Edición Nº 667 - viernes 28 de abril de 2017        

El pasado los condena

Tras la publicación del libro sobre los asaltos de tupamaros y las delaciones de Fernández Huidobro, el ex rehén tupamaro Jorge Zabalza dijo que las terribles denuncias son ciertas, revelando un pasado de asesinatos, mentiras y traiciones.

Las acusaciones son muy fuertes, porque —de ser ciertas— significarían que Mujica y los otros dirigentes del Movimiento de Participación Popular llegaron al poder por la vía electoral con fondos sucios, obtenidos de asaltos y atracos.

Mujica, su mujer Lucía Topolanski y el ministro de Interior Eduardo Bonomi intentaron restarle entidad a las denuncias de la periodista María Urruzola publicadas en el libro “Eleuterio Fernández Huidobro. Sin remordimientos” , pero Jorge Zabalza las dio por ciertas. En una entrevista concedida al programa “Rompkbzas” de radio El Espectador, dijo que los tupamaros financiaron sus actividades con asaltos cometidos después de restaurada la democracia y ratificó que tanto Eleuterio Fernández Huidobro como Lucía Topolanski delataron a sus compañeros ante los militares. Según el libro de Urruzola, citando una publicación del blog “El muerto”, el primero a más de 40 compañeros y la segunda, al mismísimo Mujica, su actual marido. Por esa delación, Topolansky fue sancionada por la organización, relató Zabalza en la entrevista.

El mundo heroico de los guerrilleros que se alzaron contra la dictadura —esa fábula inventada por los tupamaros, sus dóciles cronistas y no pocos docentes— se cae así a pedazos, reduciéndose a un escenario de traiciones, delaciones, asaltos, secuestros y miserias humanas.

Amodio Pérez dijo algo parecido y, naturalmente, fue desacreditado por su extraña peripecia, pero atacar a Jorge Zabalza va a ser más difícil, porque se mantiene coherente en su vida y en su prédica. Su testimonio no es más confiable que otros, como no lo es su vida, también dedicada a los asaltos y a los asesinatos, pero por lo menos no podrán acusarlo de “vendido” o traidor.

Los delitos cometidos por la banda tupamara luego de su liberación en 1985 —que están siendo investigados por una Fiscalía— habrían prescripto, es decir, no pueden ser perseguidos penalmente, ya que el Código Penal establece plazos ya vencidos para realizar las acusaciones correspondientes. Pero no hay prescripción de juicios morales, es decir, con el veredicto de la opinión pública, que a esta altura tiene derecho a conocer finalmente la verdad.

Es imprescindible para reconstruir ese período de nuestra historia reciente saber si Mujica inspiró o autorizó los asaltos en plena democracia. El de Urruzola es el tercer libro que involucra a los tupamaros en esas acciones, así como uno de ellos denuncia las prácticas de entrenamiento militar desarrollas hasta 1995. Los dos libros anteriores son el de Adolfo Garcé y el de Federico Leicht, a los que hicimos mención en el anterior número de Correo de los Viernes , dando cuenta de detalles precisos y hasta ahora no desmentidos.

Mujica, Topolanski, Bonomi y un hasta ahora silencioso Mauricio Rosencoff, también involucrado y acusado, son ahora interpelados no por la justicia penal, sino por la historia, la que —más tarde o más temprano— dictará su inapelable veredicto.


En Venezuela siguen los muertos, pero Uruguay no se entera

Pese a que la situación en Venezuela es insostenible, el gobierno uruguayo se niega a aplicar la “cláusula democrática” que prevé el Mercosur, para evitar un desenlace “muy lamentable”. ¿Más lamentable que lo que ya ocurre? En la conferencia de prensa que mantuvo con el presidente del gobierno español, Vázquez sostuvo que “Uruguay va a mantener su posición de no apoyar la aplicación de la carta democrática a Venezuela porque no hay que aislarla, hay que tender una mano de apoyo para que no desemboque en una muy lamentable situación que después nos podamos arrepentir”. El Presidente había sostenido hace unas semanas desde Europa que en Venezuela hay una democracia porque “funcionan los tres poderes”.

La prensa internacional describió así la grave situación: “Un joven falleció ayer miércoles, tras ser golpeado por una bomba lacrimógena, y otros dos que murieron el martes debido a disparos, elevaron a 29 los fallecidos desde el 1° de abril cuando se iniciaron las protestas contra el gobierno de Maduro. En Caracas, miles de personas intentaron llegar marchando al centro de la ciudad, pero, como en manifestaciones previas, fueron reprimidos por las fuerzas de seguridad con gases lacrimógenos y camiones hidrantes. La nueva la ola de protestas contra Maduro, la peor desde la de 2014 que dejó 43 muertos, se inició en rechazo a los fallos del Tribunal Suprema que le quitó potestades al parlamento y en reclamo de elecciones.”

Como se sabe, la democracia donde funcionan los tres poderes que alabó el presidente Vázquez, ha suspendido a la asamblea general elegida por el voto popular, mantiene presos políticos, censura a la prensa, reprime con dureza a las manifestaciones opositoras y se niega sistemáticamente a aceptar un calendario electoral que permita avizorar una salida institucional y pacífica. El presidente Maduro ordenó entregarle armas a medio millón de milicianos adictos al régimen, con lo que agregó un factor de enorme peligrosidad a un panorama ya de por sí violento.

Mientras tanto, han fracasado rotundamente las gestiones de acercamiento llevada a cabo por el Papa Francisco y por la Unasur. La situación social y económica es caótica, con el colapso de los servicios y suministros esenciales. La inflación de este año treparía al 700% y se calcula que para 2018 sería de 2000%.

Pero para el gobierno uruguayo, es mejor no censurar al gobierno de Maduro para no “aislarlo” y para no generar más problemas (¿?). Por su lado, el partido comunista uruguayo, férreamente alineado al gobierno de Caracas, anuncia que no acompañará con su voto el Canciller Nin Novoa en la interpelación que le realizará el diputado colorado Ope Pasquet el 10 de mayo próximo. Tambalea la mayoría oficialista y en esa medida podría esperarse algún cambio en la contradictoria posición gubernamental.


Rescatar la institucionalidad

Esta subordinación del poder legítimo al gremial ya venía ocurriendo en los dos gobiernos anteriores del Frente Amplio, pero en este momento se ha llegado a un nivel máximo. Más allá de la confluencia ideológica, es evidente que la ley del primer gobierno Vázquez (Nº 17.940) marcó una etapa decisiva en construir lo que se ha dado en llamar “el fuero sindical”. Esa norma, con justo criterio, establece la nulidad de los actos de discriminación producidos por la actividad sindical y fija un procedimiento especial para que el trabajador afectado pueda ejercer sus derechos.

Esta norma fue sin duda un progreso jurídico en un sistema constitucional que ordena “promover la organización de sindicatos gremiales”. El tema es que, dispuesto ese fuero, ha funcionado prácticamente como una inamovilidad de cualquier dirigente o delegado sindical, que —a su vez— ha estimulado la afiliación a una gremial que brinda tamaña protección. Además, la potestad de descontar la cuota de afiliación con una sola expresión de voluntad, que queda para siempre, le ha dado a los sindicatos un generoso fluir de ingresos. Y a ello debe añadirse que el PIT CNT es al día de hoy la única fuerza realmente movilizadora que tiene un Frente Amplio hoy muy desalentado en lo que fuera su gran máquina política. De todo lo cual ha resultado una enorme fuerza de presión.

El gobierno se paraliza ante cualquier reclamo del sindicalismo. Sin ir más lejos, estos días ha quedado en el aire, casi a punto de renunciar, un director de limpieza de la Intendencia capitalina, recién nombrado, porque le otorgaba su confianza a un encargado de mantenimiento que era cuestionado por la benemérita ADEOM.

El caso de la división de cemento portland de Ancap ha adquirido estos días particular relevancia. Notoriamente, la presidente de Ancap anunció una reestructura que permitía comenzar a solventar los 25 millones de dólares que cada año, en promedio, pierde esa división del ente. Ello implicaba reducir servicios tercerizados a empresas particulares y suprimir un insólito servicio médico particular. Aun sin tocar personal directamente afectado a la tarea, simplemente con la no provisión de vacantes se iba disminuyendo la pérdida. Era un plan lento, prudente, gradualista. Igualmente el sindicato se encrespó y ya estamos con la palabra mágica: una “mesa de diálogo” para intentar el milagro de hacer cirugía sin cortar. Se habla de “otra” reestructura que ya está claro que cambiará todo en las palabras, para dejar todo como está.

Recordemos que mientras Ancap pierde esa fortuna (220 millones de dólares en una década), las multinacionales que compiten con ella ganan dinero con comodidad. Y que Ancap tiene comprado en 80 millones de dólares un horno que nunca instaló, que pensaba vender (porque ponerlo en marcha costaba otro tanto) pero que también quedó paralizado por la protesta.

Está claro que el gobierno Vázquez, desde su primer día quedó marcado a fuego. Cuando tuvo que retroceder con la declaración de esencialidad en la educación y la suspensión del Antel Arena, ya quedó definida la situación. Pero ahora es todos los días. Cuando se paralizó el transporte, el mes pasado, se dictó rápidamente un severo decreto prohibiendo los cortes de ruta. La ciudadanía sintió alivio de ver que el gobierno, por lo menos, intentaba hacer valer la ley que ya dispone esa prohibición. Duró pocas horas la satisfacción, pues a poco de andar se estableció que eso solo regía para empresarios y que los gremios tenían la capacidad de cortar rutas…

Se esperaba para el Consejo de Ministros del lunes pasado un anuncio de rebaja en el precio de la energía. No ocurrió. Y ello porque el gobierno no encuentra el camino para mejorar la productividad. El sindicato ya había anunciado que, luego de un año de estudios con el Instituto Cuesta Duarte, habían llegado a una notabilísima solución: bajaban el IVA y listo. Para esa ingeniosa solución no se precisaba ni un día de trabajo. Era risible. Pero lo que es trágico es que, de ese modo, se están descartando oportunidades de racionalización de servicios que ingenuamente muchos pensamos que iban a ser propuestos por la AUTE —el sindicato del ente eléctrico— en función de la experiencia de sus afiliados.

Ni hablemos de lo que ha pasado con la política exterior, en que el PIT CNT es un actor relevante y activo. Para defender dictaduras, que no bien se declaren antiyanquis pasan a ser beneméritas luchadoras del antiimperialismo, como ha ocurrido con los impresentables Kirchner o el autoritarismo sangriento e incapaz del chavismo venezolano. El propio Presidente tuvo que hacer malabarismos para defender la separación de poderes en Venezuela cuando nada de ello ocurrió. Lo salvó la guarangada de Maduro, que —al agraviarlo— nos agravió a todos los uruguayos, que naturalmente apoyamos la reacción del gobierno rechazando la grosería.

Podríamos seguir adelante con esta enumeración de reculadas. Lo que nos importa es instalar la preocupación sobre la distorsión que vive nuestra democracia, tergiversada en su sustancia, cuando las corporaciones se llevan por delante las instituciones. Paso a paso, caso a caso, cada día el Estado se ve más recortado en sus facultades. No esperamos una reacción porque el gobierno no tiene fuerza política suficiente para esa pulseada. La solución la tendrá que dar, clara e inequívocamente, la ciudadanía, imponiendo la rotación del gobierno.


El colmo: Ancap le adelantaba plata a un empresario

La investigación judicial sobre Ancap sigue arrojando sorpresas incalculables: ahora se supo que se le adelantaban millones de dólares a un empresario privado que le iba a prestar servicios. Un escándalo completo.



