Edición Nº 927 - viernes 25 de noviembre de 2022        

¿Lo importante para cuándo?

En dos años al frente del gobierno de Montevideo, la Intendente Cosse fundó un diario en papel, partidizó -aún más- Tv Ciudad, compró los derechos de la NBA, pintó los semáforos de verde, prohibió la radio en el transporte público y contrató a cientos de compañeros desempleados. Esperamos ansiosos que comience la gestión de lo importante. Montevideo sigue siendo la ciudad más sucia, descuidada y caótica del Uruguay, pero también la que más recauda: ¿acaso los dos millones de dólares diarios de ingresos por impuestos no son suficientes?

Mañana sábado 26, se cumplen dos años desde la asunción de Carolina Cosse al frente de la Intendencia de Montevideo. No hay que ser politólogo para advertir que dicha Administración ha hecho poco -por no decir nada- por los problemas reales de Montevideo. Desde el día uno, las fichas están puestas en el futuro político de Cosse y sus evidentes aspiraciones presidenciales. Así, la Intendencia se ha transformado en una agencia de publicidad, por un lado, y de colocación de compañeros desempleados, por otro. Montevideo necesita gestión, pero Cosse publicidad y apoyo político. Las prioridades están a la vista.

Comenzó su gestión lanzando con bombos y platillos el Plan ABC (Apoyo Básico a la Ciudadanía), con el que busca competir con el MIDES. No obstante, al momento de poner el dinero, le dio -en el ejercicio 2021- solo 4 pesos de cada 100 que gasta la Intendencia. En todo el quinquenio, Cosse plantea invertir el doble en los derechos para pasar los partidos de la NBA -vaya gestión para los montevideanos, ansiosos de ver la liga norteamericana de básquetbol- que en el plan ABC de nutrición infantil. De igual manera, con las 48 contrataciones directas que lleva realizadas Cosse (con salarios de más de 100 mil mensuales), la Intendencia tendrá una erogación de USD 1,5 millones, más del 70 % de lo que le dedicará al plan ABC de nutrición infantil (USD 2 millones).

En el marco del mismo Plan, Cosse anunció empleos transitorios (Plan Laboral ABC), que en realidad -como denunció en su momento la Alcaldesa del Municipio CH- fueron gestionados con dineros del gobierno nacional. O sea, Cosse se apropió del Programa Nacional de Oportunidad Laboral ("jornales solidarios"), que generó más de 10.000 empleos en todas las intendencias municipales. Esa apropiación descarada no fue la única. Un grupo de correligionarios de la Intendente puso el grito en el cielo cuando esta anunció, también en el marco de su Plan ABC, la instalación de puestos de Wifi gratuitos. De acuerdo con los testimonios recogidos por Búsqueda en su momento, a varios dirigentes les molestó que Cosse presente este proyecto como una "total novedad", llegando a borrar de la web institucional el mapa que presentaba la ubicación de más de un centenar de puntos de wifi ya existentes.

"El tema del wifi era algo que rompía los ojos. Pero también sucede con el plan para asentamientos del plan ABC, que es igual al plan de mejora urbana de asentamientos que llevaba adelante Desarrollo Urbano en el período pasado", dijo un exjerarca a Búsqueda. "Si querés dejar en claro que no querés mostrar vínculos con la administración anterior o continuar con las políticas, está bien. El tema es cuando las continuás como si fueran tuyas y solo les cambiás el cartel", cuestionó otro de los ofuscados frenteamplistas.

Otro de los casos de plagio, fue denunciado por un diputado nacionalista, que durante la última administración del Frente Amplio había ocupado un cargo en la dirección de AFE por la oposición. De acuerdo a su testimonio, un planteo realizado por Cosse, respecto a mantener el transporte ferroviario de pasajeros de Montevideo a Progreso, ya se venía trabajando desde la administración anterior, siendo continuado en la actual.

Así las cosas, tampoco podemos decir que Cosse no ha hecho nada. Aunque el Plan ABC fuese todo copiado, la Intendente fundó un diario en papel -sí, en pleno siglo XXI, cuando ya prácticamente nadie imprime- para promocionarlo. También puso mucho empeño en enviar a los trabajadores de los jornales solidarios a pintar los semáforos del centro de la capital con el color (verde) alusivo al Plan ABC. Aunque el Montevideo olvidado esté lleno de calles sin nombrar, Cosse ha preferido cambiar los nombres de calles céntricas, otro proyecto al que le ha puesto especial dedicación.

Qué decir de la transformación del canal municipal, Tv Ciudad, al que Cosse terminó de convertir -con total impunidad- en un auténtico comité de base. No sólo tuvo durante toda la pandemia su propio programa K, como tribuna para denostar al gobierno nacional, sino que echó a todo aquel que no recibió con gusto sus bajadas de línea, persiguiendo a quienes denunciaron los abusos de su administración. Hoy, el informativo central de ese canal, que pagamos todos, se dedica a generar contenidos tendenciosos y antigobierno como analizamos en nota aparte.

Durante la administración de Cosse, el apoyo a los compañeros no se limitó a jugosos contratos. También se hicieron dudosas donaciones, como la que hizo la Intendencia de Montevideo al Frente Amplio en apoyo a la campaña de dicho partido en contra de la LUC. Si no fuese por la publicación de un medio, la donación, que llegó a estar en un depósito del Frente Amplio, nunca se hubiese devuelto. Otro caso que Cosse intentó minimizar, fue el que la llevó a perdonar una deuda de más de un millón de pesos a la polémica exembajadora Rosario Portell -de origen comunista devenida en emepepista-, pese a un informe negativo de la sección jurídica de la Intendencia de Montevideo.

Cosse también subió impuestos -la contribución inmobiliaria- y el precio del boleto -cuando prometía un boleto obrero en campaña-, reclamó ayudas al gobierno -pero no ayudó a los comerciantes durante la pandemia, negándose a dejar de recaudar-, pretendió endeudar a los contribuyentes montevideanos por décadas -con un préstamo internacional que felizmente los ediles opositores no votaron- y gastó millones y millones en convenios con ONG's -17 millones y medio de dólares para 20021 y más de 21 mil millones de dólares para 2022- sin rendir cuentas.

En definitiva, han pasado dos años y nada ha cambiado, ni Cosse -que es la misma del Antel Arena, con sus sobrecostos, irregularidades y secretos, la que contrataba empresas compañeras cuando presidia Antel y beneficiaba artistas y medios afines al Frente Amplio con millones y millones en publicidad- ni el Frente Amplio -que hace 32 años que gobierna Montevideo bajo la promesa de solucionar los verdaderos problemas de la gente, pero la ciudad más importante del país sigue siendo la más sucia, descuidada y caótica del Uruguay.

Nos remitimos al título...


¿Vivir en 2019...? ¡No, gracias!

Un descarado y olvidadizo Fernando Pereira, que en 2019 organizó -como presidente del PIT-CNT- un homenaje a un gobierno que dejaba 160.000 desempleados, argumenta que "la gente" desea vivir en ese año, el último del Frente Amplio. Quizá a Pereira se le olvidó acotar que se refiere a "la gente" que, como él, prefiere más pobreza, más hambre y mayor inseguridad.

"Si usted me pregunta el 2019 con el año actual...y la gente debe desear vivir en 2019 y eso que no fue el mejor año de gobierno del Frente Amplio. Nosotros reconocemos que nos faltaron cosas por hacer pero no faltaban medicamentos en los hospitales, no faltaba insulina ni medicamentos para la presión", dijo Pereira a comienzos de semana.

Al margen del relato sanitario, que analizábamos la semana pasada aquí, y recordándole a Pereira que durante los gobiernos que él defiende se murieron uruguayos esperando medicamentos, será verdad que "la gente" prefiere regresar al 2019. A juzgar por el punto de partida heredado, todo parece indicar lo contrario. Ni hablemos de que, como Pereira bien sabe, ese año perdieron las elecciones.

Como ya hemos advertido desde estas páginas, el 1° de marzo de 2020, el gobierno de coalición tomó las riendas de un país endeudado, empobrecido y con el Estado ausente. Economía en recesión (con una caída del 1,6 % del PIB), déficit fiscal por las nubes (por encima del 5% del PBI), 160.000 desempleados, más de 1.000 personas durmiendo a la intemperie y 400 mil trabajadores informales. Todo esto, sin pandemia ni guerra; al contrario, con viento de cola internacional.

Las ollas populares, que hoy la izquierda utiliza como trincheras políticas, también existían, aunque ellos no las gestionaran, ni les importase. Todos los inviernos, cientos de personas en situación vulnerable se aglomeraban en distintos puntos de la capital para recibir un plato de comida -a veces el único del día- que concedían diversas organizaciones sociales y religiosas. Lo mismo sucedía en el interior del país.

Los datos de pobreza registrados por la ONU (FAO) son más que elocuentes. Entre 2019 y 2021 el porcentaje de uruguayos que estuvo en situación de inseguridad alimentaria calificada como grave fue 7,3%, mientras que entre 2017 y 2018 llegó a estar en 7,6%, es decir, por encima

En empleo el panorama es exactamente igual. Como recordó a Pereira el Ministro Mieres, en 2019 el desempleo era de 8,9 % y hoy es de 7,8 %, a pesar del contexto. En 2019 la economía estaba en recesión, como dijimos, y hoy crece a una tasa del 5 %. En 2019 había 45.000 trabajadores en seguro de paro, hoy hay 3.000 menos que en ese año.

Finalmente, en seguridad, si comparamos 2021 con 2019 la reducción de los delitos es significativa. La baja en los homicidios es de 23, 7 %; en las rapiñas un 18.8 %; en los hurtos un 19, 9 %; en la violencia doméstica un 1,3 %; y en el abigeato un 36,4 %. Es decir, que hubo 93 homicidios menos; 5.774 rapiñas menos; 27.894 hurtos menos; 472 delitos de violencia domestica menos; y 765 abigeatos menos.

¿Añorará "la gente" -como dice Pereira- tener más desempleo, más hambre y más inseguridad?

Suponemos que no...


Las desmemorias frentistas sobre "El Guardián" de la "era Bonomi"

Astesiano era, ante todo, un charlatán. En los chats que se han filtrado desde Fiscalía -sí, últimamente la Fiscalía es un colador-, se advierte como el excustodio alardeaba de un poder que no tenía, como la utilización del sistema de interceptaciones El Guardián, adquirido por el Frente Amplio en 2013. La izquierda, que hasta hace poco aseguraba que era "imposible" realizar una interceptación ilegal con El Guardián, hoy argumenta lo contrario, intentando validar los alardes de Astesiano al respecto.

La trama de corrupción alrededor de Astesiano -que venía desde los gobiernos frenteamplistas, pero se descubrió en este- ha sido utilizada por la izquierda como una excusa para radicalizar su discurso en contra del gobierno. Casualmente -entienda el lector la ironía-, todas las semanas se filtra -desde Fiscalía a medios de tendencia frentista- algún elemento del caso de alto impacto mediático. Esta semana, fue el turno de unos chats en los que Astesiano aseguraba a uno de sus contactos tener acceso a "El Guardián".

El evidente alarde de Astesiano, desató una tormenta de críticas desde el Frente Amplio, que no dudó en acusar al gobierno de permitir semejante despropósito, a todas luces falso. De inmediato, el Ministro Heber explicó las razones que hacen imposible que el excustodio accediera a El Guardián.

"El Guardián no intercepta teléfonos. Quien intercepta los teléfonos son los operadores telefónicos, el Guardián lo que hace es tener la información que resulta de esa interceptación", comenzó precisando el Ministro en una conferencia de prensa.

"Los operadores telefónicos no hacen la interceptación de la llamada y de las escuchas si no es con orden judicial. Para que haya orden judicial tiene que haber un pedido de un fiscal, y para que haya un pedido de un fiscal tiene que haber una investigación policial que amerita interceptar ese teléfono. O sea, es prácticamente imposible señalar que alguien ajeno a la Policía, a la Fiscalía o al Poder Judicial pueda intervenir desde el Guardián", explicó contundentemente Heber que, además, puntualizó que "queda todo registrado"; por lo tanto, en la medida que la investigación avance y se audite el sistema, quedará más que claro que se trató de una mentira.

Como era de esperarse, en el Frente Amplio no conformaron las explicaciones del Ministro. Y lo más extraño, es que al menos hasta el 2019, sus propios dirigentes, con Bonomi a la cabeza, aseguraban que era "imposible" realizar una escucha ilegal a través del sistema.

De todas formas, nunca es tarde para volver a discutir los aspectos que rodean a "El Guardián", un sistema que, en el año 2013, mientras la Comisión Especial de Inteligencia del Parlamento uruguayo discutía la reforma de la inteligencia, el Ministerio del Interior del extinto Bonomi adquirió en forma secreta y por compra directa, sin licitación -2 millones de dólares por la compra y un mantenimiento anual de 200 mil dólares.

