayor parte de nuestros países (con las excepciones de Cuba y Venezuela) a las antiguas dictaduras. Nada desmoraliza tanto a una sociedad como advertir que los gobernantes que llegaron al poder con los votos de las personas comunes y corrientes aprovecharon ese mandato para enriquecerse, pisoteando las leyes y envileciendo la democracia. La corrupción es, hoy en día, la amenaza mayor para el sistema de libertades que va abriéndose paso en América Latina luego de los grandes fracasos de las dictaduras militares y de los sueños mesiánicos de los revolucionarios. Es una tragedia que, cuando la mayoría de los latinoamericanos parecen haberse convencido de que la democracia liberal es el único sistema que garantiza un desarrollo civilizado, en la convivencia y la legalidad, conspire contra esta tendencia positiva la rapiña frenética de los gobernantes corruptos. Aprovechemos las “delaciones premiadas” de Odebrecht para sancionarlos y demostrar que la democracia es el único sistema capaz de regenerarse a sí mismo.

( Columna tomada del semanario Búsqueda)


Correa amenaza, pero habrá segunda vuelta

Al presidente de Ecuador no le cayó nada bien la noticia de que habrá segunda vuelta electoral en abril, en la que puede perder el gobierno. Insultó a sus adversarios y amenazó con una especie de golpe de estado.

El presidente Rafael Correo amenazó con promover, si gana la oposición, un sistema de “muerte cruzada” en la que el Parlamento, donde Correa mantendría las mayorías, trancaría toda la acción del ejecutivo, obligando a posteriores elecciones adelantadas. Insultó al candidato opositor Guillermo Lasso y dijo, con talante poco democrático, que de “ninguna manera” se admitirá que si la oposición llega al poder imponga sus propios criterios.

Pese a las amenazas, Ecuador sabe ahora que el 2 de abril tiene una instancia decisiva.

El País de Madrid analiza así la situación:

Los ecuatorianos ya tienen la certeza de que el próximo 2 de abril volverán a las urnas. Tres días después de las elecciones presidenciales celebradas el domingo pasado y con el 99,5% de los votos escrutados, la autoridad electoral del país confirmó la noche del miércoles que al sucesor del Rafael Correa ya no tenía margen para alcanzar el umbral del 40% y evitar una nueva votación. Lenín Moreno, exvicepresidente y candidato del Movimiento Alianza PAÍS, se quedó a unas décimas de lograrlo y, aunque en estos comicios se situó más de un millón de votos por encima de su principal contrincante, la segunda vuelta cambiará las premisas de esa competición.

Se enfrentará al expresidente del Banco de Guayaquil Guillermo Lasso, político conservador y fundador del Movimiento CREO, que obtuvo el 28% de los apoyos y ahora tiene que buscar el apoyo de los líderes de una oposición muy fragmentada. Cynthia Viteri, la tercera más votada en las presidenciales y aspirante del Partido Social Cristiano, ya se lo ofreció. Sin embargo, tendrá más complicado, según los analistas, convencer a muchos de los votantes de Francisco Moncayo, quien representaba la opción socialdemócrata.

En cualquier caso, la tensión que ha atravesado a Ecuador desde el cierre de los colegios electorales anticipa el clima de elevada polarización que se espera en las próximas semanas. Después de una campaña de perfil bajo con múltiples referencias a la necesidad de diálogo, los dos candidatos redoblarán el pulso, como ya han empezado a hacer en los últimos días, y se emplearán en la defensa de modelos opuestos de país.

Simpatizantes de la oposición se concentraron durante tres días en las principales ciudades frente a las sedes del Consejo Nacional Electoral, que el lunes comunicó el retraso del anuncio de los resultados oficiales. El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, llamó a la ciudadanía a manifestarse contra un posible fraude. Lasso advirtió de que estaría “vigilante” y daba por hecha públicamente la segunda vuelta. Moreno hacía lo contrario y se mostraba seguro de una victoria más holgada.