La Usina de Candiota, en Brasil, ahora clausurada, producía la cal que iba a comprar Ancap tras inversiones y préstamos escandalosos

Según informó el semanario Búsqueda un empresario brasileño que iba a prestarle un servicio a Ancap declaró este último miércoles ante la justicia uruguaya que el ente petrolero le prestó millones de dólares para que él pudiera desarrollar y mantener el transporte de la cal que luego vendería al Estado.

Los detalles de la operación – cuyas líneas generales ya habían sido denunciadas en la comisión investigadora parlamentaria – dan cuenta del enorme y vergonzante desarreglo que predominó en la gestión presidida por Raúl Sendic.

Según el semanario, el director de la empresa brasileña Pleno Verde —contratada por la subsidiaria de Ancap, Cementos de Plata, para transportar cal hasta Brasil—, dijo en la Justicia que “tenía fe” en que se trataba de un buen negocio y que por eso vendió varios apartamentos y se endeudó para comprar camiones y prestar el servicio de transporte para la estatal uruguaya.

Sin embargo, Cementos del Plata no cumplió con los volúmenes de carga que prometió, lo que lo dejó en problemas económicos, explicó Acir García ante la jueza Beatriz Larrieu y el fiscal Luis Pacheco, que investigan denuncias sobre presuntas irregularidades en la gestión de Ancap.

Cuando llegó el momento en que ya no podía mantener el “negocio vivo”, le pidió “socorro” al gerente de la División de Portland de Ancap, Juan Romero, relató, de acuerdo a las actas de la audiencia. “Ellos a veces me daban 300.000 dólares y pasaban meses y otra vez más dinero, como anticipo de flete, cosa que para mí es discutible si tengo que pagar o no, pero como a mí me gusta pagar todas mis cuentas, igual lo hago”, agregó.

El pasado lunes 19 declaró en la Justicia el gerente de Portland de Ancap. Romero justificó por una cuestión de tiempos la contratación directa de Pleno Verde y dijo que se hizo de esta manera porque si no se corrían “riesgos” de perder el negocio con CGTEE.

Respecto a los adelantos para Pleno Verde, dijo que el monto de U$S 2.400.000 no fue otorgado “en un único acto”, sino en “una serie de anticipos que se fueron ejecutando en el correr de todos estos años”, y que se hizo por dos motivos: a modo de un “anticipo operativo”, y para “compensar” al proveedor por “el hecho de que el contrato no tuviera un mínimo (de toneladas)”, lo que ponía en riesgo que pudiera seguir dando el servicio.

Por su parte, El País informó que Ancap invirtió U$S 110 millones en capitalizar un poco menos del 5% del capital accionario de Cementos del Plata —empresa encargada de exportar cal a Brasil—. Ello significaría que el 100% de las acciones de Cementos del Plata valdrían hoy la friolera de US$ 2.109 millones.

Pese a la enorme inversión, la empresa no dio utilidades entre el 2014 y 2016; debió pagar US$ 11 millones por multas a la empresa brasileña que gestiona la usina de Candiota por incumplir en la calidad y en los volúmenes acordados de cal, y no demandó a sus proveedores uruguayos para recuperar dichas pérdidas.


El Partido Colorado y su destino

Por Julio María Sanguinetti

Los cambios del mundo y las circunstancias del país le fueron produciendo al Partido Colorado alteraciones incuestionables. La aparición de la guerrilla en los años 60, con su sueño fidelista, le impuso la penosa tarea de asumir la defensa del orden público con la consiguiente represión. Ello fue reconocido por la ciudadanía en el corto plazo, pero terminó siendo una carga en el largo, cuando los tupamaros, victimarios de la democracia al entrar a la cárcel, pasaron a ser víctimas por el maltrato recibido en la dictadura.

En un terreno más amplio, la necesidad de preservar la esencia del Estado batllista, pero reformándolo para adaptarlo a los tiempos, le abrió un flanco ante un Frente Amplio que se posicionó en la ortodoxia de defender ese Estado sin cambios. Nosotros éramos los parricidas de nuestro pasado y ellos los leales a la obra histórica del Batllismo.

Tan tortuoso era aquello que hoy aflora ostensible lo que antes era presunción: las empresas que creó el Batllismo y estábamos racionalizando con la oposición frentista, han sido destruidas y tergiversadas por los que se decían sus defensores ortodoxos.

El reformismo batllista, entonces, fue verdad y sigue siendo verdad. Somos liberales, pero no conservadores, como algunas tendencias nacionalistas. Somos progresistas, pero no socialistas, como quienes aun en el siglo XXI siguen hablando de lucha de clases, del imperialismo yanqui y de la economía cerrada. Somos demócratas de todas las horas y así como luchamos contra el franquismo, el fascismo y el nazismo, hoy lo hacemos contra el maligno chavismo y sus adláteres del “socialismo del siglo”.

Estas son nuestras grandes banderas. ¿Quién abordó con más racionalidad y esperanza el tema educativo que nuestro Partido, en la historia lejana de José Pedro Varela y Pedro Figari y en la reciente, cuando la reforma de 1995? ¿Quién creó los centros CAIF para la primera infancia? ¿Quién cambió la estructura productiva del país, con la forestación, las zonas francas y la expansión lechera, que hoy el gobierno frentista abandona? ¿Quién desarrolló los bachilleratos tecnológicos o creó los centros de formación docente en el interior, por vez primera? ¿Quién abrió el mundo universitario a opciones privadas que le han presentado a la histórica Universidad de a República, en la que nos formamos, una bienvenida competencia de calidades? ¿Quién llevó la inflación a un solo dígito, derrotándola luego de cincuenta años de soportarla? ¿Quién bajó la mortalidad infantil a la mitad en un solo período y la pobreza a un porcentaje nunca repetido? ¿ Quién salvó el sistema de seguridad social del país con una reforma que, aun discutida con mala fe, ha sido la llave de la estabilidad nacional?

Es verdad que en el 2002 se nos vino de la Argentina unas crisis bancaria que nos arrastró. Pero se precisó la muerte de Jorge Batlle para que todo el mundo reconociera que el sentido de responsabilidad del Partido Colorado le permitió al país salir rápidamente de esa crisis, sin caer en la quiebra que los líderes frentistas proponían.

Todo eso no es historia antigua. Es nuestra presencia hoy y la razón de ser de nuestra convicción batllista. Estamos prontos para seguir la lucha y que ella ha de comenzar en la educación, enfrentando —como toda la vida— a los conservadores que se dicen de izquierda y han llevado el sistema a la peor de sus crisis.

Por esa causa, los colorados y batllistas no estamos en dispersión. Teníamos problemas y ahora se suma la renuncia de quien ha liderado al Partido en las dos últimas elecciones. Pero quienes le votamos, sean de Vamos Uruguay o de otros sectores, somos colorados y batllistas y estamos para seguir. No hay candidatos a la vista, es verdad. Pero hay potencialmente gente muy buena de las nuevas generaciones, que seguramente crecerá en esta oportunidad de renovación que se abre. Ellos, además, no irrumpirán desde el vacío porque hoy existen legisladores importantes que trabajan con ahínco y mantienen agrupaciones que se irán movilizando desde ahora mismo. Entre este año y el que viene irán apareciendo las opciones electorales.

Eso sí: exhortamos a todos nuestros correligionarios a que se mire el bosque y no el árbol, a que se piense en el futuro y no en la pequeña discusión del día, a que nos movamos por esas grandes causas que mencionamos y nos preservemos del pernicioso “internismo” que tanto suele dañar a los partidos. Internas habrá. Juveniles y generales. Y para ellas habremos de prepararnos con tiempo, fieles al norte de engrandecer el Partido, luchando contra sus adversarios de afuera y no con los necesarios y bienvenidos competidores de adentro. De todo ese andar saldrán quienes nos representen. No dudamos que de este modo podremos procurar con fe la confianza de la ciudadanía.


Engaños oficiales

Por Luis Hierro López

Es evidente que el gobierno se ha lanzado a una campaña mediática para revertir los resultados negativos de las encuestas y los malos juicios sobre su gestión.

Los ministros ocupan abusivamente los medios de comunicación haciendo propaganda sobre sus logros imaginarios; el Presidente visita los barrios y hace que en las escuelas los inocentes alumnos se vean obligados a corear su nombre, como ocurrió vergonzosamente en La Teja; el señor Bonomi inventa cifras del delito intentando demostrar que es posible bajar las rapiñas en la proporción prometida por Vázquez antes de las elecciones, cuando aventuró que se reducirían un 30%.

Pero todo es un gran engaño, por lo menos en lo que refiere al Ministerio de Interior, que reconocida y confesadamente ha tenido dificultades metodológicas serias para medir la evolución del delito y para procesar una información seria y confiable ante la opinión pública.

Hace ya unos años, Bonomi aceptó que algunas rapiñas fueran contabilizadas como hurtos, para bajar el impacto de las mismas en la opinión pública. Ello significó que uno de los jerarcas del Observatorio Criminal del Ministerio - quien declaró ser frenteamplista – tuviera que renunciar al Ministerio por sus diferencias con el Ministro.

Ante las críticas que sobre el procedimiento de medición se levantaron, el señor Bonomi reconoció a Búsqueda, en un reportaje publicado el 30 de julio de 2015, que iba a solicitar apoyo a la Universidad de la República y al Poder Judicial para aunar criterios que le otorgaran confiabilidad a las publicaciones del Ministerio. Ese apoyo técnico y la auditoria correspondiente nunca se concretó, pese a lo que el Ministro insiste ahora con el novelón de que en algunas zonas de Montevideo, donde se aplica un nuevo plan de patrullaje, las rapiñan han descendido hasta un 40%, lo que le hace pensar entonces que es posible cumplir con la desmesurada promesa del Dr. Vázquez.

Lo peor de todo es que la propaganda oficial da resultados, porque escuché a varios periodistas matutinos de radios sosteniendo, al repetir los datos suministrados por el Ministro, que “el delito viene bajando”.

No es así o por lo menos hay motivos para desconfiar de la propaganda oficial, ya que el propio Ministerio confesó en 2015 sus carencias metodológicas, que no se han superado.

En un país en que se aclaran sólo el 5% de las rapiñas cometidas, según ha denunciado el Fiscal de Corte Dr. Zubía y apenas se resuelve el 10% de todos los delitos, según explicó el Presidente de la Corte de Justicia, Dr. Chediak, ¿puede alguien afirmar con probidad que el delito viene bajando? Nadie se animaría a cometer tal exageración. Excepto, naturalmente, el señor Bonomi, quien tiene un profuso prontuario no sólo en materia de mentiras y engaños…


A las puertas del espanto

El asesinato tenebroso del niño Felipe Romero provocó una ola de indignación que se vio culminada por la divulgación de cifras oficiales que dan cuenta que en Uruguay hay por día siete casos de violencia física, psicológica o sexual contra los niños, según el Sistema Integrado de Protección en una tendencia que demuestra conductas crónicas y recurrentes, pero que crecen, ya que en el último año hubo 40% más de atentados de esa índole.

Según los estudios, el 62% de los niños agredidos no son conscientes de haber sido sometidos a violencias, lo que le otorga aún más drama a las situaciones. Las crónicas que indican que el niño Felipe Romero – que habría sido abusado sexualmente por el entrenador de fútbol que lo mató – asumía a su asesino como padre, expresándole su cariño; dan cuenta de que la inocencia es un terreno asquerosamente fértil para perpetrar los ataques.

Los datos dan cuenta también que el 93% de las personas que agreden a niños y niñas son familiares directos o integrantes del núcleo de convivencia. Es así que un 36% de las agresiones suele venir por parte del padre y un 35% por parte de la madre. Los casos en que la violencia proviene del novio o nuevo marido de la madre llegaron al 11%.