Luego de la misteriosa compra, el tema no fue noticia hasta el año 2015, cuando, a instancias del Ministerio del Interior, el gobierno de Vázquez anunció que pondría operativo el nuevo sistema. De allí en más, el manejo del asunto fue sumamente ambiguo. Mientras algunas personalidades de la Suprema Corte de Justicia declaraban a los medios de prensa que el sistema era perfectamente auditable, otros afirmaban que no lo conocían y que no recibirían la capacitación adecuada para su correcta utilización; de igual forma, en tiendas de Interior, mientras se redactaba un documento oficial en defensa del sistema, expertos afirmaban que no se podían ofrecer las debidas garantías.

Finalmente, recién en 2016, la Suprema Corte de Justicia en conjunto con Interior y la Fiscalía General de la Nación, firmaron un "protocolo de actuación" sobre el sistema. Pero, tal y como informó el programa Todas las Voces en 2019, los términos acordados para ejercer el control del sistema no habían sido respetados por el Ministerio del Interior.

Según se confirmó en su momento, el Ministerio del Interior no cumplió los dos requisitos claves para vigilar el uso del sistema. Por un lado, nunca envío los reportes trimestrales de escuchas realizadas al Poder Judicial, y por otro, nunca instrumentó un convenio para que las empresas de telecomunicaciones informaran al Poder Judicial sobre las interceptaciones realizadas.

Obviamente, tras el escándalo y 10.100 interceptaciones después, se enmendó la situación. Eso fue en julio de 2019. O sea, el correcto funcionamiento del control de sistema se garantizó desde esa fecha, poco antes de que el Frente Amplio dejará el poder.

En lugar de sembrar suspicacias sobre lo que sucede hoy, deberían explicar lo que sucedió de 2013 a 2019.


Pedro Figari: Arte y Política

Convocado por la Prosecretaría Nacional de Cultura del Partido Colorado, el pasado martes 22 el profesor Manuel Flores Silva brindó una conferencia sobre la trayectoria del Dr. Pedro Figari en sus múltiples dimensiones.

Ante numeroso público, Manuel Flores Silva recorrió la rica vida de Pedro Figari, como abogado, periodista, político, educador, filósofo y pintor.

Desde muy joven, destacó Flores Silva, Figari se vinculó al positivismo filosófico, a la vez que estudiaba Derecho. Es en esos años que conoce y trata a José Batlle y Ordóñez, aunque no pertencían a la misma "escuela" ya que Batlle era espiritualista, no positivista.

Pocos años después de recibirse de abogado, Figari fue nombrado Defensor de Pobres en lo Civil y lo Criminal. Pero en su carrera como abogado se destacó especialmente por haber tomado la defensa del alférez Enrique Almeida, falsamente acusado de haber asesinado al joven Henry Butler. La defensa de Almeida colocó a Figari contra todos los medios y la opinión pública pero luego de cuatro largos años, logró demostrar que el imputado no era culpable. Recién décadas después, narró Flores Silva, se conocería el nombre de los verdaderos culpables. Años más tarde integraría también el Consejo Penitenciario.

Como político, fue elegido varias veces como diputado del Partido Colorado. Desde su banca parlamentaria y desde la prensa batalló exitosamente por la derogación de la pena de muerte.

En ocasión de la Guerra del ‘04, el Presidente Batlle y Ordóñez lo nombra presidente de la Junta Nacional de Auxilios para que organice la asistencia médica a los heridos en los campos de batalla.

En 1915 es designado director de la Escuela de Artes y Oficias. Desde allí pretende impulsar su ambicioso proyecto educativo, buscando vincular la educación con el arte y la industria, en la búsqueda de un destino de excelencia para el joven Uruguay. Ese proyecto, relató Flores Silva, no fue apoyado ni por los principales hombres del Partido Colorado, ni por los industriales. Ante esa resistencia, Figari presenta renuncia en 1917 a la dirección del instituto.

Al año siguiente y luego de separarse de su esposa, Figari comienza a pintar y poco después se muda a Buenos Aires con sus hijos, donde además de tener un enorme éxito como pintor, luego de que fuera descubierto por Manuel Güiraldes, ex intendente de Buenos Aires. Durante su estancia porteña se vinculó al círculo de intelectuales vinculado a la revista Martín Fierro, entre los que se destacaba Jorge Luis Borges.

Luego viaja a París donde continúa su carrera pictórica, siendo visitado nada menos que por Paul, Valéry, James Joyce y muchos otros intelectuales de la época. "No conocí a nadie que formara parte de esa crema intelectual y cultural", subrayó Flores Silva.

Al cierre de la exposición de Manuel Flores Silva, formuló algunas reflexiones sobre Figari Luis Marcelo Pérez, Prosecretario Nacional de Cultura del Partido Colorado, quien convocó además para el cierre de actividades del año de la Prosecretaría el segundo martes de diciembre.


Los efectos desinformación sobre la credibilidad de los medios: el caso de Tv Ciudad

En momentos en que los medios de comunicación tradicionales enfrentan diversos problemas, entre ellos de credibilidad, resulta nocivo que nada menos que un medio municipal, que se sustenta con dinero de los contribuyentes, no sólo tome partido por una opción político-partidaria, sino que apele a la desinformación y a la injuria para desacreditar al adversario de la tendencia política que defienden.

La semana pasada, el informativo de Tv Ciudad informó, en clave amarillista, lo siguiente: "Designaron al hermano del vocero de Presidencia como asesor del Ministro de Educación y Cultura". En las redes sociales oficiales del medio se compartió una resolución del Ministerio en la que supuestamente se realizaba dicha contratación. La "noticia" fue compartida cientos de veces por militantes, dirigentes y legisladores frenteamplistas, denunciando, prácticamente, el acomodo del siglo.

Eso es, lastimosamente, el informativo de Tv Ciudad desde que Cosse decidió reforzar su impronta política, flechando la cancha con total desparpajo. Un informativo que financiamos todos los contribuyentes, que nadie mira, y constituye un aparato que genera contenido sensacionalista para que los frenteamplistas compartan en redes.

Sobre la injuria a Ponce de León, que es uno de los tantos ejemplos que podríamos traer a colación, no hay que ser muy astuto para advertir la "operación". Además de sus probadas credenciales académicas, que lo han llevado a conducir programas en el propio canal municipal -se ve que las administraciones frentistas lo contrataban, también, por su hermano-, la resolución citada de forma sensacionalista deja claro que el vínculo de asesoramiento será honorario.

Dice la resolución: "Desígnese en calidad de Asesor Honorario del Ministerio de Educación y Cultura y de la Dirección Nacional de Cultura en materia cinematográfica y audiovisual, al doctor Pablo Ponce de León Reyes [...] Dispónese que el asesoramiento se realizará en forma honoraria, no suponiendo erogación alguna para las arcas públicas ni implicando la adquisición de la calidad de funcionario público por parte del designado...".

En fin, cada operación política montada desde el canal municipal, además de ser una falta de respeto al contribuyente, es una herida de muerte para la credibilidad de los medios de comunicación tradicionales.


Monitor de Opinión Pública de Opción: "Gobierno mantiene una brecha positiva de imagen de gestión"

El contexto de medición de noviembre, fuertemente influenciado por el "caso Astesiano", muestra que el gobierno de coalición logra conservar un apoyo mayoritario a su gestión.

La última encuesta de Opción, divulgada la semana pasada, señala que el 44 % de los uruguayos aprueba la gestión del gobierno encabezado por el Presidente Lacalle Pou, mientras un 31% la desaprueba y el 25 % restante se mantiene neutral, ni la aprueba ni la desaprueba.

Según los datos recogidos por la consultora a lo largo del tiempo, el gobierno "se encamina a cerrar 2022 con una brecha positiva de imagen de gestión, aunque con niveles de aprobación inferiores a los existentes al comenzar el año", algo esperable en la medida que la gestión va desgastando a los gobiernos, independientemente de su signo. "Comparando la aprobación con la desaprobación, el gobierno sostiene una brecha positiva de 13 puntos, un dato muy similar al del trimestre pasado", aseguran los expertos en opinión pública.

De acuerdo al informe de Opción, "...la imagen del Presidente en relación al caso Astesiano está muy influenciada por las preferencias político-partidarias. Sin embargo, en ambos electorados prevalecen quienes sostienen que la imagen presidencial no varió a raíz de este episodio".

Otro dato relevante, se asegura, "...es que la simpatía hacia el Presidente no varió en forma significativa este trimestre. De hecho, los porcentajes de población que manifiestan simpatía (51%) y antipatía (28%) hacia el Presidente Lacalle Pou son casi idénticos a los recabados en la medición de agosto (51% y 27% respectivamente), encuesta previa al debate público sobre el caso Astesiano".

Finalmente, en términos generales, la consultora apunta: "...ni la imagen del gobierno ni la popularidad del Presidente parecen haber sido afectadas en forma muy relevante por el caso Astesiano, más allá que el episodio arroje un saldo negativo para el oficialismo."


Un libro, un gesto

Con esas palabras, el ex Presidente Sanguinetti tituló su habitual columna para el diario El País que compartimos con nuestros lectores.

Con el Presidente José Mujica fuimos enemigos, cuando el país estaba en la guerra que desencadenó el movimiento tupamaro en los hoy lejanos años 60.

Él estaba con las armas en la mano y yo era Ministro de los gobiernos democráticos de Pacheco Areco y Juan María Bordaberry (en su etapa constitucional), que tuvieron que enfrentar esa insurgencia considerada insensata, hasta por el Che Guevara, en el pacífico Uruguay de entonces.

Vino la dictadura, pasó la dictadura y los viejos guerrilleros se incorporaron a la vida política. En 1995, Mujica entró a la Cámara de Diputados. No olvido que, cuando asumimos la Presidencia por segunda vez, el 1º de marzo de 1995, mientras salía por el pasillo central de la sala de la Asamblea General, a la pasada le saludé y me dijo: "Presidente, mire que estamos con usted...". Fue la primera vez que hablamos y no fueron más que un saludo y esa frase. Ya no éramos enemigos sino adversarios políticos. La vida siguió, él llegó a la Presidencia y puedo decir que en los últimos años hemos devenido colegas amistosos.

En octubre del año pasado, nos retiramos juntos del Senado, en una sesión rodeada de una gran expectativa, que pretendió ser un mensaje de republicanismo. Felizmente así fue entendido y nuestros breves discursos fueron un "best-seller" en las redes sociales, especialmente en Argentina, donde el episodio fue torrencialmente divulgado como expresión de un clima de convivencia política inédito para sus prácticas.

En ese mismo espíritu, Alejandro Ferreiro y Gabriel Pereyra, dos reconocidos periodistas, nos propusieron hacer un libro de conversaciones. La idea era una charla, en base a preguntas y comentarios de los proponentes, con la idea clara de no mirar hacia nuestras enormes distancias del pasado sino intercambiar impresiones sobre el país y nuestro tiempo histórico. Cada uno por su lado aceptó y entre junio y agosto nos reunimos seis martes en la Editorial Random House.

Personalmente pensaba que terminaríamos haciendo una conversación de café y que eso quizás fuera algo desabrido, pero igualmente nos sumamos al proyecto. El resultado es ese, una charla que los lectores dirán cuánto tiene de interesante, pero que en todo caso cumple cabalmente la intención buscada: mostrar, especialmente a los jóvenes, que se puede tener historias, ideas y estilos distintos, pero que siempre hay espacio para conversar civilizadamente.

Se procuró un gesto y este ha tenido una repercusión ampliamente generosa tanto en nuestro país como en Argentina y otros lugares de nuestra América. Se explica el hecho: en Brasil venimos de una campaña de agravios entre Lula y Bolsonaro, en Argentina Macri y Cristina Kirchner se descalifican mutuamente y ni en EE.UU. se pueden sentar juntos Obama y Trump. Basta recordar que este ni siquiera fue a la trasmisión de mando. En ese contexto histórico y cuando la crispación política parece ser la nota de estos tiempos, la idea de esa conjunción resulta excepcional. Lo que debía ser normal, desgraciadamente no lo es, y de ahí entonces la resonancia de este libro.

Naturalmente, no han faltado quienes de un lado y otro deslizaran algunas críticas, o no entienden el valor de los simbolismos en la democracia, pero felizmente la generalidad lo ha mirado con beneplácito.

El hecho es que nuestro mundo adolece de una democracia particularmente cuestionada. Los populismos de izquierda y derecha han erosionado su esencia. Normalmente nacidos de una elección, esa legitimidad de origen se pervierte en un ejercicio abusivo, que incluso puede terminar en dictadura como pasó con el chavismo venezolano o en episodios tan grotescos como la invasión del Congreso, en Washing-ton, por una turba alentada por el Presidente que entregaba el mando e intentó generar una desestabilización. A ello se añade un debilitamiento de los partidos más tradicionales o de pensamiento moderado, sean liberales o socialdemócratas, como lo hemos visto últimamente en Chile, Colombia y el propio Brasil.