El escrutinio marcó la misma tendencia desde el domingo por la noche, lo que llevó al portavoz de la autoridad electoral, Juan Pablo Pozo, a reconocer el martes que no habría cambios. El candidato oficialista rechazó estas especulaciones, y este miércoles el propio Correa lanzó, durante un encuentro con corresponsales extranjeros, críticas al método de difusión de los resultados empleado por ese organismo.

La advertencia del presidente en funciones, que aseguro que volverá si gana la oposición, admitiendo implícitamente esa posibilidad, demuestra que Ecuador se prepara para una votación en la que está en juego su legado. Mientras Lasso compara esa herencia con Venezuela, Correa cree que sería “una catástrofe para el país” el triunfo de la oposición.


Frases Célebres 659

“(...) dicen que el gobierno va a poner impuestos, cuando lo cierto es que el gobierno está poniendo impuestos nuevos todos los días. El más grande impuesto (que se puso) fue el aumento del IRPF y el IASS, que se produjo en la Rendición de Cuentas pasada. Supongo que no se va a echar mano a eso de nuevo”. Constanza Moreira, senadora oficialista. Suena Tremendo, radio El Espectador (20/02/17).

“Comisión de Programa de Frente Amplio va por más impuestos y retener Fonasa”. Título de nota periodística emitida por Subrayado, Canal 10 (18/02/17).

“Es mentira que el FA proponga retener el Fonasa”. Javier Miranda, presidente del Frente Amplio. La República (23/02/17).

“Hemos llegado a un nivel donde los impuestos le impiden a las personas progresar y eso lleva a un desánimo en el trabajo”. Isaac Alfie, exministro de Economía. En La Mañana, radio El Espectador (21/02/17).

“Ni consultorios odontológicos, ni shoppings, ni parque atracciones. Las instituciones educativas deberían pensarse desde otros parámetros. Nos las imaginamos más similares al hogar que nos cuida; a la plaza pública donde nos encontramos a debatir sobre el destino de la polis; o al itinerario de un viaje que queremos hacer para vivir nuevas experiencias que nos permitan ser más inteligentes, mejores personas y sobre todo, seres humanos más felices”. Juan Pedro Mir maestro y licenciado en ciencias de la Educación. Portal Ecos. Columna de opinión (13/02/17).

“Tengo una gran inquietud sobre las denuncias que se plantean contra ASSE y con la falta de respuestas sobre esas denuncias (...) Lo del Hospital de Bella Unión es lo más emblemático. Pero hay otros gastos inconcebibles. Vamos a estudiar la posibilidad de pedir una comisión investigadora”. Eduardo Rubio, diputado de Unidad Popular, en referencia a la interpelación al ministro de Salud Pública, Jorge Basso, desarrollada el martes por el diputado blanco Martín Lema. El País (23/02/17).

“Vázquez está jugado a la instalación de una industria, carece de iniciativas y de ideas”. Luis Lacalle Pou, senador Blanco. Crónicas (17/02/17).

“Hay gente que espera que lo de UPM fracase para poder usarlo en la próxima ‘campañita’”. Víctor Rossi, ministro de Transporte. Inicio de Jornada, radio Carve (21/02/17).

“Ancap fue capitalizada, todavía hay como una cicatriz, todavía se tiene que apuntalar su patrimonio, la empresa sigue estando muy endeudada. Se saldó una gran cantidad de deuda, más de 150 millones el año pasado, eso es algo que haría cualquier empresario para fortalecer su patrimonio porque es lo que le garantiza la subsistencia”. Marta Jara, presidenta de Ancap. La Republica (22/02/17).

“Es una situación grave. Esperemos que de alguna manera tenga un final que sea el mejor para una ciudad que se va a ver bastante complicado si la mala noticia se confirma. En Rocha también están llegando muchos llamados por este tema, donde también había instalado un local. Me preocupa también la actitud del Banco Central para controlar este tipo de actividades”. José Pereira, presidente de la Cámara Empresarial de Maldonado, tras el repentino cierre de todas las sucursales del Cambio Nelson. Telemundo, Canal 12 (23/02/17).