Los registros presentados muestran que el 44% de las víctimas tienen entre 6 y 12 años y el 32% entre 13 y 17 años. En menores de 12 años los casos de violencia se dan por igual entre varones y mujeres, pero luego de esa edad aumenta el número de mujeres víctimas.

La violencia más común es la emocional, que se da en un 42% de los casos, y luego le sigue la violencia física y sexual, que se da en un 20% cada uno. El maltrato por negligencia constituye el 18%.


La niña sin miedo

Una escultura simple y con un destino transitorio, ubicada en Nueva York, en la mítica zona de Wall Street, viene provocando una sana discusión al transformarse rápidamente en un mensaje a favor de la niñez y en contra de la prepotencia. La cultura gana otra vez la batalla.

La “niña sin miedo” fue instalada frente al toro de Wall Street, expresión de la fuerza bruta, de la determinación y del poderío. Frente a esa exuberante expresión de fortaleza que es el “Toro al ataque”, obra del escultor italiano Arturo de Módica, de 1989, la niña aparece solitaria pero valerosa y rápidamente ha sido interpretada como personificación de la determinación femenina y como un símbolo de la lucha por la igualdad de géneros.

La estatua de la niña, moldeada en bronce y de una altura de 1 metro con 27 centímetros, iba a ser retirada el pasado 2 de abril, pero tanto el alcalde neoyorquino Bill di Blasio como diversas entidades comunales han solicitado que la figura se mantenga allí en forma permanente.

Su escultora Kristen Visbal, quien nació en Montevideo en 1962, hija de un diplomático norteamericano, ha sostenido que la estatua de la niña tiene “un punzante poder femenino”.


Ariosto Fernández

Sorpresivamente, víctima de un ataque cardíaco, falleció el fin de semana pasado, Gustavo Ariosto Fernández, un militante batllista en las buenas y en las malas, con una carrera de servicio público que fue desde funcionario del Banco de Previsión Social y Director de Tránsito de la Intendencia de Montevideo, hasta Cónsul en Barcelona. Durante algún tiempo ejerció también la docencia de historia en institutos privados, manteniendo así la tradición familiar, pues su padre, Don Ariosto, ex Inspector y Director General de Enseñanza Secundaria, fue un eminente historiador. Las paradojas del destino hacen que el fallecimiento de Gustavo Ariosto ocurre cuando él y toda su familia se preparaban para participar, este lunes pasado, en la ceremonia de nominación de la biblioteca municipal de Florida con el nombre de Ariosto padre, autor de una pionera historia de esa ciudad.

Gustavo Ariosto fue un ejemplar humano de tal peculiaridad que, como coincidíamos en su velorio sus muchos amigos, le recordaremos siempre con una sonrisa. Su ingenio, su fino —y ácido— sentido del humor hacían de su presencia el centro insoslayable de cualquier reunión. Su cultura histórica estaba detrás de ese chisporroteo con que cultivaba ese arte tan maravilloso de la conversación, infelizmente decaído en los acelerados tiempos que vivimos.

Leal a sus amigos, fiel a sus convicciones, siempre estaba donde debía estar, especialmente en momentos difíciles o aciagos. En la época de la dictadura mantuvo su casa como un pequeño centro de reuniones y su coraje cívico se exhibió con la serenidad y gracia de siempre. Cualquier circunstancia penosa le hacía aparecer con su palabra, para aliviar dolores o aventar angustias, como lo han recordado muchas personas en estas horas, con el agradecimiento por su aliento en esos momentos.

Su chacra de Progreso, como antes la de Melilla, o cualquiera otra de sus casas, era un lugar de convocatoria. En atmósferas que su buen gusto creaba con muebles y cuadros siempre armonizados, disfrutaba recibir y animar las conversaciones, que pasaban del arte a la historia y a la siempre recurrente vida política, mirada desde un coloradismo que pasaba por la admiración a Rivera y Julio Herrera Obes hasta el moderno Batllismo.

Deja un gran vacío entre nosotros. Figuras como él no son comunes en este posmodernismo globalizado que consagra la mediocridad. Le recordaremos a cada momento en que, en el mundo o nuestra comarca, aparezca una situación curiosa que nos hará imaginar su frase irónica, su apelativo ácido o algún relato ingenioso.


Debería darle vergüenza

El senador Mieres le alcanzó a la Dra. María Julia Muñoz 35 preguntas sobre el funcionamiento del sistema educativo y los resultados de las cuantiosas inversiones que se realizan en el mismo.

La funcionaria no contestó ninguna de las interrogantes y se limitó a leer un documento previamente pactado con su bancada de legisladores, en el cual repitió el sonsonete conocido, reiterando que se está cambiando el Adn de la educación y que esa tarea lleva tiempo.

Mieres sostuvo que no ha crecido la matrícula estudiantil desde 2005, pero hoy hay 30.000 funcionarios más y se ha duplicado el gasto por alumno, pese a lo que los resultados son muy malos, tanto en materia de rendimiento, como de repetición y de deserción.

"Lo que sí genera problema es la ausencia de coordinación y que no se logra distribuir los recursos", afirmó el senador en su exposición. Esto se debe, aseguró, a que el Consejo Directivo Central (Codicen) "ha desarrollado una burocracia que carece de incidencia directa de los centros educativos y de las aulas" y porque no hay una ruta clara ni una agenda educativa para implementar. "La culpa del fracaso es la falta de una propuesta potente y sustentable", indicó. Y cuestionó entonces la inversión de los recursos y el aumento de trabajadores.

A ese ritmo, dijo, no se llegará a la universalización de la educación propuesta por Vázquez en la campaña sino hasta 2050.

Mieres aseguró que los avances han sido pobres, y comparó los datos de Uruguay con el resto de América Latina. Criticó además la repetición, el ausentismo docente y la desigualdad. Con respecto al último punto aseguró que los mejores profesores van a liceos con buenos resultados, mientras que los "docentes taxi", con grados bajos y que deben ir de un centro a otro se relegan a los barrios más pobres, lo que repercute en seguir generando desigualdades. Lo mismo, afirmó, sucede con los gastos.

La doctora Muñoz congeló la interpelación, que es lo mismo que las autoridades han hecho con la enseñanza, impidiendo las reformas, burocratizando las decisiones, dejando el lugar del poder civil a los sindicatos y admitiendo pasiva y culposamente los peores retrocesos posibles en la calidad educativa.

Muñoz se limitó a su lectura y a negar que hubiera circulado un email en el que solicitaba a los funcionarios del Ministerio que respaldaran sus dichos en las redes. Sin embargo, el correo existió y desde la secretaría de la Ministro se dio la orden de que los funcionarios “reprodujeran las opiniones del Ministerio” en la interpelación.

SI la señora Muñoz tuviera vergüenza no hubiera enviado ese texto solicitando apoyo. Pero, ya se sabe, el pudor no es su fuerte…


Confirman que sacar celulosa por Nueva Palmira es mejor

Un informe sobre el transporte de la producción de celulosa de la posible nueva planta de UPM señaló como más viable que la mercadería sea trasladada desde Paso de los Toros hacia Nueva Palmira en lugar del puerto de Montevideo como tiene decidido impulsar el gobierno. El estudio de la consultora CPR Ludwig (a pedido del operador portuario de la terminal coloniense Corporación Navíos), publicado por El Observador indica que el proyectado trayecto ferroviario entre Paso de los Toros y Nueva Palmira es más corto y menos costoso.

Una idea similar presentó hace ya un tiempo el ex ministro colorado ingeniero Lucio Cáceres pero su propuesta no fue tenida en cuenta por el gobierno, que insistió con el planteo inicial de construir un nuevo ramal ferroviario a Montevideo, el que tendría la dificultad de tener que superar unos 70 pasos a nivel, lo que supondría un nudo de tráfico muy difícil.

El ex intendente de Montevideo Mariano Arana así como sectores frenteamplistas se han negado también a la solución “capitalina” promovida por el Gobierno.

La consultora mencionada afirmó que optar por Colonia "ofrece ventajas para la disminución de costos para la salida no solo de la celulosa sino del principal producto de exportación del país que son los granos, ya que se viene acordando la profundización del canal Martín García entre los gobiernos de Argentina y Uruguay".

A su vez, indicó que el destino de Nueva Palmira "luce a la vez como un escenario conveniente, multiplicador de externalidades y con menor riesgo socioterritorial que Montevideo".

Además, los costos serían menores. US$ 28,2 millones sería el pago anual por disponibilidad de un ramal ferroviario con Nueva Palmira por 25 años, contra los US$ 31,6 millones de la opción de Montevideo. La distancia del recorrido hasta Nueva Palmira sería de 270 kilómetros y a Montevideo de 274

El estudio expresó que la opción de trasladar la celulosa a Montevideo provocaría un aumento del empleo con un impacto insignificante en el mercado laboral de la capital. Pero si se optara por Nueva Palmira, se provocaría un aumento relevante y sostenido del empleo directo e indirecto, así como de la competitividad como ciudad puerto.


El gigante del campo uruguayo se tambalea

El País de Madrid recoge un informe de su corresponsal en Buenos Aires dando cuenta de las dificultades que enfrenta una importante empresa agrícola uruguaya ante la caída de los precios de las materias primas. Reproducimos acá ese texto:

Con 26 años, y ya de regreso en su Uruguay natal en 2008 después de realizar sus estudios en Europa y Estados Unidos, Juan Sartori fundó Union Agriculture Group (UAG) a partir de una plantación de arándanos y de su capacidad para convocar a diferentes inversores internacionales. Pocos años después, al calor de los altos precios internacionales de las materias primas que impulsaron la economía uruguaya, la compañía se convirtió en una de las más grandes del sector agropecuario del país sudamericano y en la primera empresa del sector en hacer una opa en la Bolsa de Montevideo en varias décadas. Pero el rápido crecimiento, con compras y arrendamientos de grandes extensiones de tierra por los que llegó a explotar más de 170.000 hectáreas, se convirtió en un problema cuando comenzaron a caer los valores de las materias primas agropecuarias (soft commodities), como el café, el cacao, azúcar, maíz, trigo, soja, frutas o ganado.

En 2016, con pérdidas operativas de 60 millones de dólares al último cierre de sus estados contables, la empresa se vio obligada a desprenderse de importantes activos para hacer frente a una difícil situación financiera.

Antes de eso, la compañía encabezó los titulares de varios periódicos de la región en 2014, cuando se quedó con las 67.000 hectáreas que operaba en Uruguay uno de los grupos agropecuarios más grandes de Argentina, El Tejar, que vendió el 100% de sus activos en el país por 170 millones de dólares. Con las nuevas tierras, UAG aceleró su producción de granos, una actividad que, antes del auge de los precios de la soja, era muy minoritaria en Uruguay —en comparación con la predominante ganadería— pero luego se transformó en uno de los sectores exportadores más importantes. El momento elegido por UAG, sin embargo, no fue el más conveniente para una adquisición tan grande.

UNA MALA COYUNTURA

La operación se concretó cuando los precios de la leguminosa, que entonces superaban los 500 dólares la tonelada, comenzaron una caída hasta los valores actuales, de alrededor de 350 dólares. La empresa no exporta directamente sus productos —entre los que destacan también el arroz, el ganado vacuno y ovino y la leche—, pero, a causa del reducido tamaño de la demanda del mercado interno, la mayoría tiene destino final en el exterior.

En UAG afirman que uno de los rasgos que “diferencian” a la empresa es su integración vertical. En 2013, la compañía comenzó un proceso de adquisición de participaciones en Granosur Holding Limited hasta alcanzar prácticamente la totalidad de las acciones en marzo de 2015. El grupo extendió así su actividad a la comercialización, transporte y logística de granos.