Nuestro país también ha cambiado su demografía electoral en torno a dos grandes coaliciones que parecen ser no solo nuestra realidad contemporánea sino el futuro más próximo. Lo importante es que ambas no han desvanecido las fronteras partidarias, que preservan identidades claramente definidas. Es el caso del socialismo o el comunismo en el Frente Amplio, o el de los Partidos Nacional, Colorado e Independiente en la llamada Coalición Republicana, que suma también la novedad de Cabildo Abierto.

Es fundamental que esta diversidad se mantenga, especialmente en la coalición que hoy gobierna el país. Es la primera elección en que opera y, llamada a perdurar, solo podrá mantener el éxito inicial alcanzado si logra preservar los matices diferenciales. La circunstancial mayoría nacionalista (29% en la primera vuelta de la elección nacional), logró que su candidato llegara a presidir el país, como lo hace hoy con brillo, por la inestimable colaboración de los demás partidos (12% el Partido Colorado, 11% Cabildo Abierto, 1% Partido Independiente). La segunda vuelta fue ajustadísima, pero se obtuvo mayoría y el referéndum de la LUC ratificó esa misma mayoría.

Lo importante, entonces, es que el Uruguay preserve esa ecuación electoral y muy especialmente su estilo tradicional, debate vigoroso pero respetuoso, competencia de ideas y de méritos pero nunca un torneo de descalificaciones.

A eso es que pretende contribuir este libro.


Uruguay rumbo al Transpacífico

El viernes de la semana pasada, el presidente Luis Lacalle Pou, junto con el canciller Francisco Bustillo, convocó a los representantes de todos los partidos políticos y les comunicó que el Gobierno nacional presentará, el próximo 1° de diciembre, la solicitud de ingreso al Acuerdo Transpacífico (CPTPP). Dicha acción, que se enmarca en la estrategia de inserción internacional trazada por la coalición, fue una sugerencia realizada por el Partido Colorado en 2021.

Como analizábamos hace poco en estas páginas, en el marco de la misión oficial que realizó recientemente el Presidente Lacalle Pou a Japón, quedó de manifiesto la intensión de nuestro país de adherir al CPTPP.

Recordábamos también que, en septiembre del año pasado, en el marco del anuncio de la propuesta de la República Popular China de avanzar en las negociaciones para la firma de TLC con Uruguay, el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Colorado planteó el ingreso de nuestro país al Transpacífico:

"El nuevo rumbo que empieza a transitar nuestro gobierno en pos de acuerdos comerciales que impulsen el desarrollo económico y social del país, debe llevarlo a considerar el ingreso al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, conocido como TPP 11 que hoy preside Japón, con el que Uruguay mantiene relevantes relaciones", dijo en su momento el CEN Colorado, que consideró que "Uruguay debe aspirar a incorporarse a este grupo de naciones de vanguardia en el comercio internacional".

Actualmente, los 11 países que conforman el CPTPP son Australia, Canadá, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda -depositario del acuerdo- Perú, Singapur, Vietnam, Brunéi y Chile. Dichas economías conforman un potencial mercado de 480 millones de habitantes y actualmente representan el 13,3 % del PBI mundial, un dato clave a la hora de avanzar a paso firme. 


"El legado de Lacalle Pou, una apuesta al futuro..."

Bajo ese título, la exsenadora y periodista argentina María Eugenia Estenssoro encabezó una columna en La Nación de Buenos Aires en la que analiza las ventajas de nuestro país y el programa de crecimiento, innovación y captación de inversiones propuesto por el gobierno de coalición. La compartimos a continuación.

Al presidente Luis Lacalle Pou le quedan unos 850 días para concluir su mandato. Después de haber liderado mejor que ningún otro jefe de Estado latinoamericano la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus, acaba de presentar una ambiciosa estrategia de innovación científico-tecnológica que puede transformar radicalmente el perfil productivo del Uruguay. No sería cambiar de rubros, sino agregarles muchísimo más valor económico. Es lo que anunció recientemente ante 1400 empresarios, emprendedores e inversores de 40 países que se dieron cita en Punta del Este, durante la conferencia Test & Invest, organizada por el BID y el Ministerio de Industria.

"Por su estabilidad económica, solidez institucional, por sus leyes de largo plazo y respeto por los contratos, Uruguay es un terreno fértil para emprendimientos globales", dijo el presidente en su discurso de apertura. "Me quedan 851 días de gobierno, dentro de tres años habrá otro presidente y, más allá de su partido o ideología, ustedes pueden estar seguros de que tendrán las mismas garantías".

En un mundo sacudido por una fuerte polarización política y social, en medio de una vertiginosa Cuarta Revolución Industrial que está obligando a todas las industrias y sectores a evolucionar velozmente para no perecer, el presidente señaló: "Hoy no sabemos lo que vamos a tener que saber en tres años. Pero en Uruguay ustedes pueden soñar y arriesgar a largo plazo, anclando sus proyectos en tierra firme".

Acto seguido expuso una visión estratégica que puede ser su gran legado para el futuro del país: "La vocación de mi gobierno es convertir a Uruguay en un hub de innovación tecnológica regional e internacional. El mundo se achicó. Ya no importa donde uno vive y trabaja. La globalización y la tecnología han convertido al mundo en un pañuelo. El concepto TestUruguay que impulsamos significa hacer de nuestro país un polo de innovación donde empresas y emprendedores uruguayos y de otros países puedan probar sus ideas y hacer prototipos antes de lanzarlos al mundo, en un ambiente seguro, apalancados en nuestra experiencia, infraestructura y talento humano".

El ministro Omar Paganini presentó el plan elaborado durante meses por los ministerios de Industria y Economía, con el apoyo de Uruguay XXI y el BID. Se creará un moderno Campus de Innovación en el predio del LATU (Laboratorios Tecnológicos de Uruguay) en Carrasco, que ya aloja no solo a instituciones e incubadoras estatales sino también cámaras y empresas de tecnología privadas, la ANNI (Agencia Nacional de Investigación e Innovación) y ONG como Endeavor. La nueva fase apunta a que en el Campus de Innovación interactúen start-ups locales y extranjeras; aceleradoras de otros países que contribuyan a escalar e internacionalizar las iniciativas, fondos de capital de riesgo público-privados que financiarán los proyectos, y laboratorios de innovación abierta como los que ya instalaron Microsoft, Newlab, UTE y Antel (este último permite hacer pruebas con 5G). Habrá un espacio especial para científicos que quieran incubar empresas de biotecnología en base a sus hallazgos en salud humana, ambiental y animal.

La ministra de Economía Azucena Arbeleche explicó que Uruguay aspira a alcanzar la neutralidad en emisiones de CO2 en 2050. El país acaba de emitir un bono verde atado al cumplimiento de estrictas metas ambientales. El gobierno trazó una hoja de ruta para desarrollar el hidrógeno verde y descarbonizar la producción industrial y el transporte.

La especialista argentina Carolina Gutierrez, funcionaria del Ministerio de Industria, diseñó la estrategia de innovación. Como directora ejecutiva del programa deberá coordinar una implementación que involucrará a varios ministerios a la vez, bajo el paraguas de la ANII. "Lo primero que hicimos fue analizar en qué áreas de innovación Uruguay tiene ventajas competitivas y decidimos enfocarnos en tecnologías digitales, sustentabilidad o green tech y biotecnología. La idea es ir un paso más allá, ser un jugador regional y global. Vamos a estructurar un fondo de fondos público-privado con una tesis de inversión muy clara".

¿Por qué es importante el programa? Porque no hay ningún país desarrollado que no sea protagonista de la llamada economía del conocimiento. Uruguay puede aspirar a serlo. Seguir los pasos de Irlanda, Israel, Corea del Sur, Estonia, Islandia, Singapur, Finlandia y tantos países que eran mucho más pobres hace medio siglo. ¿De qué otra forma podría Uruguay solucionar la pobreza infantil que hipoteca su futuro y ronda el 20% (el doble de la tasa general) si no es produciendo más y mejores bienes y servicios? ¿Y cómo podrá evitar que los jóvenes mejor formados emigren por falta de oportunidades atractivas en la "guerra" por el talento profesional que se ha desatado en el mundo?

En el mundo todos los sectores están enfrentando cambios "disruptivos". El campo se concibe como una gran fábrica verde capaz de generar no solo alimentos sino también energías renovables; enzimas, fertilizantes y pesticidas ecológicos; nuevos materiales que sustituyan al hierro, el acero y el cemento; fármacos derivados de plantas medicinales, y proteínas vegetales que reemplacen a la carne animal. Mediante la biotecnología, la pequeña Holanda es la segunda potencia exportadora de productos agrícolas. Industrias como la automotriz y la financiera corren detrás de start-ups y compañías digitales que ofrecen soluciones sustentables y accesibles. Los servicios tampoco tienen fronteras, como lo demuestran los tres unicornios uruguayos: PedidosYa (plataforma n° 1 de gastronomía y envíos regional), dLocal (tecnología para pagos electrónicos global) y Nowports (agente de cargas digital líder en la región).

Ningún país de la región ha puesto la innovación científico-tecnológica como motor de su transformación productiva. Por eso se agranda la brecha entre el mundo desarrollado y nosotros. Uruguay puede ser el primer pequeño gigante que se suba al tren bala de las sociedades prósperas. Tiene una trayectoria de logros detrás suyo: 98% de su electricidad es de fuentes renovables; tendido de fibra en todo el país; líder regional en gobierno electrónico; pionero en tecnología educativa con el Plan Ceibal. Sus científicos demostraron que pueden dar soluciones rápidas y eficaces ante emergencias como la del coronavirus, obtuvieron los menores índices de mortalidad de la región y reconocimiento internacional.

El programa anunciado por Lacalle Pou recoge lo realizado por sus predecesores y desafía a su país a convertirse en un jugador de talla global. Si lo fue hasta 1950, cuando ocupaba el 23° puesto en el ranking de ingresos por habitante internacional (la Argentina, el 16°), ¿por qué no podría dejar de ser un país "en vías de" para convertirse en veinte años en una nación desarrollada? Emprender ese camino puede ser un gran legado y un ejemplo para la región.


La educación por competencias: actualidad e historia

Por Elena Grauert

Hace unos días, El Observador publicó una nota de Emilio Tenti Fanfani, referente de la sociología educativa nacido en Italia, en la que asegura: "[...] buena parte de la izquierda es políticamente progresista, pero pedagógicamente conservadora".

Tenti Fanfani se encuentra de visita en nuestro país en el marco del Congreso latinoamericano y Caribeño de Ciencias Sociales organizado por FLACSO. Allí, el académico ratificó todo lo explicado por nuestras autoridades asegurando que "la transformación curricular que se discute en Uruguay no está aislada de la marcha mundial". Además, dijo que "el liceo es la nueva primaria y a la izquierda (de la cual se siente parte) le falta una mirada crítica sobre las necesidades de cambio de la enseñanza".

En este orden, reafirmó la importancia de la educación por competencias, que impulsa nuestro gobierno, la cual está ligada a las necesidades que tienen la personas de adquirir habilidades para acceder al mercado de trabajo y estar apto para adquirir "las habilidades básicas bien arraigadas que le permitan aprender el conocimiento", ya sea capacitarse dentro de una empresa para manejar una maquinaria, como para trabajar en forma independiente o ser un innovador.

Finalmente, el especialista afirmó que la universalización de la educación requiere rever los sistemas educativos generando condiciones sociales y pedagógicas, en la cual todos los estudiantes estén capacitados para avanzar y tengan derecho de aprender.

Pedro Figari, cuando fue designado en la Escuela de Artes y Oficios, desarrolló una visión de la enseñanza que discrepaba bastante de la posición tradicional de Batlle y Ordoñez y posteriormente de Feliciano Viera. Él promovía que los educandos debían aprender a través del trabajo, del arte, de la estética; entendía que no debía haber una división entre lo que luego fue la universidad del trabajo y los liceos, sino que todos se debían educar en el desarrollo de oficios generando trabajadores creativos y emprendedores. Su visión del arte en la enseñanza no tenía que ver únicamente con la formación estética, sino con la necesidad de promover e incentivar la educación de la capacidad creadora y resolver problemas en forma innovadora. Hoy muchos hablan de las habilidades "blandas" como el trabajo en equipo, resolución de problemas, deseo de aprender, etc.

Esto hace pensar que el camino propuesto por las actuales autoridades de la Educación, de la enseñanza por competencias, es correcto ya que no sólo es el camino que marcan las tendencias actuales en educación mundialmente, como afirma el sociólogo Emilio Tenti Fanfani, sino que podríamos afirmar que en el mundo, y acá en Uruguay, ya existía esa discusión, cuando la educación era mucho más elitista que ahora, habiendo en primera instancia ganado la concepción que refería a promover la cultura universal, la enseñanza por materias, el ejercicio de la memoria.