“La decisión del nuevo Fondo de Desarrollo (Fondes) de continuar financiando el proyecto de Alas Uruguay fue una decisión arbitraria y caprichosa. Todos sabían que Alas Uruguay no iba a funcionar. Lo decían los informes técnicos. El Fondes otorgó dos préstamos, uno de US$ 4 millones durante el gobierno del expresidente José Mujica, y otro de US$ 11 millones durante la administración Vázquez, para solventar la puesta a punto del proyecto. El Fondes nuevo cometió los mismos errores que el Fondes de Mujica y lo llevó a caer bajo sospecha”. Rodrigo Goñi, diputado blanco, sobre la interpelación al ministro de Trabajo, Ernesto Murro, por la actuación del Fondes en el proyecto Alas Uruguay. Telenoche, Canal 4 (23/02/17).

“Pueden ser más de 4 los policías involucrados en el caso Valeria Sosa”. Eduardo Bonomi, ministro del Interior. Informativo Sarandí, radio Sarandí (22/02/17).

“En 2016 hubo 265 homicidios, 42 contra mujeres y 223 contra hombres. ¿Cuántos de esos 223 fueron masculinicidios? No lo sabremos porque eso no es motivo de análisis ni estudio. Hubo 16 mujeres asesinadas por sus parejas y 40 personas (entre las que hay mujeres y hombres) asesinados en el transcurso de una rapiña. Pero en estos días se habla de una epidemia de feminicidios cuando en realidad es una modalidad de homicidio varias veces inferior en cantidad a otras modalidades”. Gabriel Pereyra, periodista. Columna de opinión titulada “Las cosas que al feminismo no le gusta escuchar”. El Observador (22/02/17).

“Debo ser la voz de aquellos que no la tienen, de los más discriminados. Debo ser la voz de quienes sufren la desigualdad y la falta de protección de sus derechos, y debo ser el más aguerrido defensor de esos derechos (...) Por ello, es que mi responsabilidad junto a todos los demócratas del continente es asegurarnos de que haya cada día más democracia, más derechos, más seguridad y más prosperidad para todos”. Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), discurso que había preparado para recibir un premio en memoria del disidente cubano Oswaldo Payá, fallecido en 2012, ceremonia a la que no pudo asistir porque el Gobierno cubano le denegó la entrada al país. Publicado en el sitio de la OEA (23/02/17).

“El 20% de los chilenos dice que hay que dar mar a Bolivia. Imagínense el sentimiento que en los hermanos chilenos va creciendo”. Evo Morales, presidente de Bolivia. La Razón de Bolivia (22/02/17).

“Fíjense el farsante y ladrón de Mauricio Macri cómo ganó, manipulando. ¿Cómo se mantiene con 20% de apoyo? Según las encuestas, tiene un 80% de rechazo el ladrón de Macri, el bandido de Macri”. Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. Agencia EFE (21/02/17).

“Yo creo que el hermano Evo Morales fue víctima de este complot de los poderes fácticos (...) porque existe un interés de quienes quieren acceder al poder, pero no lo quieren a través por la vía democrática sino a través de la vía fáctica que no lo podemos permitir”. Ernesto Samper, extitular de Unasur. Agencia Boliviana de Información (20/02/17).

“Hace 14 meses, Argentina comenzó un cambio histórico. Queremos llegar a pobreza cero, porque un tercio de los argentinos aún viven en la pobreza y eso es inaceptable, acabar con el narcotráfico y unir a los argentinos, esos son nuestros tres objetivos”. Mauricio Macri, presidente de Argentina en el Congreso de Diputados de España. El País de España (22/02/17).


LA CRÍTICA IMPLACABLE

Por LA LIBRERIA

“Dios en el laberinto. Crítica de las religiones”,
por Juan José Sebreli. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2016.

Juan José Sebreli es un pensador argentino a la vez profundo y militante. No son términos usualmente compatibles, pero en su vastísima obra, sus enfoques filosóficos, al principio más sociológicos, han marcado un punto de referencia en el debate de ideas. Desde el ángulo humanista, de una filosofía racionalista y —en términos amplios— liberal, han pasado por su escalpelo desde el peronismo hasta el fútbol, desde Kant hasta el Papa Francisco.