Ya en enero del año pasado, el consejero delegado de la compañía declaró que no era momento de hacer más inversiones. “Estamos poniéndonos al día con algunas situaciones de desajuste que se dieron por la caída internacional de los precios agrícolas, pero también por el negocio de la compra de El Tejar, que se hizo en un momento que no era el más apropiado. Esa operación está terminada y nos costó algún sudor y alguna lágrima”, reconoció.

De esa situación dan cuenta los últimos estados financieros presentados, correspondientes al ejercicio cerrado en junio de 2016. Los auditores indican que la empresa tuvo ingresos por ventas de unos 60 millones de dólares, pero las pérdidas operativas fueron de un monto similar, y a ello se suma que mantenía utilizadas la totalidad de sus líneas de crédito bancarias disponibles. Además de los menores valores de los productos que comercializa, se mencionan los bajos rendimientos obtenidos en las cosechas por unas condiciones climáticas adversas como causantes de los valores negativos. “Todos estos factores proyectan una duda significativa sobre la capacidad de la sociedad para continuar como un negocio en marcha”, añade el documento firmado por ¬Ernst & Young Uruguay.

Al tiempo que se presentaban esos resultados, la dirección ponía en marcha un “plan de adecuación” del modelo de negocios de la sociedad con el propósito de obtener ingresos mediante, por un lado, el incremento de las operaciones en colaboración con otros productores, que permite compartir el riesgo y reducir la actividad productiva de agricultura y ganadería; y, por el otro, la venta de activos “no estratégicos”. Pero la reestructuración, además de despidos y la reducción de sus existencias ganaderas, incluyó también la venta de tierras propias. La cantidad de hectáreas de UAG se redujo a alrededor de 100.000 desde las 138.000 que llegó a poseer.

Los directivos de UAG aseguraron que la empresa no se está retirando del sector, pero se negaron a dar mayores detalles sobre su situación. Afirman, en cambio, que el grupo está “en pleno proceso” de una opa en Canadá, aunque tampoco ofrecieron precisiones sobre cuál es la sociedad que dará ese paso.

Según los últimos resultados presentados por UAG, SA (Montevideo), más del 99% de las acciones de la empresa son propiedad de Union Agriculture Group Corp, radicada en las Islas Vírgenes Británicas. Esa sociedad dominante es a su vez una filial de Union Group, una compañía privada fundada también por Sartori y que ha invertido en varios países de América Latina, sobre todo en el sector energético y el de hidrocarburos. A mediados de 2014, el fondo canadiense Dundee aumentó su porcentaje de capital accionario en UG hasta alcanzar el 40%.

EN CIFRAS

Es dueña de unas 100.000 hectáreas en Uruguay, pero llegó a poseer 138.000 y a administrar un total de 170.000.

En 2014 compró el 100% de los activos uruguayos de El Tejar, uno de los grupos agropecuarios más grandes de Argentina, que operaba 67.000 hectáreas en el país vecino.

En los últimos resultados presentados, la empresa registró una pérdida operativa de unos 60 millones de dólares.

Su equipo de profesionales incluye unos 100 “especialistas en agricultura”.


El dilema de Francia no solo es político

Un análisis internacional devela el entramado de fondo de la victoria en primera vuelta del “liberal” Emannuel Macron. Transcribimos esa nota:

La primera vuelta de las presidenciales francesas ha traído un rally a los mercados, el de Macron. No es que los sondeos no previeran el resultado. Esta vez lo han clavado. Pero los mercados esperaban una confirmación de que esta vez no habría sorpresas. Porque las posiciones “cortas” respecto al euro estaban otra vez alcanzando cotas preocupantes y porque la previsible victoria de Macron frente a Le Pen el próximo 7 de mayo sería un resultado a favor del futuro de Europa, el de un proyecto que compatibiliza las reformas con la necesidad de una mayor protección y solidaridad común. Lo curioso y preocupante es que los franceses puede que no estén votando por un programa económico y de reformas distinto —que necesitan como agua de mayo— sino que puede que se hayan quedado con la opción más limpia y nueva ante el desolador panorama de las opciones tradicionales, entre la indefinición ideológica y la corrupción.

Este apoyo a Macron, a medias intencionado y a medias accidental, tiene una significación muy importante para el futuro de la economía europea. Para lo que no ha existido suficiente gallardía en los últimos años es para explicar que el modelo de bienestar europeo no se sostiene en sus parámetros actuales, ni en términos económicos ni generacionales. La crisis solo ha acelerado el deterioro pero no es su causa. El proyecto en torno a la UE tampoco es el culpable, sino parte de la solución. La inercia en el papel del Estado, la destrucción de los sistemas de incentivos y la falta de reformas tiene mucho más que decir respecto a la situación en la que nos encontramos.

Francia sigue estancada y Macron ha ofrecido algunas recetas para comenzar a engrasar la maquinaria. Pero le va a resultar tremendamente difícil ponerlas en práctica. Su partido es liberal, un concepto que se está pervirtiendo hasta la extenuación por sus críticos, para los que no existen grises ni matices y solo prefijos como neo o ultra. La primera medida que se quiere adoptar es una reforma laboral que, en distintas versiones, ya ha dinamitado gobiernos aparentemente más sólidos que el que puede ahora conformarse. Y, por supuesto, un plan de inversiones y de compromiso con Europa, que los dos extremos a izquierda y derecha de la política francesa desprecian. Todo, con un partido que es más un hombre que un grupo, a medio hacer. Un problema común para la política europea: el centro es débil y los lados tienden al populismo.

Era difícil esperar que Francia pudiera reimpulsar el proyecto europeo en su estado de negación pero ahora, entre el miedo al abismo y la obviedad de ciertos deterioros, ha surgido una oportunidad. Dependerá del resto de fuerzas construir un proyecto común y un posible liderazgo para la reconstrucción económica europea que, nos pese o no, hasta ahora solo había sostenido Merkel. La responsabilidad es compatible con la solidaridad. Las políticas sociales son compatibles con las reformas. Europa es incompatible con el populismo. Los referendos deben dejar de ser momentos de temor para convertirse en referencia de equilibrios y oportunidades. Los gobiernos deben retomar el liderazgo porque el Banco Central Europeo no puede ostentarlo eternamente.


La corrección política y las mentiras

La tentación de alinear las opiniones a lo “políticamente correcto” lleva a la mentira y al engaño y configura una crisis intelectual.



El periodista Ignacio Aréchaga publicó una columna de opinión en la que analiza cómo la búsqueda de las expresiones “políticamente correctas” ha terminado por desvirtuar la verdad y es enemiga de la razón y de la libertad. Reproducimos acá ese texto:

El problema es conocido, pero hay algo novedoso en el modo en que lo abordan los profesores Robert P. George y Cornel West: la búsqueda racional de la verdad, explican en una declaración que va a la raíz de esa crisis, no es enemiga de la tolerancia sino su aliada.

Robert P. George, profesor de filosofía del derecho en la Universidad de Princeton, es uno de los pensadores conservadores más influyentes de EE.UU. Cornel West, profesor de filosofía política en Harvard y emérito en Princeton, es un popular activista por los derechos civiles de los negros, miembro destacado de Socialistas Demócratas de América… y actor secundario en dos películas de Matrix. Ninguno de los dos se atiene al guion: George es muy crítico con Trump, lo mismo que West con Obama.

No es la primera vez que estos profesores se alían para defender el debate civilizado en los campus. Frente a quienes consideran que la tolerancia obliga a guardar silencio ante los puntos de vista con los que no estamos de acuerdo –a callar para no ofender–, en 2015 organizaron un cara a cara sobre el matrimonio gay para mostrar a sus alumnos que se puede discrepar con respeto: West, a favor de legalizarlo; George, en contra. “Lo más admirable –cuenta Robert Barron– es que los dos, que son buenos amigos, de hecho debatieron: es decir, se apoyaron en pruebas; sacaron conclusiones de premisas; respondieron a objeciones, etc. Y ninguno acusó al otro de odiar a los partidarios de la postura contraria”. Ahora vuelven juntos al ruedo intelectual con una provocadora declaración, titulada Truth Seeking, Democracy, and Freedom of Thought and Expression. Entre los centenares de personas que se han adherido al texto, figuran otros destacados intelectuales de variadas tendencias, como los filósofos Peter Singer y Roger Scruton, la jurista Mary Ann Glendon o la politóloga Allison Stanger.

Una crisis intelectual

Para comprender la relevancia del documento hay que remontarse a las últimas décadas del siglo XX, cuando algunas universidades estadounidenses empezaron a predicar el relativismo como el mejor antídoto frente a la intolerancia. Lo que llevó a un cambio en su jerarquía de valores, como diagnosticó Allan Bloom en su libro El cierre de la mente moderna (1987): de tener en el centro la búsqueda de la verdad, pasaron a inculcar en los jóvenes la aceptación de la diversidad por encima de cualquier otro valor.

De la mano del relativismo iba la exigencia de igualar todos los puntos de vista y estilos de vida: dado que no hay criterios objetivos para discernir cuáles son mejores que otros, nadie tiene derecho a criticar aquellos con los que discrepa. Y si lo hace, se le declara enemigo de la apertura.

Un aliado de este modo de pensar es el discurso políticamente correcto. Desde los años 90 hasta hoy, algunas universidades han ido aprobando códigos de lenguaje que establecen lo que a su juicio representa el modo correcto de pensar y de expresarse sobre una serie de temas identitarios como la raza, la religión, el sexo o la clase. En vez de espolear el pensamiento crítico de los estudiantes para que aprendan por sí mismos la práctica de la tolerancia, las autoridades académicas han pretendido decidir por ellos qué ideas y qué expresiones respetan la diversidad y cuáles no.

Paradójicamente, el empeño por garantizar la variedad se ha ido convirtiendo en una fuente de intolerancia: hay tal susceptibilidad en los asuntos protegidos por la corrección política que se han llegado a ver como legítimos los boicots contra ponentes en las ceremonias de graduación y otras formas más sutiles de censura, como los “safe spaces” y los “trigger warnings”, con los que se pretende garantizar que nadie pueda sentirse incómodo u ofendido por las opiniones de los demás.

Escuchar es tomar en serio

En este contexto, han ido apareciendo valiosos alegatos a favor de la libertad de expresión y de pensamiento en los campus, como la Declaración de Chicago o la más reciente del Middlebury College, aprobada en marzo a raíz de la protesta violenta contra un conferenciante. Pero es el texto de George y West el que se ha atrevido a entrar al fondo del problema que detectó Bloom.

Para estos profesores, la sociedad democrática es algo que construimos entre todos mediante la práctica de “las virtudes de la humildad intelectual, la apertura de mente y, sobre todo, el amor a la verdad”. Estas virtudes no son condecoraciones bonitas que uno pueda ponerse de palabra, sino que se demuestran a través de la “disposición a escuchar con atención y respeto” a quienes discrepan de nosotros.

Frente a lo que dice el tópico, la aspiración a la verdad no tiene por qué cerrar los oídos de nadie. Más bien lo contrario: “Como enseñó John Stuart Mill, reconocer la posibilidad de que uno pueda estar en el error es una buena razón para escuchar y tomarse en serio –y no solo tolerar de mala gana– los puntos de vista con los que no estamos de acuerdo, o que incluso nos parecen chocantes o escandalosos”. Es más, añaden, aun en el caso de que alguien crea estar en lo cierto en un determinado debate –lo cual es muy legítimo–, necesitará igualmente esa actitud de escucha para “profundizar en su comprensión de la verdad y mejorar su capacidad de defenderla”.