Pero en el momento que se define el derecho a la enseñanza y a la educación para todos en forma obligatoria y universal, con mucha más claridad renace la necesidad que la misma sea una base para adquirir nuevas capacidades, que permitan una inclusión rápida en el mercado de trabajo, lo cual no significa perder la curiosidad por acceder a otros conocimientos de la cultura de las artes o de la ciencia, sino todo lo contrario, tener las herramientas para aprender comprender y poder desarrollar las curiosidades del aprendizaje.

Hoy los niveles de egreso -abandonan la educación media un 60% y solo terminan un 40%- demuestran claramente el desinterés y exclusión que genera la enseñanza formal. Pero, además, no es vista como una ventaja para una salida laboral, lo cual sin duda son señas claras de la necesidad de un cambio en la educación que sea apreciada por la sociedad como útil e imprescindible y de ascenso social para su desarrollo.

Por supuesto que el cambio constituye no sólo una reforma curricular, implica mucho más que eso, es un cambio cultural que debe permear primero que nada en los docentes, en los educandos, pero también en los padres que puedan ver en el liceo un motor de desarrollo y acceso a mercado laboral necesario, que les permita crear, capacitarse y ser más libres como pregonaba Pedro Figari.


Inicio de la cosecha de trigo con fundadas expectativas

Por Tomás Laguna

El martes de la pasada semana la Asociación Agropecuaria de Dolores procedió a inaugurar la cosecha de trigo con la presencia del Presidente de la República, el Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca además de otras autoridades de gobierno. Aun a pesar del prolongado déficit hídrico de los últimos meses, las expectativas son promisorias para la zafra que se inicia.

Uno de los cultivos emblemáticos, tal vez el más antiguo que aún persiste en su siembra en nuestro país, dio comienzo "oficial" a la cosecha de un año que se inició con expectativas promisorias, pero que luego se fueron desdibujando conforme el déficit hídrico se agudizaba a partir de agosto. La falta de agua disponible a nivel de suelo a partir del inicio de la floración hizo temer por el rendimiento, de hecho, se constató un retraso en el desarrollo vegetativo de las plantas. Con menguadas expectativas se llegó al inicio de cosecha.

La sorpresa, al menos en gran parte de la zona núcleo del cultivo, fue el rendimiento en grano cosechado, superando los 4.000 kgs/ha en muchas chacras, por encima incluso del promedio record logrado en la zafra 2020 (4.179 kgs/ha a nivel país). A su vez, la calidad sanitaria resulta excelente en un año dónde las condiciones de humedad fueron inexistentes evitando los habituales problemas de enfermedades por hongos (fusarium).

La evaluación final de la cosecha deberá esperar hasta que surjan los datos de otras regiones del país conforme avanza la cosecha, aun cuando los resultados inicialmente logrados son inesperados habida cuenta de las limitantes hídricas de mediados de año en adelante.

¿Cómo explicar estos promisorios resultados precedidos de malas expectativas? La agricultura en nuestro país ha logrado niveles de alta excelencia porteras adentro. No hay lugar a la improvisación o formas de trabajo marginales. La posibilidad de contratar servicios para las principales actividades, desde la preparación de la tierra hasta la cosecha, ha permitido que el productor acceda a maquinaria agrícola de última generación evitando equipamiento obsoleto por un lado o bien incurrir en elevada inversión en capital de trabajo, muchas veces imposible de amortizar considerando las dimensiones de su emprendimiento agrícola. Pero hay otro factor relevante. Los cultivares actuales a partir del desarrollo genético alcanzado son la principal razón en los mayores rendimientos y calidad alcanzados en los últimos años. Muchos de ellos desarrollados por el INIA, algunos otros importados. El desarrollo genético en su máxima expresión al servicio de la producción de alimentos y de la economía del país.

Las cifras hablan por sí solas. En las 4 últimas cosechas se lograron rendimientos 18% superiores respecto de igual período 10 años atrás, y 63% respecto de igual período 22 años atrás. Genética y buenas prácticas agrícolas es la explicación.

Ahora bien, lo que definitivamente importa no es que tanto aumentó la productividad y la calidad del producto obtenido. La agricultura es por dinero, nadie siembra por amor a la tierra o romanticismos bucólicos. En última instancia importa el resultado económico logrado tras cada cultivo. En los últimos años los buenos rendimientos se han respaldado con una mejora de los precios, aun cuando los fertilizantes y agroquímicos incrementaron el costo del cultivo. El año pasado, según datos de OPYPA (MGAP), los costos aumentaron 15% respecto del 2020, desconocemos que tanto más se incrementaron los costos este año. En aquel período, año 2021, las mejoras de los precios del grano por encima del aumento de costos permitieron un incremento del 21% en los ingresos del productor con un rendimiento de indiferencia de 2.100 kgs/ha. En definitiva, se trata de una actividad muy vulnerable en sus resultados a cualquier variante en los precios ante el inexorable incremento de sus costos.

El productor tiene hoy herramientas para enfrentar estas incertidumbres. Las coberturas a futuro permiten reducir incertidumbres en los precios. A su vez los riesgos climáticos se pueden acotar a través de seguros agrícolas.

Vale reiterar un concepto expresado en la entrega del viernes pasado cuando analizamos los resultados ganaderos. La agricultura triguera se desarrolla con una adecuada combinación de procesos e insumos, con información y capacidad de gestión, todo lo que la lleva a ubicarse entre los rubros más dinámicos en el agro negocio, con capacidad para enfrentar circunstancias ya no tan promisorias como las que cada año amenazan los resultados económicos.


El paso de Astori por la política nacional

Por Fitzgerald Cantero Piali

Luego de agotar su licencia por enfermedad e imposibilitado de volver, Danilo Astori renunció a su banca en el senado. En lo que va de este período, marzo de 2020 a la fecha, concurrió solamente a tres sesiones, según recoge la prensa, a pesar de seguir cobrando todos los beneficios que tiene un senador. El hecho de su renuncia, concitó el reconocimiento de muchos, incluso de dirigentes de mi partido. Algunos hasta lo van a "extrañar". No es mi caso. Recordemos algunas cosas que nos dejó este personaje. No pretendo que nos remontemos a cuando era radical y proponía, por ejemplo, eliminar las zonas francas. No. Vengamos más acá. Repasemos Algunos hechos de éste siglo que lo tuvieron como protagonista.

En la Ley de asociación de Ancap, fue co-redactor de la misma, acompañado por sus colegas Enrique Rubio y Alberto Couriel, fundamentó a favor, pero votó en contra. Fue sumiso con Tabaré Vázquez, que lo amenazó con expulsarlo del partido. A pesar que la ley era buena para el país, votó en contra, poniendo los intereses partidarios y propios, por sobre los de todos los uruguayos.

Una vez en el gobierno, como jefe de la política económica y luego de su bautismo en el imperio que tanto defenestraron, impulsó una reforma impositiva que gravó el trabajo. Generalmente los sistemas impositivos eligen entre gravar el consumo o gravar la renta. Aquí se optó, de la mano de Astori, por los dos sistemas a la vez. Las deducciones a la renta son mínimas, por eso es un impuesto al trabajo. Desandar el camino del IRPF y del IASS, no será tarea rápida ni sencilla.

El déficit fiscal que dejó su "brillante" gestión, que fue de ajuste en ajuste, creció de período en período hasta 2020, a pesar de contar con un contexto externo favorable y sin precedentes para nuestra economía.

Rey eufemístico, dejó frases memorables como la "consolidación fiscal", bonito nombre para llamar a un nuevo ajuste de los que nos tuvo acostumbrados.

O premisas diluidas por los hechos, como cuando afirmó "lo que nace bien, termina bien", refiriéndose a la garantía que estaba dando el Estado con su firma y la del ministro de Transporte, Víctor Rossi (hábilmente Vázquez le sacó la lapicera a la garantía), para que Matías Campiani -a la postre procesado por estafa- se hiciera cargo de PLUNA. Terminó muy mal la historia para los uruguayos, pero poco le importó al hoy senador renunciado. "PLUNA no vuela más" dijo otro ministro de Economía del Frente Amplio (FA), Fernando Lorenzo, también procesado.

En el segundo período del FA en el gobierno, Astori fue vice de José Mujica, pero se encargaron de que quedara claro que seguiría siendo el jefe del equipo económico. En la campaña hacia el balotaje, en noviembre de 2009, la dupla frenteamplista recorrió los medios de comunicación para aclarar que no le "iban a enmendar la plana al pueblo" luego de haber perdido, por segunda vez, un recurso ciudadano contra la Ley de Caducidad.

Luego, en la nueva administración hicieron un primer intento para "interpretar" la ley y el entonces diputado Víctor Semproni se los impidió, pero a la segunda chance lo lograron. Los legisladores de Asamblea Uruguay y el propio Astori, levantaron la mano, olvidándose de su reciente promesa.

A pesar de haber dos equipos económicos, el del presidente Mujica y el de Astori, éste se mostraba como el líder del oficial. Fue así que avaló entonces una serie de situaciones que fracasaron y nos costaron millones. Otro de sus ministros, el de Transporte, Enrique Pintado, estuvo involucrado en un remate extraño, que se quedó en manos de una supuesta empresa aeronáutica española, Cosmos, que había recibido un aval del Banco República, que le significó un procesamiento a otro de los hombres astoristas, el entonces presidente de ese banco, Fernando Calloia.

Tiempo antes, ya Astori había puesto "las manos en el fuego" por otro de sus hombres, también procesado por su actuación pública al frente de los casinos municipales, Juan Carlos Bengoa.

Siendo Astori jefe económico del país durante 15 años, el FA, de la mano de Daniel Martínez primero y de Raúl Sendic después, fundió la empresa petrolera, monopólica, estatal. ¡Chocaron el gusano loco! Posteriormente, y luego de varios enfrentamientos entre éste último y Astori, Sendic lo desafío a hablar de ética. Es como que Frankestein te desafíe a ver quién es más feo. Lo cierto es que Astori nunca recogió el guante.

Como tampoco nunca dijo nada cuando el presidente Mujica andaba prendiendo "velitas al socialismo", todos negocios deficitarios que se pagaron con los impuestos de los contribuyentes. ¡Dale que va!

Para terminar -tal vez por el momento- un último ejemplo. Cuando la entonces presidente de Antel, Carolina Cosse, por fuera de su rol constitucional y legal, decidió, contra todas las advertencias y recursos administrativos, construir el Antel Arena, Astori y sus legisladores la respaldaron en el Parlamento. Hoy ha tenido que ir a declarar a la justicia penal en calidad de indagada. Después, viendo que se trataba de un despilfarro, como se señalaba desde la oposición, Astori criticó el gasto, pero cuando pudo frenar a tiempo el despropósito no lo hizo.

La renuncia de Astori a su cargo público es una buena noticia, yo no lo voy a extrañar y me temo que somos muchos.


Robo en la refinería de La Teja

Por Jorge Ciasullo

Un robo insólito de $.3.500.000 ocurrido el pasado lunes en la refinería de La Teja, no sólo desnuda deficiencias en la seguridad en general de la planta, sino que llama la atención el hecho de mantener ese monto en efectivo en la tesorería.

Según la información que ha trascendido, dos hombres vestidos como funcionarios ingresaron a la refinería por un sector no habitual de ingreso de los funcionarios, "que es la que tiene mayor vigilancia", se dirigieron a la tesorería donde, redujeron a una funcionaria, luego golpearon, ataron y le hicieron ingerir una sustancia que la adormeció.

De acuerdo a lo que se ha informado, Ancap había reclamado el pasado viernes que 18 de las 60 cámaras de vigilancia no estaban funcionando o grabando en tiempo real, es decir las filmaciones no llegaban al centro de monitoreo. Sin embargo, desde la empresa encargada del sistema de seguridad: "señalaron a El País que recibieron el reclamo y el mismo viernes en la mañana concurrieron a la Ancap" (El País 21.11.2022).

Por otra parte, consultado por la prensa el presidente de Ancap , Alejandro Stipanicic, justificó que se tuviera en la tesorería esa cantidad de dinero: "Estamos dentro de una refinería de petróleo, que tiene repuestos y contrataciones que son muy caras, bastante más caras que la normalidad de las operaciones en cualquier empresa de plaza, entonces tener ese monto de dinero en un fondo fijo, no debería llamar la atención porque cualquier incidente en el cual haya que comprar tres o cuatro equipos, hasta seguramente pueda superar ese monto".

En primer lugar, no parece razonable que se justifique que fue utilizado "un lugar de ingreso no habitual", eso, a alguien debió llamarle la atención, aún sin las cámaras de vigilancia funcionando, ese alguien -o esos- aparentemente tendría, responsabilidad, si es, como algunos sostuvieron, que no se encontraban en su lugar de trabajo.