“Corro el riesgo de ser estigmatizado como un fundamentalista ilustrado; yo preferiría más bien ser un fundamentalista del antifundamentalismo”. Con estas palabras se define en la introducción de su libro, un trabajo de largo aliento que repasa el devenir histórico de las religiones, con una mirada universal pero también una clara referencia argentina, donde la Iglesia Católica ha tenido particularísima influencia.

Su meditación comienza de un modo autobiográfico, narrando su mirada de Dios, su cercanía a la visión existencialista, para terminar, 700 páginas después, en la defensa racional de una actitud agnóstica, en el fundamento de su duda. En ese trayecto define  las características fundamentales de las grandes construcciones religiosas y las confronta luego a su experiencia histórica, llena de violencia y autoritarismo. Como buen argentino, se detiene muy especialmente en el populismo como fenómeno político y el populismo adentro de una Iglesia que estuvo en la base del ascenso de Perón como luego en su dramática caída.

Es un libro largo y erudito. Para leer despacio. No siempre se podrá concordar con su visión implacablemente crítica pero siempre ella conducirá a un razonamiento válido sobre las angustias del hombre ante la muerte y su afán de perpetuarse de algún modo en la incógnita del futuro.


ENTRE HISTORIA Y NOVELA

Por LA LIBRERIA

“Mejor Callar” por Diego Fischer
Editorial Sudamericana 2016
Penguin Random House

Entre historia y novela, nos cuenta los pormenores de dos asesinatos ocurridos en 1904. Los hechos, conocidos como “la tragedia del Hotel del Prado”,  involucraron a destacadas familias de la sociedad de la época. El texto ingresa también en el diario vivir y costumbres  de entonces.

Se transcriben documentos inéditos que apoyan el relato, entre éstos, los relativos a lo que el autor llama “dos duelos que nunca fueron” que involucraron a José Batlle y Ordóñez y a Luis Alberto de Herrera.


A 190 años de Ituzaingó: la batalla de las desobediencias

Por EL PRESENTE EN EL PASADO

Por Juan Andrés Fernández

El 20 de febrero de 1827 se enfrentaron las tropas de las Provincias Unidas del Río de la Plata y las del Imperio del Brasil, en el actual estado de Río Grande del Sur. Fue la batalla más importante, en cuanto al número de combatientes, de la Guerra del Brasil. Alrededor de 15.000 hombres se enfrentaron en un campo de casi 25 hectáreas de extensión. Más de 6.000 hombres conformaban el ejército republicano, no menos de 7.000 el ejército imperial.


Siete años antes de Ituzaingó, Artigas, traicionado por Buenos Aires, había sido derrotado por el Reino de Portugal y se había marchado al exilio en Paraguay. Consciente de que la resistencia supondría la aniquilación de sus paisanos y el exilio, la imposibilidad de la independencia oriental, Fructuoso Rivera, el último general en quedarse peleando con Artigas, decide permanecer en el territorio, pactando con el enemigo para, algún día, romper la cadena. Y así fue, pues cinco años más tarde, el aporte decisivo de Rivera haría posible el triunfo de la Cruzada Libertadora de los Treinta y Tres Orientales.

El 25 de agosto de 1825, en el Congreso de Florida, se declara la independencia de la Provincia Oriental del Brasil y su unión a las Provincias Unidas del Río de la Plata. Se da comienzo así al primer conflicto bélico entre las Provincias Unidas y el Imperio del Brasil.

Luego de dos victorias republicanas, el general porteño Carlos María de Alvear, comandante en jefe de del Ejército de las Provincias Unidas, invadió el territorio que hoy es Río Grande del Sur y atrajo al grueso de las fuerzas imperiales, comandadas por el marqués de Barbacena, en el margen del río Santa María. En la madrugada del 20 de febrero, las tropas brasileñas, que venían persiguiendo al ejército republicano con el propósito de interceptarlos en pleno cruce del río, se llevaron una gran sorpresa al constatar que el enemigo tenía todas sus fuerzas reunidas al otro lado del río Santa María.

Ituzaingó fue una batalla peculiar, debido a su magnitud y también debido a la multiplicidad de nacionalidades de los combatientes.