Obstinación relativista

“Nadie es infalible”, dice la declaración. O lo que es lo mismo: todos podemos errar. “Pero eso no significa que todas las opiniones sean igualmente valiosas o que valga la pena escuchar a todos por igual. Tampoco quiere decir que no exista una verdad que deba ser descubierta. Ni que necesariamente estés en el error, como tampoco tienen por qué estarlo los demás”.

Esta última frase no tiene nada de relativista. De un lado, contesta a la falsa modestia del escepticismo, que lleva a dudar de la posibilidad de alcanzar cualquier verdad. En realidad, nada impide que tanto uno mismo como los demás podamos estar algunas veces en lo cierto. De otro, previene contra el fanatismo de quienes se creen siempre en posesión de la verdad: no hace falta ser relativista para reconocer que la comprensión de la verdad a menudo requiere ver las cosas desde diversos ángulos. [1]

De hecho, la búsqueda racional de la verdad puede ser un antídoto frente a la obstinación que hace de cada opinión un dogma incontestable. “Quien huye de la idolatría de poner sus opiniones por encima de la verdad querrá escuchar a personas que ven las cosas de forma diferente, para entender qué consideraciones –pruebas, razones, argumentos– les han llevado a un lugar diferente del que, de momento, se encuentra uno”.

Justo lo contrario de lo que hacen los estudiantes y profesores que piden boicotear a los conferenciantes cuyas ideas les desagradan. “Por supuesto que el derecho a protestar de forma pacífica –también en los campus– es sagrado. Pero antes de ejercer ese derecho, tendríamos que preguntarnos: ¿no sería mejor escuchar de forma respetuosa y tratar de aprender de un ponente del que discrepo? ¿No serviría mejor a la causa de la búsqueda de la verdad si entablara con esa persona un debate realmente civilizado?”.

Esta disposición a tomarse en serio a las personas con las que discrepamos –y no la indiferencia relativista– es lo que “nos vacuna contra el dogmatismo y el pensamiento de grupo, tan tóxicos para la salud de nuestras comunidades académicas y para el funcionamiento de las democracias”, concluyen.


“No tendréis mi odio”

El viudo del policía francés asesinado por la violencia yihadista hizo un emotivo discurso en el que elogió la tarea policial y reivindicó la vigencia de los derechos humanos



Según una nota de prensa internacional Etienne Cardiles, casado con la víctima, Xavier Jugelé, sufre “sin odio” ante su asesinato. Transcribimos los párrafos principales del texto periodístico.

El policía Xavier Jugelé, tenía 37 años y era un defensor de los derechos de la comunidad homosexual. Como informó el presidente de Flag (una asociación de policías LGBT de la que Jugelé era miembro), el agente había participado en protestas contra Rusia por su prohibición de "propaganda homosexual" durante los Juegos de Sochi y había viajado a Grecia para asesorar a la policía helena en la gestión de la llegada de refugiados. Estas son las palabras que le ha dedicado su viudo y que han conmovido a los franceses, provocando una ola de emoción y apoyo en las redes sociales. "Xavier, el jueves por la mañana, como de costumbre, me fui a trabajar mientras tu estabas todavía dormido. Durante el día nos estuvimos mandando mensajes sobre nuestro plan de vacaciones, un viaje a un país tan lejano que me habías dicho que estabas impaciente porque nunca habías ido tan lejos. Los detalles de los visados y nuestras preocupaciones por encontrar alojamiento llenaban nuestros mensajes de un frenesí feliz, porque teníamos los billetes de avión reservados desde el martes.

Empezaste tu servicio a las dos de la tarde, con ese uniforme que cuidabas tanto porque tu aspecto para mantener el orden debía ser irreprochable. Tus compañeros y tú habíais recibido la misión de uniros a la comisaría del Distrito Octavo, donde debíais, como tantas veces, velar por la seguridad pública en la bella avenida de los Campos Elíseos. Te habían asignado el número 102 de la avenida, frente al Instituto Cultural de Turquía. Yo sé que este tipo de misiones te gustaban, porque eran los Campos, era la imagen de Francia, era la cultura lo que protegías.

En ese instante, en ese lugar, sucedió lo peor, para ti y para tus compañeros. Uno de esos sucesos que todos temen y que todos esperan que no llegue jamás.

He vuelto a casa por la tarde, sin ti, con un dolor extremo y profundo que puede que se calme algún día, no lo sé. Ese dolor me ha hecho sentir más cerca que nunca de tus compañeros, que sufren como tú, en silencio, como yo, en silencio. Y en lo que a mí respecta, yo sufro sin odio. Le tomo prestada esa fórmula a Antoine Leiris [cuya esposa fue asesinada en la sala Bataclan], ya que su inmensa sabiduría frente al dolor me admiró tanto que leí y releí sus frases hace unos meses. Es una lección de vida que me hizo crecer y que me protege hoy. Un retrato de Xavier Jugele expuesto en el homenaje (Reuters)

A medida que aparecieron los primeros mensajes que informaban a los parisinos de que un suceso grave estaba ocurriendo en los Campos Elíseos y que un policía había muerto, una vocecilla me dijo que eras tú, y me recordó esa fórmula generosa y sanadora: "No tendréis mi odio". Ese odio, Xavier, no lo tengo porque no se parece a ti, porque no se corresponde en absoluto con lo que hacía latir tu corazón, ni con lo que hacía de ti un policía, un guardián de la paz.

Porque el interés general, el servicio al prójimo y la protección de todos eran parte de tu educación y de tus convicciones, y sabías que la tolerancia y el diálogo eran tus mejores armas. Porque detrás del policía estaba el hombre, ya que solo nos convertimos en policías por elección. La elección de ayudar a los demás, de proteger a la sociedad y de luchar contra las injusticias. Esa misión noble, que asume la Policía y que a menudo se entiende mal.

Yo, como ciudadano, antes incluso de conocerte, ya la admiraba. Esa profesión de policía es la única a la que alude la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. En su artículo 12, señala esta evidencia: "La garantía de los Derechos del Hombre y del Ciudadano necesita una fuerza pública", con una precisión que es útil en este momento políticamente importante: "Esta fuerza se constituye para el beneficio de todos, y no para la utilización particular de aquellos a los que les ha sido confiada". Es la visión que ambos compartíamos de esta profesión, pero es solamente un lado del hombre que eras.

El otro lado del hombre era un mundo de cultura y de alegría, donde el cine y la música ocupaban un lugar inmenso. Cinco sesiones de cine en un día magnífico de sol en agosto no te daban miedo. Y siempre en versión original para el purista que tú eras con esa lengua, el inglés, que querías hablar a la perfección. Tú encadenabas los conciertos, siguiendo a veces a los artistas en una gira completa. Céline Dion era tu estrella, Zazie, Madonna, Britney Spears y tantos otros hacían vibrar nuestras ventanas. El teatro te transportaba y lo vivías plenamente. Ninguna experiencia cultural te echaba atrás. Hasta la peor de la películas la veías el día del estreno, hasta el final, independientemente de su calidad. Una vida de alegría y de inmensas sonrisas, en la que el amor y la tolerancia reinaban como dueñas incontestables. Esa vida de estrella tú la abandonas como una estrella.

Quiero decir a tus compañeros que me siento muy cerca de ellos. Quiero decir a tus jefes policiales que he visto la sinceridad en sus ojos y la humanidad en sus gestos. Quiero decir a todos los que luchan por evitar que esto ocurra que conozco su culpabilidad y su sensación de fracaso, y que deben continuar luchando por la paz. Quiero decir a todos los que nos han trasladado su afecto, a tus padres y a mí, que lo agradecemos profundamente. Quiero decir a tu familia que estamos unidos. Y a nuestros más cercanos, a los que se han preocupado tanto por mí, que se han preocupado tanto por nosotros, que son magníficamente dignos de ti.

A ti te quiero decir que estarás en mi corazón para siempre. Te quiero. Sigamos siendo dignos y prestemos atención a la paz. Y guardemos la paz".


La guillotina de América Latina

Por primera vez en muchos años y después del 11-S, América Latina ha conocido un despegue que coincidió con la homogeneización democrática de la región, con las excepciones de Cuba y Venezuela. En la última década, ha registrado un crecimiento económico excepcional impulsado por el auge y la explotación de sus materias primas. Y, además, ha tenido, gracias al reajuste y a la lucha por el liderazgo entre las primeras economías mundiales, un soporte básico en la demanda china y la construcción de infraestructuras.

Sin embargo, Latinoamérica carece de estrategias para conducir su desarrollo económico hacia el camino que le permita reparar su mayor fractura. Me refiero a la pobreza y a la desigualdad social, que han llevado al subcontinente a realidades como las de México, un país en el que hay cerca de 100.000 millonarios y más de 55 millones de pobres, casi la mitad de su población.

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El caso Odebrecht marca un antes y un después en América Latina. Nunca antes se habían conjurado el crisol de todos los defectos estructurales de los últimos 500 años con la exportación de la corrupción como un elemento clave de la conquista. No es que esté involucrada la clase política sin excepción de todos los países latinoamericanos sino que, además, es una muestra increíble de la poca capacidad de esa misma clase para no darse cuenta de que, dado el grado de impunidad y de escándalo en el que ha vivido, robado y traicionado a sus pueblos, no puede haber supervivencia y no puede haber continuidad ni para ella ni para los sistemas que representa. Ahora, tras conseguir una cierta independencia de la influencia de Washington y tras sacar a las fuerzas oscuras del imperio del Norte para que dejen de alterar su historia, la región se encamina hacia el precipicio de la perdición, en lugar de escalar hacia la cima del progreso. Por culpa del caso Odebrecht hemos entregado todos los planos de nuestra decadencia, de la vergüenza y la justificación de nuestra existencia como países subdesarrollados a los estadounidenses, que son los que precisamente pueden ir manejando Estado a Estado, presidente a presidente y clase política a clase política, la situación como mejor les convenga. Esa realidad solo viene a poner de manifiesto no solo la incapacidad o el suicidio de los políticos latinoamericanos, sino también el resultado de las inversiones incesantes que se han hecho para evitar que el problema de la corrupción se volviese un cáncer terminal de las sociedades.

¿Dónde estaban los fiscales anticorrupción? ¿Dónde estaban los sistemas de fiscalización del gasto público? ¿Cómo fallaron todos los controles? Ahora nadie sabe nada, nadie mira y nadie quiere saber por dónde empezarán a recortarse aquellos elementos que podrían procurar el bienestar generalizado y garantizar la estabilidad que evite el estallido social.

Todos los países, desde México hasta Brasil, entonan el mea culpa y el hecho de que el Tribunal Supremo de Brasil haya decidido terminar con el escándalo Odebrecht, investigando y procesando a quien sea necesario, es una consecuencia histórica del caso Tangentópolis en Italia, resuelto con la operación Mani Pulite (Manos Limpias) que terminó con la clase política italiana del momento, dejando como herencia el Gobierno de Silvio Berlusconi durante casi diez años.

Todo eso es ahora una gran llamada de atención que ya no es necesario escuchar porque me temo que, tal como están las cosas, irán apareciendo Humala tras Humala, Santos tras Santos y todos aquellos implicados en ese desgranar del rosario lleno de bajezas y traiciones a la patria que han sido perpetradas por aquellos que tienen la obligación de defenderla más y mejor.

Pero, además, hay que ser capaz de entender que hemos creado y vivido en un sistema en el que toda la inversión, toda la palabrería y todas las leyes promulgadas para prevenir la corrupción han fracasado. La pregunta es: ¿Han fracasado porque hemos sido incapaces de imponer su cumplimiento o han fracasado porque, desde el momento en el que se concibieron, la intención es que nunca se cumplieran?