Tampoco, en nuestra opinión, no es sostenible justificar la tenencia de dinero "vivo", cuando hoy se realizan transferencias bancarias desde cualquier oficina u hogar en tiempo real.

Por otra parte, un cliente del porte de Ancap no sólo muy importante para cualquier entidad bancaria, sino con garantías más que suficientes, porque imaginamos que, cuando realiza compras locales o en el exterior, tal como sostiene el señor Stipanicic, son por montos millonarios y hasta habituales.

Es hasta risible imaginar un funcionario de Ancap, o un proveedor trasladándose con montos en efectivo -reiteramos millonarios- de un lugar a otro. Es más, el propio señor Stipanicic puntualizó: "...la zona de tesorería no es un lugar con movimiento de público, no es una caja donde clientes paguen a Ancap o Ancap pague a proveedores".

Realmente no entendemos porque, como señalamos anteriormente, el mismo señor Stipanicic, sostuvo que ese fondo era necesario por cualquier compra de urgencia...

En resumen, más allá de la evidente falla en la seguridad, algo que ya había ocurrido cuando integrantes de la federación de funcionarios de Ancap (Fancap) colgaron con enorme riesgo para los autores, sino para la propia refinería y el barrio La Teja un letrero relacionado con la ley de urgente consideración (LUC).

Va de suyo que la refinería, por su propia condición, debe tener exceso de seguridad, cámaras personales especializado, rondas nocturnas, etc.

El hecho de que personas con vestimenta "similar" a la de funcionarios, ingresen por un lugar "no habitual" y además luego se retiran, sin que nadie advierta nada, "hasta que unos funcionarios vieron por una ventana a la funcionaria de tesorería atada y desmayada en el piso de una oficina" es francamente inadmisible.

Creemos debe realizarse una investigación exhaustiva, para en cierto modo dar la necesaria tranquilidad al propio barrio y a la ciudadanía, de tal modo que no se repita una situación similar.

De otra manera, al decir de los "millennials": estamos regalados.


Vuela alto

Por Leonardo Vinci

El 20 de noviembre de 1936 los hermanos Jorge y Alberto Márquez Vaeza crearon, con el respaldo del entonces embajador de Gran Bretaña en Uruguay, Eugen Millington-Drake, la primera compañía aérea uruguaya de navegación, PLUNA.

Al comienzo, la nueva compañía no tenía de un local propio para atender al público, por lo que Hermann Stahl, dueño de la confitería Oro del Rhin, les permitió usar un par de mesas en el salón de la calle Colonia y Convención para que pudieran vender los pasajes. Mientras, los clientes esperaban ser atendidos, se los invitaba con un café.

Los primeros vuelos fueron hacia al interior, con dos únicos biplanos bimotores de Havilland D.H. 90, siendo Salto el primer destino regular realizado en noviembre de 1936.

14 años después, un avión de PLUNA esperaba la llegada de los campeones para partir rumbo a Montevideo. El aluminio de su fuselaje brillaba en el aeropuerto de Río de Janeiro el 17 de julio de 1950. A punto de despegar el CX AJZ recibía a bordo los tres trofeos ganados por la selección: el ofrecido por Brasil, el Balón de Oro para Gighia, y la preciada Jules Rimet. El día anterior, los uruguayos habían enmudecido un estadio con más de 200.000 personas e hicieron llorar al pueblo brasileño.

Se encendieron los motores del DC 3 mientras un locutor español narraba la escena en un documental "Suena el bordoneo de los motores como un himno triunfal. Se agitan por última vez los pañuelos de la victoria. Por el cielo se van los héroes de estas jornadas del cuarto campeonato mundial de fútbol..."

Pocas horas después, llegaban Obdulio Varela y el combinado al Aeropuerto de Carrasco, inaugurado dos años antes. El piloto del avión, Raúl Rodríguez Escalada, carreteó hasta las instalaciones principales, donde fueron recibidos con alegría e indisimulado orgullo. Horas antes, el Presidente de la República, Don Luis Batlle Berres había ordenado al Interventor de la aerolínea, General Oscar Gestido, que enviase una de las aeronaves en busca de los celestes.

En 1947, casi el 95 % era del Estado. Durante décadas, los aviones de nuestra aerolínea bandera, surcaron los cielos, hasta que, en 1988, una Compañía australiana propuso al gobierno un acuerdo por el cual, suministrarían aviones para ir a los destinos donde Pluna no volaba. La oposición puso el grito en el cielo y el Uruguay perdió una gran oportunidad.

El competitivo mercado del transporte aéreo, puso en dificultades a PLUNA, intentándose diversas alianzas, hasta que, durante los gobiernos del Frente Amplio, se acordó una nueva privatización a través de LEADGATE.

En una nueva etapa, negociada por el Sr. Danilo Astori con el aval del Dr. Tabaré Vazquez, la empresa llegó a tener 13 aviones canadienses Bombardier. 6 de los cuales fueron reclamados y devueltos por ser parte de una operación de arrendamiento con opción a compra.

Desde el 2007, las deudas fueron acumulándose. ANCAP llegó a aceptar cheques por hasta 180 días que provocaron un pasivo de unos 18,5 millones de dólares, según informó "El Observador". La situación se hizo insostenible y Mujica decretó el cierre de PLUNA, debido a su situación de "insuficiencia patrimonial", la imposibilidad de la aerolínea de acceder a la liquidez y la carencia de financiamiento.

El pésimo negocio celebrado durante el gobierno frenteamplista, hizo al Estado Uruguayo garante del pago de los otros siete aviones Bombardier, por un monto de U$ 137 millones al Scotiabank, según "Telemundo".

Y como si fuera poco el desastre financiero de PLUNA y las enormes pérdidas causadas a los uruguayos, el entonces Presidente Mujica decidió llevar adelante una locura más grande aún: prestar dinero del BROU a una empresa constituida por los ex funcionarios.

Le entregaron más de quince millones a una Compañía que ni siquiera tenía un avión.

El escándalo del "hombre de la derecha" terminó con el procesamiento ni más ni menos que del Ministro de Economía, Fernando Lorenzo, y la condena al Presidente del BROU, Fernando Calloia por otorgar un aval a la Empresa COSMOS, a través de un testaferro del empresario López Mena, aunque el verdadero responsable de todas esas maniobras turbias fue el Sr. José Mujica.

Alguien escribió que "Las sociedades crecen al influjo de hombres valientes y soñadores capaces de idear grandes obras. A PLUNA la soñaron y la hicieron grande personas sencillas y anónimas que enamorados de la tarea le entregaron sus vidas, y la destrozaron cultores del caos y la ruina."

En su cumpleaños número 86 PLUNA vuela muy alto en el corazón de cada uruguayo.


La cara siniestra de Hebe de Bonafini

Por Edu Zamo

El pasado 20 de noviembre falleció la presidenta de "Madres de Plaza de Mayo". Durante la criminal dictadura argentina (1976-83), el valor de estas mujeres que se reunían semanalmente para reclamar por sus hijos desaparecidos, generó justa admiración. Tenían valor, sin duda. Varias de ellas "desaparecieron" también; es decir que fueron asesinadas.

Parte de la prensa internacional destacó esta etapa de su vida. Incluso el camaleónico presidente argentino decretó tres días de duelo nacional. El problema es que la actividad pública de la Sra. Bonafini no culminó tras la dictadura. Siguió actuando y realizando declaraciones cada vez más agresivas, más antidemocráticas. Y es que ser antifascista o anticomunista no implica ser demócrata. Ni respetuoso de quienes tienen ideas diferentes a las propias. No cabe duda que, si ella hubiera ejercido el poder, la represión habría sido tan brutal como la que ordenó Videla y la Junta Militar.

En 1977, su hijo mayor Jorge Omar fue secuestrado y luego ocurrió lo mismo con su hermano, Raúl. En 1978 desapareció también su nuera, María Elena Bugnone, esposa de Jorge. Hechos trágicos que no pueden describirse con palabras. Pero lo ocurrido posteriormente también fue lamentable.

En 2001 Hebe declaró que cuando se enteró del atentado islámico contra las Torres Gemelas "estaba en Cuba y sentí alegría. No voy a ser hipócrita, no me dolió para nada... la sangre de tantos en ese momento fue vengada... En esas dos torres se decidía los que íbamos a morir, los que nos íbamos a quedar sin trabajo, los que seríamos masacrados y bombardeados". Es decir que para Bonafini los casi 3.000 muertos, de todas las edades y naciones -incluyendo argentinos claro- fue motivo de alegría. Y lo declaró abiertamente. Increíble. "No voy a ser hipócrita, no me dolió para nada. [...] Ahí no murieron pobres, no murieron poblaciones, no murieron viejos. El día del atentado yo sentí que había hombres y mujeres muy valientes. Valientes, como una montaña de valientes, que se prepararon y donaron sus vidas para nosotros." Una interpretación vergonzosa de un crimen.

Hebe de Bonafini apoyó a los peores terroristas y dictadores, como Osama Bin Laden, Fidel Castro, Yaser Arafat, Hugo Chávez y Evo Morales. Declaró ser solidaria con las madres de los asesinos vascos presos. Presos por terroristas y en un país democrático. Amnistía Internacional? le comunicó que "no existe constancia de presos de conciencia en España".

A fines de 2015, fue acusada por un fiscal federal por "incitación a la violencia colectiva y atentado contra el orden público". Declaró que "las madres nunca creímos en lo jurídico, porque siempre nos dimos cuenta que los pueblos no pueden solucionar su lucha jurídicamente. Los pueblos, la única manera que tenemos para solucionar nuestras cosas es luchando, es movilizando, es participando, es accionando, con la lucha".

Se enriqueció enormemente gracias al kirchnerismo, que en tantos casos compró lealtades de artistas y activistas sociales. Cuando el fiscal Alberto Nisman fue asesinado -nunca se suicidó- Bonafini declaró que muchos "podrían seguir su ejemplo y pegarse un tiro". Obviamente no tuvo para su familia la empatía que exigía para ella misma.

Pocos días antes de fallecer llamó a realizar una "pueblada contra los jueces de m... que están promoviendo el juicio a Cristina", por múltiples y gravísimas causas. Fiel a sus ideas no confiaba en la justicia ni en la democracia. Creía sí en la violencia, el terrorismo y las dictaduras. No tuvo la más mínima sensibilidad humana para quienes no compartían su odio a la libertad. En definitiva, Bonafini y Videla fueron prácticamente iguales.


Batalla de India Muerta: 19 de noviembre de 1816

Por Daniel Torena

En 1816, en Río de Janeiro, delegados del Gobierno Porteño e integrantes del Cabildo de Montevideo firmaron un acuerdo secreto con Autoridades del Gobierno y la Corte del Rey Juan VI de Portugal con el fin de atacar y derrotar al General Don José Artigas y su Ejército. Éste representaba un peligro para los intereses portugueses, porteños y de muchos montevideanos que aspiraban a un gobierno aristocrático y monárquico, enemigos de las ideas republicanas, democráticas y federales del General en Jefe Don José Artigas y los Pueblos de la Campaña de la Provincia Oriental.

La idea de los portugueses era de conquistar toda la Provincia Oriental que era mayor que la actual República Oriental- abarcaba el territorio de los Misiones, incluyendo gran parte del actual Estado de Rio Grande do Sul del Brasil- y si era posible una vez dominada la Provincia -en menos de un año como estimaban los lusitanos- conquistar las actuales Provincias Argentinas de Entre Ríos, Misiones y Corrientes, llevando los limites sur del Río Uruguay al Paraná, antiguo plan estratégico del Conde de Bobadela Virrey del Brasil y del Marqués de Pombal Ministro de la Corte Portuguesa del SXVIII.

Portugal tenía una enorme fuerza militar y naval, la mayor del Continente Americano, muy superior a los Ejércitos de los grandes Generales Bolívar y San Martín, además de una poderosa marina de guerra, únicamente comparable a las grandes potencias de la época después del Reino Unido, su aliado histórico. La Marina Real tenía dos poderosos navíos de línea de más de 70 cañones cada uno, con artillería pesada de sitio que ni lo tenían los EE. UU en esa época, que tenían la mayor fuerza naval continental americana.

Los portugueses invadieron el territorio oriental con una fuerza de 16.000 hombres de los cuales habían más de 5.000 eran experimentados infantes de las Guerras Napoleónicas, perfectamente entrenados y divididos en dos grande Ejércitos, de 10.000 por el sur al mando del Barón de la Laguna, Tte. Gral. V Carlos Federico Lecór, y de 6.000 por Cerro Largo y las Misiones del Marques de Alegrete y de los Brigadieres Curado y Chagas. Artigas había logrado reunir con vecinos de los Pueblos de la Campaña armados en Milicias y el Ejército en total 8.000 hombres la mayoría milicianos y con escasa artillería y fusiles. Los portugueses superaban en razón de siete a uno en cañones y en fusiles, como en obuses pesados que los orientales no tenían.