Al mando operativo del ejército imperial estaba el general Gustav Henrich von Braun, oficial de origen prusiano que había revistado toda su carrera en el ejército inglés y que había peleado bajo el mando del Duque de Wellington en la guerra peninsular. El ejército imperial contaba también con muchos oficiales portugueses, veteranos de aquella campaña. La infantería brasileña, por su parte, estaba compuesta por centenares de mercenarios de origen austríaco y prusiano.

Del lado republicano, a su vez, servían algunos oficiales franceses, como el coronel Frederic Brandsen —ascendido póstumamente a coronel tras caer en batalla ese día—, el capitán Eduard Trolé y los tenientes Alejandro Danel y Lucien Brayer. Brandsen y Danel eran veteranos de Waterloo. Esa diversidad, sumada a la enemistad entre los generales republicanos y a las diferencias tácticas y estratégicas militares, produjo múltiples desobediencias del lado republicano en el campo de batalla. Esta característica de Ituzaingó, así como su desenlace, hace a la batalla objeto de controversia entre los historiadores hasta hoy.

A la formación inglesa de las tropas imperiales se oponía la marcada influencia francesa de Alvear, gran admirador de Napoleón. Pero la profusa formación militar de Alvear contrastaba con el estilo de guerra gaucha entre jinete y jinete de Juan Antonio Lavalleja. Es precisamente Lavalleja quien comete la primera desobediencia de muchas que se darían ese día. El caudillo había recibido órdenes de posicionarse a la derecha del centro republicano y atacar el flanco izquierdo brasileño. Pero no obedeció, excusándose en la oscuridad de la noche y el desconocimiento del terreno, y ubicándose en el centro del campo de batalla. Lavalleja negó luego esta desobediencia, pero todos los testimonios de los testigos oculares de Ituzaingó afirman lo contrario. El historiador Vicente López confirma esta versión, basándose en un testimonio según el cual, al recibir la orden de Alvear, Lavalleja “prorrumpió en palabras descompuestas contra el general; vociferando que todas esas estratégicas eran farsas, que para ganar una batalla no se necesitaba sino pararse frente al enemigo ir derecho a él, atropellarlo con denuedo y vencer o morir”. La terquedad de Lavalleja comprometería seriamente el triunfo del ejército republicano.

Después de seis horas de intentar pasar la línea defensiva republicana sin éxito, y siendo bombardeado por la artillería, el ejército imperial se retiró. Pero la victoria republicana no pudo capitalizarse. La falta de suministros y el pésimo estado de la caballería impidieron continuar con la persecución del ejército imperial. Se ha cuestionado a Alvear por esta decisión, pero es necesario comprender las difíciles condiciones en que se peleaba entonces para entender las razones del comandante en jefe al detener la persecución. De haberse concretado ésta, la victoria republicana habría sido definitiva para concluir la guerra. Sin embargo, Ituzaingó finalizó en un empate técnico.

Esta situación permanecería incambiada, hasta que Rivera, quien no había participado de Ituzaingó debido a su enemistad con los mandos porteños, decide emprender la Campaña de las Misiones Orientales en 1828. El triunfo de Don Frutos en esa campaña determinó el fin de la guerra y dio lugar a la Convención Preliminar de Paz entre el Imperio del Brasil y las Provincias Unidas del Río de la Plata el 27 de agosto de 1828. En ella se acordó la independencia de la Provincia Oriental y se formó la Asamblea General Constituyente y Legislativa que redactaría la primer Constitución uruguaya. El 18 de julio de 1830 se juraría la Constitución y luego asumiría como primer presidente constitucional el propio Rivera, finalizando así el largo proceso de independencia nacional.

Es Rivera el caudillo popular que, con su visión estratégica, hace posible la independencia. El mismo Don Frutos, hoy vapuleado injustamente por el revisionismo histórico que falsea los hechos y pretende medir con la vara del presente a un caudillo de su tiempo. El más humano de todos los caudillos, al decir de Rodó. Ataque que solo puede explicarse, como sostuvo el historiador blanco Lincoln Maiztegui, por la ignorancia y la mala fe.

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.