¿Es verdad que no podemos tener sistemas políticos sin corrupción? ¿Es verdad que podemos seguir explicándoles a nuestros pueblos que no importa que mueran de hambre, mientras sus dirigentes roban lo poco que queda? Esa es, en realidad, el arma termonuclear de grandes dimensiones morales, políticas y sociales que hemos puesto en manos de Estados Unidos en contra de América Latina.

¡Gracias Odebrecht!


Trabajo a lo Sísifo: ni inclusivo ni republicano

Por Santiago Torres

Ayer jueves 27, en una nota de “El Observador”, se daba cuenta de que el Directorio de ANCAP, en su plan de reestructura de la división cemento, se prevé eliminar 200 puestos de trabajo considerados innecesarios, entre los cuales están los “famosos” 40 jardineros de la planta de Paysandú de los que tanto se ha hablado en las últimas semanas. Éstos últimos pertenecen a seis “cooperativas sociales” contratadas por ANCAP en el marco de un convenio entre el ente y el Mides.

Antes de seguir adelante con esta columna, entiendo necesario referirme esas “cooperativas sociales”. De acuerdo al Mides, las mismas constituyen un programa de esa Secretaría de Estado: “Es un programa cuyo objetivo es la promoción de oportunidades de desarrollo e inclusión social y económica de personas (y grupos de personas) en situación de vulnerabilidad socioeconómica mediante la formación, capacitación, formalización y registro de cooperativas sociales. Se promueve el aprendizaje sobre la gestión colectiva y la generación de ingreso formal a los distintos integrantes que conforman la cooperativa”.

Me permito destacar el objetivo: la promoción de oportunidades de desarrollo e inclusión social y económica de personas (y grupos de personas) en situación de vulnerabilidad socioeconómica.

¿Se está realmente brindando oportunidades de desarrollo e inclusión a gente vulnerable a través de trabajo artificial que, como en este caso, al final del camino debe eliminarse, frustrando no sólo una ilusión para los cooperativistas, todos gente muy humilde, sino cortándole los ingresos?

Desde el otro lado: ¿es función de ANCAP desarrollar una política social de subsidios encubiertos?

En este punto es menester destacar que la presidente de ANCAP, Marta Jara, explicó que se intentará reconvertir a los cooperativistas para mitigar el impacto social, lo cual está muy bien, pero no es función del ente llevarlo a cabo.

Cuando en 2011 se firmó el contrato con las cooperativas —señala la nota referida—, el entonces vicepresidente de ANCAP, Germán Riet, exclamó exultante que esa era una “fiesta del trabajo” para Paysandú. Difícilmente Riet no supiera que estaba “creando” trabajo artificial, improductivo. ¿A eso lo llamaba “fiesta del trabajo”?

No es la única política social encubierta de ANCAP. La eternamente deficitaria ALUR no es otra cosa que eso. Y al día de hoy nadie sabe bien cómo detener la hemorragia de un emprendimiento político estructuralmente inviable que no conforma ni siquiera a sus presuntos beneficiaros, o sea, los cañeros a los que se hizo creer que su actividad podía ser viable, cuando —se sabe hace rato— que no hay forma de que sea competitiva.

Y otro tanto puede decirse del Fondes, que ha arrojado millones de dólares a pérdida en emprendimientos insostenibles.

Que el Estado procure insertar en el mercado de trabajo formal a la gente vulnerable que es beneficiaria de sus programas asistenciales, es sumamente positivo y hasta imprescindible, para que logren autonomía como personas. Hacerlo mediante trabajo artificial de la mano política de organismos estatales, no sólo no está incluyendo a nadie realmente sino que perpetúa la dependencia no ya del Estado sino del gobierno de turno. Y eso no es ni inclusivo, ni republicano.


La marca país y el Uruguay real

Por Tomás Laguna

Volvamos a la realidad. La producción agropecuaria en general pero determinados rubros en particular están sometidos a una degradación paulatina y creciente de su competitividad, en algunos casos viendo su viabilidad condicionada. Tomemos uno de los casos más dramáticos.

Como la mayor parte de los productos del agro negocio dónde la exportación es el principal destino, la lechería coloca el 70% de su producción en los mercados externos, abarcando 60 mercados diferentes. Esto ubica a nuestro país entre los principales exportadores (7º exportador). Se trata de uno de los rubros productivos más socializantes, que más afinca a la familia rural sean productores o trabajadores en su propio medio, uno de los que más mano de obra ocupa, mejor paga y más servicios demanda derramando a otras actividades lo beneficios de los resultados económicos. Sin embargo es hoy uno de los más afectados en su viabilidad. Resulta oportuno compartir algunos indicadores que respaldan nuestras aseveraciones:

Las fluctuaciones del mercado mundial de lácteos, el derrumbe de los precios internacionales puso en jaque un sistema productivo que había apostado a la tecnificación y máxima productividad a partir de un uso intensivo de los insumos necesarios para alcanzar niveles de producción insospechados en la lechería del siglo XX. El sistema se volvió de pronto inviable en el “Uruguay productivo” del conglomerado progresista.

Entre 2014 y 2016 la remisión a planta se redujo un 10%, en el mismo período hubo 8% menos de productores remitentes, sea por cambio de rubro o abandono de la producción, y la faena de vacas lecheras, la máquina de producir, aumentó un 17%.

El pasivo del sector primario creció 70% entre el 2014 y los meses que corren, alcanzando los 348 millones de dólares. Solo con el BROU el sector debe 202 millones de dólares, de los cuales 29% es exigible en el corto plazo.

La industria no está mejor, creció su pasivo 90% en el mismo plazo considerado, totalizando 226 millones de dólares. Cerraron ECOLAT y Schreiber Foods despidiendo 600 operarios, recientemente COLEME envió 60 trabajadores a seguro de paro, CALCAR hizo lo propio con 12 operarios. La industria en el término de 2 años redujo en 18% la ocupación efectiva y en 21% la zafral.

Desde el gobierno se dice atender con preocupación esta crítica situación, con propuestas que van desde los corrimientos en los vencimientos con el BROU, nuevos créditos para la retención de vientres, corrimiento en el pago de las raciones distribuidas en la sequía del 2015, más nuevas propuestas de financiamiento a las industrias.

En el mediano – largo plazo se piensa en programas de extensión que ayuden a superar la brecha tecnológica en aquellos más atrasados productivamente (¿quedará alguno?), nuevas propuestas de financiamiento con mayor flexibilidad (que alguien explique a que se refieren…) y plazos largos, instrumentación de sistemas de cobertura de riesgo, trabajar en trazabilidad e inocuidad a la vez de incorporar mayor valor agregado…. ¡¡¡BASTA!!! Palabrerío para llenar los medios y ser políticamente correctos con las demandas de las gremiales lecheras…

¿Nos toman el pelo o qué? Ni una sola de estas medidas contribuirá a solucionar el problema de fondo, antes bien, más crédito es tirarle un salvavidas de plomo a un náufrago… Todo lo demás es palabrerío hueco que ni siquiera ayuda a mitigar los problemas de fondo de producir en Uruguay.

El Uruguay de las vacas gordas se diluyó de golpe y los mayores costos producto del despilfarro más obsceno de la historia terminarán con el país productivo que la izquierda vernácula ha dicho defender. En nuestro país no habrá mayor corrupción en el sentido de los que se la llevan para el bolsillo pero no estamos a salvo de la corrupción política consecuencia del populismo. Y esto afecta a la lechería pero también al arroz, en condiciones de producción cada año más asfixiantes y a muchos otros rubros que aún sobreviven con el agua al cuello y pidiendo que no hagan olas.

Pero para la marca país y para Uruguay XXI “We are fantastic…” Al menos el marketing parece manejarlo bien.


Las relaciones entre Uruguay e Israel en tiempos de crisis

Por Jonás Bergstein

El lector podrá cuestionar a santo de qué volver con el tema precisamente en este momento, cuando las aguas parecieran haber retornado a su cauce “normal” (whatever that means, si se nos permite el giro). Entiendo que la pregunta es completamente legítima, especialmente porque es bastante difundida —al menos en algún sector— la opinión conforme la cual los temas que hacen al judaísmo uruguayo no debieran ser sometidos al escrutinio público: algo así como pensar que “los temas internos debieran resolverse entre casa”.

Nosotros no tenemos el honor de compartir este temperamento. En parte porque entendemos plenamente vigentes las opiniones (y sobre todo, la actitud) de nuestros mayores: “ (Hay en el judío una) ancestral preocupación por lo que puede pensar el no judío, que lo lleva a inclinarse siempre hacia posturas de poca visibilidad, plegándose sobre sí mismo, en una actitud de no hagan olas, contra la cual siempre me he rebelado” (Nahum Bergstein, Judío. Una Experiencia, 1ª ed., 1993, p. 280). En parte porque creemos que la apacibilidad de las aguas es sólo momentánea (y pendiente de un hilo muy fino: la ausencia de una mayor beligerancia en el Oriente Medio). Y en parte porque creemos que en una sociedad genuinamente democrática, los problemas de uno cualquiera de los colectivos que hacen al todo —llámense judíos, negros, armenios o cualesquiera otros— nos involucran a todos: estamos todos en el mismo barco (o al menos debiéramos estarlo y, sobre todo, así debiéramos sentirnos).

Desde nuestro punto de vista, existiría en el seno de la dirigencia comunitaria judia (y quizás también fuera de ella), una línea de acción subyacente, a saber: procuremos restar beligerancia al tema, aplaquemos los ánimos, evitemos la confrontación con las autoridades nacionales y, en general, abstengámonos de una condena explícita a la adhesión de Uruguay a la votación favorable que profiriera el Consejo de Seguridad (aun cuando discrepemos con tal adhesión).

En tren de conjeturas, ese curso de acción tienes razones incluso históricas, casi arraigadas en ciertos sectores del judaísmo diaspórico: lo que decíamos más arriba, no hacer olas, y quizás, también, un verdadero dogma según el cual las comunidades judías deben preservar (a cualquier precio) el buen relacionamiento con las autoridades nacionales de turno.

Una vez más, no tenemos el honor de compartir ese enfoque. Creemos que el bajo perfil deja de ser sustentable cuando hay situaciones que imponen hacer el anonimato a un lado y salir a la palestra. Y en cuanto al precitado dogma, si bien en cuanto judíos y en cuanto uruguayos aspiramos a un relacionamiento armonioso con todos los sectores sociales del país (gobernantes o no) —porque la paz es (o debiera ser) esencial a ambas éticas, la del Uruguay y la del judaísmo—, creemos que toda relación tiene dos puntas. Como tal, sólo puede florecer con el compromiso de ambos lados. Cuando esa reciprocidad desaparece, desaparecen las razones por las cuales el colectivo judio —repito: lo mismo que cualquier otro— debiera preservar ese buen clima.

El tema seguramente de para mucho mas. Pero me temo que si me extendiera, no haría más que volver sobre lo mismo con otras palabras. Nos permitimos evocar el pensamiento del fallecido Manuel Tenenbaum, expuesto en el último de los artículos que le conocemos: “La mansedumbre por temor o conveniencia no elimina los peligros. Sólo las respuestas dignas, firmes y resueltas crean conciencia de los problemas dentro de la comunidad y eventualmente respeto fuera de la misma. En sociedades libres y abiertas no hay por qué atenuar la solidaridad con Israel, porque lo que está en juego no es la política de un gobierno, sino la vida misma del Estado judío” (“Liderazgo Judío en Tiempos de Crisis”, Semanario Hebreo, 18 Setiembre de 2014, p. 15).


Y ahora... ¿Quién podrá defendernos?