El 19 de noviembre de 1816, en la región de India Muerta, cerca del Pueblo de Velázquez, actual Departamento de Rocha, los orientales intentaron frenar el incontenible avance portugués que ya había conquistado la Fortaleza de Santa Teresa. Las órdenes de Artigas eran de frenar la avanzada rumbo sureste de los lusitanos. El Ejército Oriental, integrado por Milicias de Canelones, las más numerosa con 996 integrantes, cuyo Jefe era el Coronel Manuel Francisco Artigas -hermano del General-, y de Maldonado, con más de 500 y donde se destacaban figuras como el Comandante Olivera, que abarcaban los actuales Departamentos de Maldonado, Lavalleja y Rocha, más las fuerzas del Coronel Rivera del Ejército de Línea Oriental, sumaban entre todos algo más de 1.800 hombres. De esa forma, enfrentaron a una fuerza mayor en número, más de 3.600 hombres y con una abrumadora superioridad de fuego de artillería, comandada por el eficiente Mariscal de Campo Pintos de Araújo Correa. El poderoso fuego de la artillería portuguesa y el fuego cruzado de los fusileros portugueses con abundante municiones, cayendo e impactando sobre la Caballería de las Milicias Orientales de Canelones y Maldonado armadas fundamentalmente con lanzas y poco pudo hacer el Coronel Rivera con su Regimiento, siendo rechazados con muchísimas bajas en especial milicianos ,vecinos de los actuales Departamentos de Canelones, Maldonado, Rocha, Lavalleja actuales y algunos de Treinta y Tres que habían venido en auxilio y fueron rechazados también.

Las Milicias de Canelones y Maldonado, que habían sido creadas por Artigas en junio y julio respectivamente de 1816, tuvieron su prueba de fuego donde cientos de patriotas dieron sus vidas por la Patria. Los orientales fueron derrotados por la abrumadora superioridad de fuego, pero con su sacrificio glorioso demostraron su compromiso y lealtad al General en Jefe Don José Artigas. Las Milicias de Caballería de la Campaña continuaron con ataques a los portugueses en su retaguardia, a cargo de los valientes capitanes Lavalleja y Llupes, dificultando el avance del poderoso Ejército Real de Portugal, que siguió avanzando por los campos de Maldonado rumbo a Canelones y de allí a Montevideo. Continuando sin doblegarse, pese a la superioridad militar y de medios humanos y materiales del enemigo, los Pueblos de la Campaña Oriental siguieron, en una guerra general a muerte contra el enemigo lusitano por cuatro años, mientras Montevideo y su Cabildo en enero de 1817 se rindieron y pactaron con los portugueses a cambio de cargos y privilegios, como títulos nobiliarios ofrecidos por Lecór, a sus aliados de sectores del patriciado montevideano, llamados del "Club del Barón".

La Campaña Oriental fue heroica en la resistencia al invasor portugués, hasta la última Batalla de Tacuarembó en enero de 1820, del Ejército del Conde de Filgueira contra el Regimiento del valiente Coronel Andrés Latorre.

Artiga tuvo que abandonar la Provincia Oriental cruzando el Río Paraná, acompañado de una pequeña fuerza militar, algunos criollos e indígenas y morenos del Batallón de Morenos, el último en abandonar suelo patrio. Artigas será después traicionado por los Caudillos Ramírez de Entre Ríos y López de Santa Fe, que pactaron con Buenos Aires en su contra, obligado a retirarse, ingresará finalmente al Paraguay el 5 de setiembre de 1820 del cual no volverá.

La Batalla de India Muerta del 19 de noviembre de 1816 fue un grandioso ejemplo de la determinación de los Pueblos Orientales por la lucha por su Libertad, habiendo dado muchos sus vidas por la Patria.


Acuerdo político, pero sin traiciones a la ética

La polémica que Octavio Paz y Carlos Monsiváis protagonizaron a finales de los años 70 resuena en tiempos en que la izquierda guarda un silencio cómplice frente a las tiranías de Venezuela, Cuba y Nicaragua, asegura el periodista Jorge Fernández Díaz en una interesante columna para La Nación que nos interesa compartir.

La batalla más encarnizada entre los dos principales pensadores mexicanos comenzó en 1978 y fue todo un escándalo. "Es difícil recobrar la tensión de una polémica -cuenta hoy Enrique Krauze-. Es como revivir una pelea de box". Para convertirse en el "caudillo cultural" de su generación y con aires de superioridad moral, Carlos Monsiváis vapuleó en público a Octavio Paz, y este rebajó a su rival diciendo que no era "un hombre de ideas sino de ocurrencias". Pero el núcleo de la conflagración se desencadenó más tarde y tuvo que ver con un tema actual y muy triste: Paz denunció que la izquierda sufría una suerte de parálisis intelectual. Y añadió: "Es una izquierda murmuradora y retobona, que piensa poco y discute mucho. Una izquierda sin imaginación". Monsiváis se ofendió y le devolvió el mandoble, reivindicando la "vitalidad combativa" de la progresía, pero Paz insistió en señalarle la ceguera frente a los crímenes y perversiones del socialismo soviético.

Su antagonista no tuvo más remedio allí que aceptar lo obvio: el estalinismo asesinó y reprimió bárbaramente en nombre del proletariado; en efecto sus burocracias rechazaban cualquier disidencia y su régimen era siempre incompatible con las libertades individuales, las minorías, los disidentes y el pluralismo. Pero Paz no reconocía el "esfuerzo épico para construir la República Popular China" y la "heroica" revolución cubana: la crítica a las "deformaciones -sostenía Carlos- debía acompañarse de una defensa beligerante de las conquistas irrenunciables". En otro artículo, Octavio le contestó con una lista contundente: "La realidad del gulag en Rusia, los crímenes de Mao, las matanzas de Camboya". Pretendía Paz una mirada objetiva sobre esas malhadadas experiencias y exigía asumir la responsabilidad moral del caso: "¿Se ha preguntado Monsiváis si esos ‘grandes logros' se inscriben en la historia de la liberación de los hombres o en la de la opresión?".

Tardó varios años, pero al final el retador cambió de opinión, fue adoptando las posiciones de Paz y se volvió también un crítico consistente de la dictadura castrista. Estas escaramuzas, y muchas otras, están narradas de manera apasionante por el propio Krauze en su flamante libro Spinoza en el Parque México, una monumental autobiografía ideológica y un texto de aprendizajes y lecturas confeccionado por un historiador mexicano a quien Andrés Manuel López Obrador hostiga casi cotidianamente. Enrique Krauze ya tiene contabilizados al menos 230 dardos que el presidente populista de su país le ha lanzado desde el atril y en el contexto de La Mañanera, un monólogo público de tres horas que el inefable jefe de Estado protagoniza todos los días hábiles. Un cacique en la cúspide del poder obsesionado con un pensador de a pie, aunque Krauze es también -vale advertirlo- el heredero intelectual de Paz y el editor de la revista Letras Libres.

En la presentación de su libro, la semana pasada en Buenos Aires, estaba en primera fila Juan José Sebreli. Y la referencia a las refriegas de Paz y Monsiváis evocan, como se ve, el negacionismo progre frente a las persecuciones, encarcelamientos, torturas, censuras y otras formas de violación a los derechos humanos que se registran en las tiranías de Venezuela, Cuba y Nicaragua; también frente a su estruendoso fracaso económico y social. Esos tres despotismos -vale la pena remarcarlo- son aliados estratégicos de la actual Cancillería argentina.

El silencio cómplice, cuando no las operaciones directas de asociación y encubrimiento son una trágica tara de cierta izquierda regional, que no aprende de sus errores históricos. Esta misma semana el mundo cultural hispanoamericano se vio sacudido por las tardías (pero valientes) palabras de Joaquín Sabina, que se declaró "muy cabreado" con las revoluciones del siglo pasado; incluyó muy especialmente la de Cuba: "Fui amigo de la revolución cubana y de Fidel Castro, pero ya no lo soy, no puedo serlo -confesó-. Ahora estoy del lado de los que se manifiestan y de los que se exilian de la isla. Los que hemos sido de izquierdas tenemos la responsabilidad de decir la verdad ante algunos desastres de la izquierda".

Todo este asunto se conecta íntimamente con una novedad sustancial que se registra en los nuevos "socialismos del siglo XXI". El presidente de Colombia le dijo por fin esta semana a El País de Madrid que "rechazar la democracia liberal lleva a la dictadura, como ha ocurrido en algunos países de América Latina". Gustavo Petro asegura que su triunfo, junto con la victoria de Boric y el ascenso de un Lula moderado, señalan un cambio en contra de los experimentos del populismo autoritario, que se consumaban y celebraban con bombos y platillos quince años atrás. Petro intenta convencer, por ese camino, al propio Nicolás Maduro para que el régimen chavista ceda a elecciones realmente limpias y desemboque en un republicanismo de alternancias, con un anzuelo fundamental: conseguirle una amnistía; tabla rasa con los crímenes de lesa humanidad y empezar de nuevo. El planteo mismo demuestra la magnitud del problema que alcanzan las sociedades, y también la comunidad internacional, cuando un régimen de partido único cruza todos los límites y llega demasiado lejos: desmadejar esa maraña, desandar ese laberinto de púas, implica sacrificios éticos muy difíciles de asumir.

En la Argentina un "pacto de la Moncloa", como les propuso Felipe González hace quince días tanto al kirchnerismo como a la oposición, implicaría en los hechos no solo amnistiar a los responsables de la más desmesurada megacorrupción de Estado de la historia reciente, sino anular incluso todas y cada una de causas judiciales en curso. Son pactos sobre la impunidad, que difícilmente la opinión pública acepte de buen grado, aunque vengan con moño democrático y envueltos en el celofán de la prosperidad prometida.

Pero aquí maticemos: nunca se sabe, en realidad, cómo reaccionará un inconsciente colectivo que suele ser voluble y, en consecuencia, una clase dirigente oportunista que actúa, como el fútbol, en la dinámica de lo impensado (Panzeri dixit). Este nudo tan difícil y trascendental marca la magnitud del desafío de la hora: conducir el pospopulismo, conseguir gobernabilidad, evitar violencias y atenuar los efectos autodestructivos de la hiperpolarización. Cualquier administración republicana que arribe a la Casa Rosada el 10 de diciembre de 2023 con las reformas necesarias bajo el brazo se encontrará seriamente amenazada; entre otros, por los okupas y saboteadores del Estado militante y por piqueteros y sindicalistas, que intentarán chantajearlos e incendiarles la calle.

Más allá de las múltiples mentiras que Cristina Kirchner derramó "sinceramente" el jueves desde su tribuna del Estadio Único, hay algo cierto: para nadie será posible gobernar este país fragmentado y fundido sin una especie de consenso económico y político del día después. Una operación de alto vuelo ejecutada desde una contundente legitimidad de los votos que restaure de verdad, sin defecciones morales, un "acuerdo democrático". Digo de verdad porque no se puede tomar en serio esa propuesta por parte de una lideresa acorralada que 24 horas antes, y con la complicidad de la corporación peronista, apuñaló por la espalda a la democracia, desobedeciendo una resolución de la Corte Suprema y dañando así el Estado de derecho. Se trata de la misma dama que se encargó siempre de dinamitar todos los puentes con la "partidocracia entreguista", que instaló el odio en el lenguaje político, que mantuvo vigente su agenda de hostigamiento e imposición, y que trabajó incansablemente para la hegemonía. Por más que ahora, siguiendo la estrategia ganadora de Lula, envíe tibios e inverosímiles gestos de concordia y centrismo, la arquitecta egipcia parece detenida fatalmente en la estación anterior de la historia. A esa misma estación donde Petro y Boric no quieren regresar, luego de haber abierto los ojos. Como los abrieron Monsiváis hace décadas y Sabina hace unos cuantos días.


Las próximas elecciones en Guatemala y el laberinto de la democracia en Centroamérica

Guatemala, como otros países centroamericanos, es una democracia con signos de deterioro. De cara a las elecciones presidenciales de 2023, la crisis de liderazgos y el veto de candidaturas por legalismos pueden ser grandes amenazas, asegura el académico Edgar Ortiz Romero en una columna para Letras Libres que reproducimos.

Salvo Costa Rica, cuya democracia nace en 1949, los países centroamericanos tienen democracias de reciente creación. La transición nicaragüense se interrumpió por el triunfo del sandinismo, pero finalmente se oficializó con las elecciones de 1990 y la derrota de Daniel Ortega. El Salvador y Guatemala debieron pasar, además, por procesos de paz en 1992 y 1996, respectivamente.

Tanto en Honduras como en El Salvador se consolidó el bipartidismo. En el primer país finalizó con la victoria de Xiomara Castro en enero de 2022; en el segundo con la de Nayib Bukele en 2019. Guatemala, en cambio, ha sido una democracia sin partidos políticos sólidos. Desde la apertura democrática, en 1986, jamás un partido político ganó la presidencia más de una vez. Sin embargo, aunque los partidos cambian de nombre y de color, las estructuras del poder se mantienen.

Si bien el sistema político no responde a un proyecto personalista, como en los casos de El Salvador y Nicaragua, la democracia guatemalteca, como las del resto de la región, muestra claros signos de deterioro. Se trata de un ejemplo de fragmentación del poder político; de hecho, la figura presidencial ha pasado a un rango de primus inter pares y los poderes locales, a veces permeados por la corrupción y el crimen organizado, constituyen la base de un sistema que ha cobrado vida propia y reta al poder central.

Si nos guiamos por el Índice de Democracia de la Unidad de Inteligencia de la revista británica The Economist, únicamente Costa Rica aparece como una democracia plena en la región. Guatemala, El Salvador y Honduras califican como regímenes híbridos y Nicaragua, no puede ser de otro modo, como un régimen autoritario. Estos cuatro países tienen una nota más baja que en 2006, año en que se publicó la primera edición del índice. Pese a que Costa Rica ha sido históricamente la mejor de la clase, no está exenta de peligros. Recientemente eligió como presidente a Rodrigo Chaves, un político que ganó las elecciones, con el nivel de abstencionismo más alto de la historia de la democracia tica, jugando una carta antisistema. Chaves ya ha encendido algunas alarmas por sus ataques a la prensa.

Dejando a un lado el peculiar caso costarricense, los países centroamericanos comparten algunos problemas comunes que explican el debilitamiento de sus frágiles democracias. En primer lugar, si bien nuestras transiciones democráticas lograron organizar elecciones relativamente transparentes, esto no ha sido suficiente. Una democracia moderna se basa en la premisa de que los funcionarios electos están sujetos a mecanismos de rendición de cuentas. Pero los diseños institucionales de la región carecen de los mecanismos de control para evitar el ejercicio arbitrario del poder.

En segundo lugar, los contrapesos institucionales son débiles. Parte del manual regional de los políticos en el poder ha consistido en tomar el control del sistema de justicia, en ocasiones para sortear la prohibición de la reelección presidencial, tan común en las constituciones centroamericanas. El último en lograrlo fue Nayib Bukele, en 2021, con la destitución de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia y el consecuente nombramiento de magistrados afines, que han habilitado su reelección pese a la prohibición constitucional. Lo de El Salvador ha sido una réplica de lo visto en Honduras cuando Juan Orlando Hernández se benefició de un fallo del 2015 que le permitió reelegirse, pese a una prohibición constitucional dictada por una Corte Suprema que había sido previamente reemplazada con jueces afines. Daniel Ortega hizo lo propio en 2009.

El tercer elemento en común es la debilidad del Estado y los altos niveles de corrupción. Siguiendo a Yuen Yuen Ang en China's gilded age (2020), no toda la corrupción es igual ni tiene el mismo impacto. Hay cierto tipo de corrupción que, además de imponer costos sociales, es letal porque drena los recursos públicos y privados y deteriora la calidad institucional. En el caso que nos ocupa, han surgido élites políticas que viven del saqueo de los recursos del Estado y, además, se vuelven adictas a la impunidad. De este modo, logran extraer rentas de actividades ilícitas tales como la aplicación selectiva de la regulación, de las aduanas, de la justicia misma, etc. Esto erosiona la institucionalidad pública y profundiza la impunidad.

Otro elemento que agrava los males antes citados es el narcotráfico. A partir del combate al narcotráfico en Colombia a comienzos de siglo, Centroamérica se convirtió en la principal ruta de paso de cocaína hacia Estados Unidos. La incursión de este tipo de organización criminal en los débiles Estados centroamericanos ha sido catastrófica y resulta más obvia a nivel de gobiernos locales. No obstante, la extradición del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández por cargos de narcotráfico sugiere que ha podido penetrar en altas esferas de los gobiernos regionales.

La comunidad internacional respondió a estos problemas. Primero, con la promoción y posterior instalación de una Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), auspiciada por Naciones Unidas (2008-2019); segundo, con la creación en Honduras de la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad (MACCIH) mediante un acuerdo firmado con la OEA en 2016. En el caso salvadoreño, se formó la Comisión Internacional Contra la Impunidad en El Salvador (CICIES), similar a la MACCIH, aunque no duró ni dos años.

Estos experimentos consiguieron imputar a poderosas figuras políticas, pero al final del día fue como insertar un software de punta en un viejo y desactualizado ordenador. Los débiles sistemas de justicia no tenían la capacidad ni la independencia para llevar a buen puerto el esfuerzo. Para las élites políticas esto fue una amenaza existencial y en consecuencia se radicalizaron: acabaron con las comisiones anticorrupción y, en el caso hondureño, se aprobaron leyes que blindaron la corrupción. En Guatemala, por su parte, se aprobó una legislación que baja considerablemente los costos para quienes cometen delitos de corrupción.

En este contexto, Guatemala irá a elecciones generales en 2023. A diferencia del resto de la región, como ya se indicó, la reelección presidencial no está permitida ni está sobre la mesa. Sin embargo, hay otros riesgos que deben tenerse presentes. Hasta octubre de 2022, en esta pequeña nación de dieciocho millones de habitantes se cuentan veintiocho partidos políticos registrados y la cifra podría llegar, fácilmente, a los treinta y cuatro. Sin embargo, la combinación de una legislación electoral poco clara, criterios jurisprudenciales deficientes del tribunal constitucional y una autoridad electoral cuya independencia está en entredicho, podría traer como consecuencia que muchos candidatos no tengan la posibilidad de registrarse y competir. En la elección de 2019, cuatro candidatos presidenciales fueron descalificados por cuestiones legales bastante discutibles. Estos vicios del sistema podrían profundizarse el año que viene y traer como consecuencia una elección con una legitimidad cuestionable.

Hay una crisis de liderazgos políticos en el país. Las pocas encuestas recientes sugieren que el principal activo de los políticos guatemaltecos es su posicionamiento como líderes conocidos por la población, pero ningún candidato despierta el entusiasmo del electorado.

Por una parte, veremos en el ruedo a la exprimera dama y líder del partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Sandra Torres, quien fue derrotada en segunda vuelta en las elecciones de 2015 y 2019. Pese a su alto nivel de posicionamiento público, el antivoto le complica una teórica victoria en segunda vuelta. La Constitución guatemalteca, además, exige más del 50% de votos para ganar en primera vuelta, algo que nunca ha ocurrido en la historia democrática de la nación. Aunque enfrenta un caso penal por financiación irregular de campañas, en octubre de 2022 un tribunal ordenó su libertad condicional y podrá participar. Eventualmente, tendría problemas si las acusaciones en su contra se traducen en una sentencia desfavorable o si revocan su libertad condicional, escenarios improbables pero no descartables.

Por otra parte, tenemos a Zury Ríos, la líder del Partido Valor, hija del exmilitar y expresidente de facto, Efraín Ríos Montt, quien no pudo participar en las elecciones de 2019 por un fallo de la Corte de Constitucionalidad. El tribunal consideró que el artículo 186 de la Constitución de Guatemala impide que se lancen al ruedo electoral los parientes de los caudillos, de los jefes de un golpe de Estado, o de quienes asuman la jefatura de gobierno como resultado de una ruptura del orden constitucional. Ríos Montt acudió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y en mayo de 2022 se alcanzó una solución amistosa con el Estado de Guatemala. Sin embargo, el acuerdo poco hace por aclarar si puede o no competir en las elecciones de 2023 y es altamente probable que la Corte de Constitucionalidad, con una composición diferente a la de 2019, decida su suerte.

En el resto del tablero electoral no hay mucho más. Edmond Mulet, del Partido Cabal, quien ocupó el tercer lugar en las elecciones de 2019 con 11%, aparece entre los más conocidos. También Thelma Cabrera, líder del partido antisistema Movimiento para la Liberación de los Pueblos, que aboga por la refundación del Estado guatemalteco. Este movimiento ha mostrado su apoyo a Evo Morales y a Nicolás Maduro; en las elecciones de 2019 lograron un inesperado cuarto lugar con el 10.37% de los votos. Parece una votación escasa, pero hay que recordar que el actual presidente, Alejandro Giammattei, ganó las elecciones en segunda vuelta tras lograr apenas el 13.96% de los votos en primera vuelta. Las elecciones de 2023 no serán muy distintas.

De este modo, la pregunta más importante para el futuro de la democracia guatemalteca no es quién es favorito para ganar la elección, sino cuáles candidatos conseguirán registrarse y competir por la presidencia. El veto de candidaturas, fundadas en legalismos, puede ser la nota distintiva y la gran amenaza de las elecciones de 2023.


¿Paz en Ucrania?

La posibilidad de que haya llegado el momento de iniciar unas conversaciones que terminen con la guerra pasan porque Putin tenga que compartir las decisiones de Rusia con su jerarquía, asegura el escritor Mario Vargas Llosa en su siempre interesante columna para El País de Madrid que aquí compartimos.

Pese a la liberación de Jersón y de buena parte de los territorios conquistados antes por la Rusia de Putin, de los que las tropas rusas han sido expulsadas por el coraje de los ucranios, se vuelve a hablar de "paz" en el más grave conflicto que se haya producido desde la II Guerra Mundial.

El estallido de unas descargas de proyectiles en Polonia, con el fallecimiento de dos polacos, enviados por Ucrania o por Rusia, todavía de responsabilidad dudosa, agrava la tensión en esa frontera, mientras que Volodímir Zelenski, que compareció ante la prensa hace dos días, pidió que se abran cuanto antes "las conversaciones de paz" entre Rusia y Ucrania, exigiendo, eso sí, que Rusia devuelva todos los enclaves ucranios que ha ocupado, algo que el canciller ruso ha calificado de "pretensiones exageradas".

No será fácil que se abran esas "conversaciones de paz" en estos momentos. En tanto que, creo, hay una hostilidad mayoritaria del pueblo ruso a la guerra, la verdad es que este pueblo siente, en su gran mayoría, que Ucrania sigue siendo parte de Rusia, por la vinculación histórica que existe entre ambos países -los reyes de Rusia habrían sido, antes, ucranios que rusos- y las múltiples conexiones entre ambos Estados, que, no lo olvidemos, cogobernaron tanto Stalin como Jruchov, como si fueran uno solo. Este último llegó, incluso, a reorganizar el territorio de Ucrania para que sirviera mejor a los intereses de la URSS que a la propia sociedad ucrania.

Son muy interesantes, a este respecto, las declaraciones recientes de una novelista ucrania, recientemente traducida en España, que relata la estrecha vinculación que existía entre Rusia y Ucrania en el pasado -la mayor parte de los ucranios habla ruso, idioma en el que fueron educados-, y sostiene que, ahora, en razón del conflicto con el país vecino, los ucranios se van apartando de ese legado tradicional e impulsan el ucranio en los colegios así como en sus propios periódicos y escritores. Es una razón de más para establecer que la guerra emprendida por Putin alejará a un país que se hallaba muy próximo de Rusia desde hacía muchos años. ¿No estuvo entre los cálculos de Putin, al declarar esta guerra y acusar al nuevo Gobierno ucranio de "nazismo", que semejantes acusaciones romperían los estrechos lazos que habían unido a ambos pueblos en el pasado?

Desde luego, los países cambian sus relaciones con sus vecinos, y el siglo XX ha visto cómo se alteraban las alianzas y cómo antiguos aliados se apartaban a veces por consideraciones políticas de estos vecinos -tal vez sea el caso de llamar "cómplices" a los países con quienes habían mantenido, a lo largo de muchos años, esa buena vecindad, al extremo de ser considerados esos aliados por parte de los países del resto del mundo como un solo país-. No hay duda de que esta guerra rompe esta estrecha vinculación histórica, hasta asegurar la absoluta independencia de Ucrania respecto a Rusia, y que, con sus muchos muertos, esta ruptura quedará confirmada. Es una de las consecuencias de este conflicto que será uno de sus peores saldos; la responsabilidad será, sobre todo, de Vladímir Putin.

En todo caso, las dificultades para Rusia van creciendo y esto, desde luego, es un obstáculo para las negociaciones de paz, que deberían haberse abierto hace algún tiempo, ya que el impedimento mayor es la guerra misma entre ambos países. La dificultad que se abre para que estas negociaciones comiencen es, sin duda, el empeño de Putin en sacar adelante la humillación de Ucrania, algo que, con las perspectivas de esta guerra y sus consecuencias en el mundo, es difícil de imaginar.