Por Consuelo Pérez

El incidente aconteció en plena vía pública, en las calles Durán y Continuación Victoriano Álvarez, donde dos patrulleros que acudieron al llamado fueron recibidos con tiros, golpes y pedradas.

Como consecuencia de las agresiones de los vándalos, seis policías resultaron con heridas de distinta entidad, e incluso uno de ellos presentó lesiones importantes. Cuatro de los funcionarios debieron ser internados en el Hospital Policial, y los otros dos fueron atendidos en el Hospital Saint Bois.

Solamente fue detenida una persona, aunque, investigación mediante, se está intentando ubicar a los responsables.

El ataque a funcionarios policiales en sus móviles o “de a pie” no es una novedad, pues se viene repitiendo sistemáticamente desde hace muchos años, y la posibilidad de respuesta o acción de los policías es absolutamente deficitaria.

En ese sentido, el secretario de asuntos legales del Sindicato Único de Policías del Uruguay (SUPU), Miguel Barrios, ha denunciado públicamente que "desde el 2012, venimos advirtiendo de las problemáticas de trabajar en zonas de conflicto sin un protocolo de actuación que coordine medidas".

Los delincuentes cuentan con armamento de gran poder, y la policía no dispone, según Barrios, de un mecanismo o de armamento adecuado en esos casos. En ese sentido expresa que “Habida cuenta a que estábamos asistiendo cada vez más a casos de desobediencia civil, planteamos no usar fuerza letal en esos casos por la pérdida de la vida injusta y compañeros que perdían la libertad, como después pasó en episodios como el Marconi, Casabó y cantidad de situaciones, como el caso Lemos. Lemos estaría vivo hoy y este policía sumariado pero no preso, si se hubieran usado armas no letales”.

Expresa en ese sentido que “Tenemos el diálogo, la fuerza física y de ahí pasamos al arma que es una fuerza letal. En el medio nos está faltando toda la gama de armas no letales”, señaló planteando que una de las propuestas que hicieron fue el uso de un balín que genera un dolor “que a uno lo hacen pensar si sigue haciendo lo que está haciendo” y además “provoca la necesidad de contraer el cuerpo lo que permite que la policía lo pueda detener”.

Pero las autoridades no están dispuestas, según el vocero, a transitar por ese camino, y la situación recientemente acontecida, es en consecuencia muy probable que se repita.

Desde nuestra niñez incorporamos a nuestro cerebro que en caso de ser necesario, la policía vendría en nuestra ayuda. Así era y así es, pero esa policía cada vez cuenta menos con los elementos de apoyo a su gestión que la hagan efectiva, creíble, viable y segura para ellos, y para la población.

Es desalentador ver a la policía retroceder ante el ataque de unos descerebrados en una tribuna, y es indignante saber que se los llama, asisten, los apedrean y balean, les destrozan el vehículo, les roban los chalecos, y si tiene ganas, los asesinan. Con el saldo de un detenido.

Es magnífico escuchar a Bonomi ilustrándonos del accionar de los nuevos helicópteros, al mejor estilo de CSI, y es vergonzoso tener que comentar hechos como los que sufrieron estos agentes.

Y no completamos la pregunta del encabezado, para que no se nos atribuyan, por el color que identifica al invocado, intencionalidades políticas.


El gobierno recula en chancletas

Por Jorge Ciasullo

Cuando asumió el nuevo directorio de Ancap, considerando los conocimientos y experiencia de su presidente la ingeniera Marta Jara, y el mandato del Presidente de la República, pensamos que aún con dificultades la situación se iría revirtiendo por medio de medidas técnicas y sobretodo de buena administración. Casi un mes después la señora Marta Jara, presentó los números deficitarios que dejaba la anterior administración y fue contundente: “cada peso cuenta” declaró.

En el mismo mes de marzo, el nuevo directorio de Ancap, anunció una serie de medidas, entre ellas : venta del horno (adquirido para la cementera y nunca armado) y del avión , ambos comprados bajo la administración Sendic, y el cese de decenas de contratos de personas en exceso para tareas como vigilancia y jardinería en las plantas deficitarias de cemento. También por decreto, se estableció la eliminación del servicio médico, fijándose como fecha límite el 30 de junio.

Inmediatamente, el sindicato de funcionarios realizó un paro, anunciando otras medidas en contra de la programada reestructura.

Frente a esta situación, Ancap en un comunicado estableció que se seguirán “implementando los planes trazados por su Directorio al cabo de los estudios correspondientes, para garantizar lo que entiende es el mejor futuro de la empresa".

"Se continúa ejecutando el plan de sustentabilidad, de la división de cemento Portland ya anunciado, tendiente a reducir sus costos operativos y alcanzar el punto de equilibrio (...) Este es el compromiso asumido frente a todos los uruguayos".

Sin embargo, el pasado 24 de abril se anunció que el sindicato de Ancap había logrado el compromiso del Poder Ejecutivo de “congelar” tanto la reestructura como la eliminación del servicio médico, creándose un ámbito de discusión con la participación de los Ministerio de Industria y Trabajo, el sindicato de Ancap y de la construcción. No se aclara si participará el directorio de Ancap.

Por si fuera poco esta desautorización al directorio de Ancap- que guarda silencio- la Ministra Carolina Cosse declaró: “Personalmente creo que ha faltado un poco de coordinación con los trabajadores en la implementación de este plan, pues deben estar en conocimiento de toda su complejidad”.

Parecería que han tenido peso en la marcha atrás del Poder Ejecutivo, los argumentos manejados por el presidente del sindicato Edwin Villero: “la planta podría ser eficiente tecnificándola. Sostuvo que el gremio hizo estudios con el instituto “Cuesta Duarte” que demuestran que esa inversión (en el horno) podría repararse con los años, si el cemento de la empresa pública comienza a utilizarse intensivamente en obras viales”.

No aclara el señor Villero cuantos años son “con los años”. Tampoco de donde saldría el dinero para las obras viales y menos cuántos kilómetros de caminos y carreteras habría que hacer para recuperar “esa inversión”.

Al escribir estas líneas toman estado público declaraciones de la Ministra de Industria Carolina Cosse: La ministra relató que le transmitió a los trabajadores "que del estudio que hizo Ancap surge que la operatividad promedio de las plantas (de cemento) es del 39%". Así que "de 100 días, las plantas trabajan 39. Hay mucha cosa por arreglar", agregó. (El País 26/03/2017).

En estas idas y venidas, de declaraciones contradictorias, surge una única conclusión: nada se hará sin el visto bueno del sindicato, aunque se pierdan millones de dólares.

Porque el acuerdo de congelamiento de la reestructura para negociar es una nueva demostración de poder de los sindicatos, cuyos integrantes no han sido elegidos por la ciudadanía y que quienes sí lo han sido no tienen valor para mantener decisiones propias de sus obligaciones como gobernantes.

A ellos les transcribimos de la Real academia Española (RAE) el significado de la palabra gobernar en sus dos primeras acepciones:

Del lat. gubernare, y este del gr. κυβερνãν kybernân; propiamente 'pilotar una nave'.

1. tr. Mandar con autoridad o regir algo. U. t. c. intr.

2. tr. Dirigir un país o una colectividad política. U. m. c. intr.

¡ Estamos lejos!


Caos en los despachos y el resultado vil

Por Jorge Bentos

Montevideo esta sucia y desde el despacho del Sr. Intendente Martínez se plantea un cambio de la dirección, no de gestión sino de persona. No ha advertido el gobierno capitalino frenteamplista que cambiando personas de un puesto de Dirección a otra, tal como el caso ya acontecido de la Dirección de Tránsito y Transporte, no se logra nada para el pueblo gobernado. Los únicos beneficiados por esta medida de remoción son los titulares de estos cargos de confianza municipales.

El resultado evidente se torna vil a grado sumo para los administrados, a los simples habitantes o turistas. Montevideo es un caos de suciedad y de transito aglomerado. De nada o poco sirve el sistema de cámaras que, como resultado real y cierto, ha entorpecido aún más la libre circulación, funcionando cámaras donde ni siquiera están debidamente repintadas las líneas de delimitación para algunos de los cruces viales.

Eso sí: la basura indica claramente que nos encontramos en la ciudad capital de nuestro país. Este hecho puntual ya lo he remarcado en otra columna. De nada ha servido ni sirven las quejas cuando desde un despacho se actúa contrariamente a un concepto de “despacho saneador”, para ser transformado en un “despacho del caos”.

Se debe actuar con conciencia por parte del administrador comunal, porque el pueblo siente y ve mas allá de un cambio burocrático de Direcciones. Urgentemente, la capital de todos los uruguayos merece otra cosa, y esa cosa es otro destino sin frenteamplismo. Las cosas por su nombre, el caos en Montevideo es obra y causa del actual intendente y de todos sus antecesores y —en primer lugar— de su fuerza política.

Es momento ahora de tomar conciencia, para que en las próximas elecciones departamentales la fuerza del pueblo se haga presente y le diga basta al Frente Amplio también en Montevideo. Y se debe seguir hoy combatiendo desde la palabra a quienes son los ejecutores de tanta mala gestión.

Hay un momento para todo, y ahora es el momento de decir basta al cinismo de intercambiar puestos de dirección. Basta ya de malas gestiones comunales en la capital nacional.


La vida a cambio de lucha

Por Ramiro Tafernaberry

La II Internacional, celebrada en París en 1889, con preeminencia de delegados considerados marxistas, fue la instancia que aprobó al 1° de mayo como día de los trabajadores en memoria de los Mártires de Chicago, pero aplicable y en recuerdo a todos los trabajadores que, en condición de libres, lucharon algún día por sus derechos.

Todo comenzó en Estados Unidos, a fines del siglo XIX, las fabricas estadounidenses contrataban a obreros mal pagados, quienes cumplían su función en pésimas condiciones y trabajando hasta 16 horas por día. En 1868, como antecedente, el entonces presidente de los Estados Unidos Andrew Johnson promulga la llamada ley “Ingersoll”, donde se establecía una jornada laboral de 8 horas diarias. La norma no tuvo el efecto esperado, fue negada por los empresarios y al poco tiempo volvieron las jornadas extensas.

Un 1º de mayo de 1886, luego de 20 años y como consecuencia, una ola de huelgas sacudió el territorio de EEUU. 5.000 empresas quedaron paralizadas, unos 340.000 trabajadores se movilizaron al grito de “8 horas para trabajar, otras 8 para descansar y otras 8 para lo que queramos”.

En Chicago ocurrió el impacto más grande, la totalidad de las fabricas cerraron, los ingresos a la ciudad se clausuraron y alrededor de 80.000 de obreros colmaron la Av. Michigan exigiendo una reducción de la jornada laboral y mejoras en la condición de trabajo.

A horas de la primer manifestación, en una de las fabricas de la localidad, ocurrió un enfrentamiento: un grupo de uniformados disparó sobre una gran multitud de trabajadores. Como consecuencia del grave incidente, seis trabajadores perdieron su vida y los heridos fueron varios.

Los dirigentes sindicales convocaron a una nueva manifestación en la Plaza Haymarket. En la tarde del 4 de mayo de 1886, frente a miles de concurrentes hablaban August Speis, Albert Parsons y otros lideres cuando, de pronto, policías fuertemente armados ingresaron a la plaza. Los manifestantes les respondieron que se trataba de una manifestación legal y pacífica. A los minutos, una bomba explota entre la fila de los uniformados, matando a un policía y dejando heridos. Inmediatamente, los guardias abrieron fuego sobre la multitud que huía del lugar, quedando un saldo de 38 civiles muertos y más de 200 heridos.

Los dirigentes fueron detenidos y los represores allanaron la mayoría de los domicilios, deteniendo a un gran centenar de huelguistas. En Chicago fue declarado el estado de sitio y los periódicos pedían la muerte de los manifestantes que se expresaban libremente por sus derechos.

Todo lo ocurrido concluyó en un juicio, muchos pidieron que se ahorcará a los revoltosos y la pregunta del millón fue: ¿quién tiró la primera bomba?

El resultado final o veredicto no sorprendió a nadie: pena de muerte para August Speis, Albert Parsons, Adolph Fischer, Louis Lingg, Michael Schwab, George Engel, Oscar Neebey y Samuel Fielden. La respuesta final fue: “Los colgaremos, son hombres demasiado inteligentes y peligrosos para nuestros privilegios”.

Hubo manifestaciones de protesta en Estados Unidos y en todo el mundo, pero de nada sirvió, la ejecución fue fijada para el 11 de noviembre de 1887.

Al aproximarse la fecha, se resolvió que Fielden, Schwab y Neebey reemplazarían su castigo por cadena perpetua. Lingg apareció muerto en su celda: el día anterior a cumplir la pena de muerte decidió suicidarse, haciendo estallar dinamita en la boca.

La ejecución de los restantes cuatro mediante la orca tuvo lugar en la cárcel de Chicago, mientras sonaba La Marsellesa, en aquel entonces himno del movimiento revolucionario. Mientras los encapuchaban, August Speis habló por última vez: “Llegará un tiempo, en que nuestro silencio será mas elocuente que las voces de los que hoy ustedes estrangulan”.

Los mataron y fueron enterrados. El recuerdo siguió y seguirá vivo, en cada trabajador que dejó y dejará su marca de lucha en la historia.


EL QUIEBRE INSTITUCIONAL

Por LA LIBRERIA

“Noticia del golpe de Estado. La toma del poder por los militares en febrero de 1973”, por Ricardo J. Lombardo, Ediciones de la Plaza, Montevideo, 2015.

Ricardo J. Lombardo ha tenido una muy relevante carrera política y ha ejercido el periodismo desde su primerísima juventud. En el ejercicio público fue nada menos que Presidente de Antel, Director del Banco Central, Subsecretario de Ganadería y Agricultura, Director Ejecutivo Alterno en el Fondo Monetario Internacional y legislador por varios períodos. Su pasaje por la prensa comenzó en “El Día”, con 17 años, al que luego retornó en momentos diversos. Dos años después de incorporarse, es encargado por su diario a cubrir el episodio de la sublevación militar de febrero de 1973. Para un incipiente periodista de 19 años era un desafío existencial. De su abordaje de entonces le quedaron recuerdos y una vivencia insoslayable de los climas y microclimas de aquel tiempo, que mirados desde el hoy suelen observarse —y aun juzgarse— con anacronismo. El autor estuvo en toda la línea de frente de los episodios, en los lugares de los hechos, de modo que sus relatos tienen la nota del testimonio. A ello le añade investigaciones posteriores, que le permiten concluir, con acierto, que el verdadero golpe de Estado fue ese de febrero, porque es cuando los militares toman las riendas del poder, y que los actores políticos, salvo muy pocas excepciones , contribuyeron a ese desenlace. En esa perspectiva vuelve a documentar el apoyo del Frente Amplio a un eventual gobierno militar, sostenido por todos sus sectores, empezando por una enfática proclama del Partido Socialista. Decimos “vuelve a documentar”, porque aunque ese apoyo es incontrovertible (están los discursos parlamentarios, los artículos, las declaraciones) en los relatos oficialistas está desaparecido. En suma, el libro es un muy serio y honesto aporte a la comprensión de un momento decisivo de nuestra historia contemporánea.


Frases Célebres 667

“En el año 85 discutimos y entendimos que la democracia a la que retornábamos estaba muy tutelada por los militares y corría ciertos riesgos de que hubiera asonadas. Decidimos que teníamos que defendederos de alguna manera. Dentro de esas decisiones estuvo la de hacer finanzas alternativas. En este país a los asalariados lo roban todo los días, al país lo rapiñan todos los días. Este país está hecho para que lo roben. La expropiación es la revolución”. Jorge Zabalza, ex dirigente tupamaro, admitiendo las acusaciones al MPP publicadas en el libro "Eleuterio Fernández Huidobro, sin remordimientos". El Observador (25/04/17).

“Lo desmienten porque lo tienen que desmentir, es supervivencia política. Saberse se sabía desde hace 20 años (…) El Movimiento de Participación Popular está pasando por un momento de debilidad política y son varios los que están trabajando para desmitificar a José Mujica, que es una mentira enorme, tan grande como la historia oficial del MLN”. Amodio Pérez, refiriéndose al libro de la periodista María Urruzola, las bandas de delincuentes en las que participaron integrantes del Movimiento de Liberación Nacional tenían el cometido de financiar a la organización. Montevideo Portal (27/04/17).

“La historia debe contarse sobre la verdad y hay cosas que se están escribiendo en textos de historia que no son ciertas y deforman la verdad”. Carlos Julio Pereyra, dirigente histórico del partido Blanco. El País (23/04/17).

“Uruguay ocupa los primeros lugares en el mundo de chicos institucionalizados. Tenemos récord de niños internados en hogares, a cargo del Estado o administraciones que no son la familia. Esto atraviesa todos los sectores sociales, y el tema no se puede politizar, como de derecha o de izquierda, no se puede sacar tajada (…) Se lo endilga a los sectores populares pero es un mito. No cuidamos a los niños en todos los sectores sociales porque es un problema estructural”. Juan Pedro Mir, exdirector nacional de Educación, hablando de la infancia. Portal Ecos (23/04/17).

“Insólitamente un gobierno de izquierda, que se denomina de izquierda, gasta más en los alumnos pertenecientes a los sectores socioeconómicos más altos y sensiblemente menos en los alumnos pertenecientes a los sectores más bajos. Es una total vergüenza y lo saben”. Pablo Mieres, senador del partido Independiente, criticando al Frente Amplio tras la interpelación el miércoles a la ministra de Educación. Telenoche, canal 4 (26/04/17).

“Es falso que se gaste más donde los jóvenes necesitan menos”. María Julia Muñoz, ministra de Educación, respondiendo al miembro interpelante. Portal 180 (27/04717).

“Uruguay presenta las tasas de egreso de la educación media más bajas de toda Sudamérica. Ni la riqueza relativa del país ni sus niveles de desigualdad se condicen con estos resultados. Nadie niega que la desigualdad social limita el potencial igualador de la educación, pero nuestros resultados educativos son similares a los de las sociedades más desiguales del continente, y también a las más pobres”. Fernando Filgueira, exsubsecretario de Educación. La Diaria (27/04/17).

“Hay disconformidad con personas más que con la educación pública. ¿Qué garantiza que cambiando una persona la educación pública va a alcanzar los desafíos que tiene?”. Edith Moraes, subsecretaria del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), tras la interpelación a la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, que se llevó a cabo este miércoles en la Cámara de Senadores. De ocho a diez, radio Uruguay (27/04/17).

“Se mantiene la discriminación, aún con la estupidez. En este caso la estupidez está afectando a cuestiones básicas de la lengua (…) Ahora tenemos burócratas que quieren organizar el idioma de acuerdo a una concepción (…) Cambiar el nombre de la Defensoría del vecino es llevar la estupidez a un nivel demasiado alto”. Gerardo Sotelo, periodista, que cuestionó la propuesta de la Defensoría del vecino para cambiar el nombre del organismo a Defensoría de Vecinas y Vecinos de Montevideo. Inicio de Jornada, radio Carve (26/04/17).

“Lamentable. En el mismo, el jugador es la víctima, y uno o más manipuladores ocultos tras falsas identidades, son los verdaderos competidores o victimarios. Eligen a sus esclavos virtuales según sus perfiles y las inducen al suicidio, generalmente adolescentes o de personas con depresión”. Eduardo Bonomi, ministro del Interior, sobre el juego de la “Ballena Azul” que propone 50 desafíos para cumplir, donde el suicidio es el último en la lista y que se detectó que en nuestro país hay adolescentes que participaban en el mismo. Informativo de radio Montecarlo (26/04/17).

“Muchachos, se acabó”. Jorge Gandini, diputado Blanco, pidiéndoles a los diputados de la oposición a que no falten a las sesiones en el Parlamento si se quiere lograr mayorías en Diputados. Suena Tremendo, radio El Espectador (26/04/17).

“Comprenderán los sentimientos que me embargan en este momento en esta reunión en mi querido barrio de La Teja, donde nací y si volviera a nacer quiero volver a nacer en este barrio de La Teja”. Tabaré Vázquez, Presidente, al comenzar la sesión del Consejo de Ministros realizado el lunes pasado en el club Progreso. La 30 al instante, radio Nacional (24/04/17).

“La división pórtland no puede seguir perdiendo dinero”. Marta Jara, presidenta de ANCAP, refiriéndose a las pérdidas de US$27 millones por año que tiene el ente. Uypress- Agencia Uruguaya de Noticias (26/04/17).

“Sé que el canciller tiene una interna complicada y está tironeado”. Ope Pasquet, diputado Colorado, sobre la interpelación a Rodolfo Nin que se llevara a cabo en los próximos días con la intención de que confirme en el Parlamento qué postura adoptará Uruguay sobre Venezuela cuando -en junio- se discuta en la Asamblea General de la OEA el informe del secretario general de ese organismo, Luis Almagro. Fuentes Confiables, radio Universal (24/04/17).

“Venezuela es un drama. Y nosotros estamos tratando de colaborar para que Venezuela deje de ser un drama”. Rodolfo Nin Novoa, Canciller, a la salida de una conferencia realizada en ALADI. Subrayado, Canal 10 (21/04/17).

“La libertad es importante. Vivimos en un mundo de libre comercio general. El mundo conoció momentos feroces de proteccionismo comercial. Piensen en la década del 30. Estos fueron acompañados de regímenes populistas, como el nazismo. El camino del populismo y proteccionismo terminó como todos sabemos. Yo no digo que la historia se repita, pero algunos de estos fenómenos se están repitiendo”. José Luis Cancela, subsecretario de Relaciones Exteriores. El País (22/04/17).

“He dado un paso gigante para romper con el intervencionismo imperial”. Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, en referencia al retiro de su país de la Organización de Estados Americanos (OEA) ante las constantes agresiones e injerencia. Su cuenta de tuit.

“Los muertos se han ido apilando en las calles de Venezuela, sin saber a esta hora exactamente su número (…) ¿Qué más se necesita para que lo que está pasando actualmente en Venezuela sea considerado de extrema gravedad?”. Susana Malcorra, canciller de Argentina, sobre la aprobación de la OEA a la convocatoria a un Consejo Permanente para tratar caso de Venezuela. El Universal de Venezuela (26/04/17).

“La del 26 de abril quedará señalada como la tarde en que el Senado colombiano le abrió las puertas a las FARC para que puedan hacer política. 52 senadores aprobaron la reforma constitucional de “reincorporación política”, la pista de aterrizaje para que la guerrilla se constituya en partido político. Calificada como neurálgica dentro de la implementación del Acuerdo de Paz, a esta reforma solo le faltaba la aprobación del Senado (le resta el trámite de la conciliación) y se espera que en menos de 15 días entre en vigencia. Las FARC la venían reclamando con insistencia, aunque mientras llegó el último debate ya han venido adelantando lo que será la conformación de su partido político. Pero ahora ya tienen la norma que los arropará en el tránsito de organización insurgente (y alguna vez declarada terrorista por la Europa y Estados Unidos), y que fija las condiciones para el que será su debut en la arena política: las elecciones parlamentarias de marzo de 2018”. Información de Semana.com de Colombia (27/04/17).

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.