La dificultad mayor es la razón esgrimida por el jefe del Gobierno ruso, es decir de Putin mismo, que acusó a Ucrania, como motivo para invadirla, de haber cedido a un puñado de sirvientes del nazismo, enquistados en el poder. De acuerdo a estas acusaciones, los ucranios deberían haber recibido a las tropas invasoras como a verdaderos liberadores, y es obvio que no ha sido así. Por el contario, se tiene la impresión de que el ejército ruso estaba muy mal preparado para estas acciones, y que la reacción ucrania ha sido muy eficiente, y ha tenido como sorprendente consecuencia la de detener la invasión rusa, y hasta la de hacerla retroceder. El espectáculo del ejército ruso, desconectado entre sí, eludiendo las acciones militares, huyendo de la acción, debe haber sorprendido al propio Putin, que, es obvio, no tenía ni siquiera una concepción exacta de su propio ejército. Debe estar lamentándose, en privado, de tener tan escasos conocimientos de las condiciones en que se encontraban sus propias fuerzas militares. Así como del apoyo que recibirían los ucranios de toda la Alianza Atlántica, y, en especial, de los Estados Unidos, que, por supuesto, han estado financiando en buena parte la resistencia de Ucrania del asalto de los rusos.

La situación, en estos momentos, es tal que difícilmente existe un ambiente propicio a la apertura de las negociaciones de paz. A menos que en Rusia misma se opere un cambio de situación en que la acción de Putin se vea frenada, o cortada de raíz, por sus colaboradores más inmediatos. No da la impresión de que la situación de las fuerzas militares rusas sea tan deplorable que haya llegado el momento de limitar o cancelar la influencia de Putin en las acciones militares de Rusia. Si la guerra continúa hay un nuevo conflicto en perspectiva. Ucrania, ensoberbecida por sus victorias militares, puede exigir que las negociaciones de paz se establezcan de manera que resulten inaceptables por Rusia. Y, entonces, el conflicto se alargará hasta que la amenaza de usar proyectiles atómicos por parte de Rusia tenga visos de realidad. Y, en ese caso, se abre la perspectiva de un conflicto atómico entre las grandes potencias del que quedará apenas una décima parte del mundo viviente, si es que éste no desaparece del todo.

La única posibilidad de que se abran negociaciones de paz, en el más serio conflicto que atraviesa el mundo, es que la dirección que Putin ejerce en los asuntos rusos, se vea reducida, o compartida con los jefes militares o políticos, quienes, sin duda, ven con sombrías perspectivas lo que se avecina. Pero no parece que las cosas hubieran llegado a esos extremos. Por lo menos, no todavía, aunque, sin duda, caminan en esa dirección.

Parece mentira: el capricho de un jefe de Estado nos ha llevado a esta situación tan gravemente comprometida que depende exclusivamente de Rusia que se abran unas negociaciones de paz justas, es decir, que garanticen la independencia de Ucrania. Esto no es posible si Rusia no está dispuesta a devolver todos los territorios de ese vecino país que ha conquistado. Y Ucrania no se someterá a una humillación más, con todos esos muertos que tiene y el heroísmo de que ha dado testimonio, en esta guerra injusta, que un gigante maltrecho ha llevado a su territorio.

La posibilidad de que se abran unas negociaciones de paz, depende de que los jerarcas de Rusia (nadie sabe quiénes son todavía), mermen o cancelen el poder que ha venido ejerciendo Putin. Pero es demasiado pronto todavía para que aquello ocurra. Mientras tanto, esta guerra continuará, llenando los campos de Europa con víctimas inocentes. ¿Hasta cuándo?


AMLO convoca a una marcha contra sus ciudadanos

El más reciente desplante autoritario del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), es convocar a una manifestación en contra de sus propios ciudadanos, asegura el experto Carlos Loret de Mola A. en su habitual columna para el The Washington Post que transcribimos a continuación.

En la incipiente democracia mexicana no hay registro de algo similar. Hay que remontarse más de 50 años, en la era del Partido Revolucionario Institucional -como partido de Estado- para encontrar una referencia cercana: el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, repudiado por la masacre de estudiantes del 2 de octubre de 1968, convocó a una manifestación de "desagravio" a la bandera nacional después de que el movimiento estudiantil izó en su lugar una rojinegra de huelga en el Zócalo, la plaza central de la capital mexicana. De ese tamaño es el retroceso del reloj democrático al que AMLO quiere someter al país.

Todo comenzó porque el presidente presentó al Congreso una iniciativa de reformas a la Constitución para ganar control sobre las autoridades electorales. Ante esta amenaza a la democracia, organizaciones de la sociedad civil convocaron a una marcha de protesta a la que se sumaron partidos políticos de oposición.

Desde que se anunció la manifestación, AMLO dio muestras de que no la estaba procesando bien. La idea de que un grupo que no fuera suyo tomara las calles le generaba una especie de indigestión política.

Desde días antes de que se efectuara, la marcha se volvió el tema central en la conversación pública del país. El presidente contribuyó en gran medida a eso. De entrada, porque insultó a los convocantes de la marcha y a quienes planearan asistir. Y luego porque los retó a que llenaran el Zócalo (la marcha no tenía esa ruta), como él lo ha hecho tantas veces.

A todas luces, AMLO no esperaba que la marcha fuera lo que fue: según los organizadores, cientos de miles marcharon en distintas ciudades del país. Las cifras del gobierno señalaron decenas de miles. En los cuatro años que lleva este gobierno no se había registrado una protesta tan nutrida. Los ciudadanos fueron a darle pelea en su terreno y le ganaron: perdió el monopolio de la protesta y su supuesta condición de dueño de la calle, que se había abrogado durante dos décadas de ser el opositor más eficaz a tres presidentes de México.

No fue lo único que perdió: los partidos de oposición se mostraron unidos y anunciaron su rechazo a la pretendida reforma electoral. Morena, el partido de AMLO, no tiene los legisladores suficientes para aprobarla y el presidente lo tuvo que admitir.

Pero ya había perdido también algo más valioso y estratégico: el control de la agenda nacional. Para un gobierno que depende tanto de la palabra, que tiene como único logro haber dominado la narrativa, perderla es quedarse sin nada. "Ya me voy, ya me enojé", dijo cerrando abruptamente su conferencia de prensa tres días después de la manifestación.

La marcha dejó claro que hay un músculo social y político capaz de enfrentar al presidente. Entre los inconformes y quienes se sienten agraviados por el régimen se contagió la sensación de que no todo estaba dicho en la sucesión presidencial que vendrá en 2024. Y que, a pesar de que las encuestas favorecen ampliamente al partido en el poder, hay tierra fértil para sembrar un movimiento que pueda rendir frutos.

Todo esto dejó a AMLO no solo con una derrota política sino con un duro golpe al ego, tan definitorio en las actuaciones de los políticos populistas como él: escaló los insultos a los asistentes y, en un arranque infantil, decidió convocar a una marcha en apoyo de sí mismo para el 27 de noviembre. Parece que la megamarcha contra su reforme electoral fue una afrenta inaceptable: estás conmigo o contra mí. En su gobierno no caben el disenso legítimo ni la divergencia natural. Así que lo que corresponde es un contraataque a la mitad del país que no está de acuerdo con él, pero al que está obligado no solo a respetar sino a servir porque así lo juró el día que tomó posesión.

A lo largo de esta administración, los mexicanos hemos aprendido a convivir con sus absurdos, a trivializar sus excesos, a hacer chistes de sus exabruptos y normalizar sus abusos de poder. Pero marchar contra sus propios ciudadanos debe marcar un antes y un después. Es inaudito e inaugura un nuevo nivel de intolerancia y desnuda su concepción facciosa del ejercicio del poder. El lema de campaña electoral de AMLO fue "Juntos haremos historia" y la está haciendo: es el único presidente en 50 años que protesta contra sus ciudadanos.

Del estratega político sofisticado que fue el presidente hoy queda un adolescente de la política que parece tropezarse con piedras que ya estuvieron en su camino. ¿Qué fue lo que hizo que AMLO arrasara en la elección presidencial de 2018? ¿Por qué su tercer intento fue el exitoso? Porque a diferencia de los dos primeros, decidió hablarle a la clase media y mostrarse amigable con los sectores más ricos de la sociedad. Después de que le dieron su voto, se ha dedicado cuatro años a humillarlos y criminalizarlos.

Ha insultado a todo aquel que quiere a una vida mejor ("aspiracionistas", les dice con desdén). Se ha distanciado de empresarios, intelectuales y periodistas afines, integrantes del mundo de la cultura que hicieron campaña por él, ambientalistas y defensores de derechos humanos que apoyaron su proyecto. Ha ido sistemáticamente cortando lazos porque no admite la menor de las críticas.

Hoy, mientras se arremanga la camisa para convertirse en el coordinador de la campaña de su posible sucesor o sucesora desde Morena, AMLO está repitiendo los errores que lo alejaron de la presidencia en 2006 y 2012. Está mostrando otra vez, sin pudor, que lo único que le importa -además de su imagen- es asegurarse de mantener el poder y no de resolver las grandes crisis del país. No ve el ser presidente como la responsabilidad de resolver los problemas, sino como una herramienta para aplastar cualquier disidencia y estar -como criticaba él mismo en su faceta de opositor- en el poder solo por el poder.

Pero mal haría la oposición en envalentonarse por esta mala racha obradorista: ganar la calle no es ganar las urnas, y ganar la batalla del domingo 13 no es ganar la guerra de 2024.


Frases Célebres 927

"Dije que con lo de Astesiano no habían cuidado a la Presidencia. Es mucho peor. La Presidencia hoy aparece involucrada en un escándalo sin precedentes. Más allá de lo que dictamine la Justicia hay una responsabilidad política que se tiene que asumir. Por el bien de la Republica". Yamandú Orsi, intendente de Canelones. Su cuenta de tuiter.

"Hoy se publica que hubo coimas. Eso que le llaman ‘comisión' es cuando alguien pide una coima por compras de distintas cuestiones para el Estado, y fueron atendidas en el cuarto piso de Torre Ejecutiva (...) se ha mencionado en esta investigación a varios miembros de la jerarquía policial, que están siendo investigados. Creemos que hubo actos de corrupción graves en el Gobierno al lado del presidente y nadie se lo advirtió. Fallaron todos los mecanismos de prevención. Según dice Astesiano, utilizó o podía utilizar El Guardián y es un tema delicado. Según dice Astesiano, manejaba las cámaras de videovigilancia, las que se suponen se usan para cuidar a ciudadanos y ciudadanas". Fernando Pereira, presidente del FA, sobre el caso Astesiano. Telenoche, canal 4 (21/11/22).

"Una mentira es una mentira. No tiene explicación. No se puede ingresar a El Guardián si no es por un hecho policial que es denunciado en una fiscalía que encuentra elementos para llevar el asunto a un juez, que es quien determina se intervenga. Yo mentiras no puedo explicar. No vengo a hablar del caso, vengo a hablar del sistema y a defenderlo. El sistema de El Guardián es un buen sistema que estamos mejorando para cumplir mejor con la labor de investigación (...) El Guardián tiene que pasar todos los números intervenidos con las órdenes del juez. Y a su vez las operadoras telefónicas les pasa todos los números que están intervenidos con las órdenes del juez. La SCJ coteja que esa información sea idéntica. Si no es así, algo mal está pasando. Hasta ahora no ha pasado eso". Luis Alberto Heber, ministro del Interior, luego de comparecer ante la Comisión de Convivencia y Seguridad Pública del Senado para brindar explicaciones a los legisladores sobre las cifras de delitos y el caso del excustodio presidencial Alejandro Astesiano. Montevideo Portal (22/11/22).

"Debió decretarse una investigación administrativa desde el Ministerio del Interior". Liliam Kechichian, senadora del Frente Amplio e integrante de un grupo de seguimiento de su partido sobre la investigación del exjefe de custodia presidencial, Alejandro Astesiano, en la que se investiga una trama de falsificación de documentos. Así nos va, radio Carve (23/11/22).

"Una vez más el Frente Amplio tiene una actitud de pronosticar catástrofes sobre leyes aprobadas por mayoría". Gustavo Penadés, senador del Partido Nacional, defendió el proyecto de Ley aprobado en el Senado para modificar la forma de gobernanza de la UTEC y respondió a las críticas realizadas por la oposición. Primera Mañana, radio El Espectador (23/11/22).

"El presidente del Frente Amplio desinformó y utilizó la alimentación como un instrumento político. Y eso, a mi juicio, es absolutamente rechazable". Martín Lema, ministro del Mides, acerca de que le remitió a l presidente del Frente Amplio la documentación con datos de la FAO y del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre alimentación en Uruguay antes, durante y después de la pandemia. Subrayado, canal 10 (23/11/22).

"Es momento para avanzar. La oposición y el Pit-Cnt están realizando comentarios sobre el tema que no se condicen con la realidad (...) Es necesario y fundamental abordarlo. Acá la ciudadanía tiene que ver a quién le va a creer. No es correcto decir que se va a trabajar más y cobrar menos. En ningún caso, va a haber una caída de las jubilaciones. Alguien le tiene que poner el cascabel al gato (...) Se diseñó cuidadosamente el proyecto. Se trata de una reforma equitativa y más justa". Azucena Arbeleche, ministra de Economía, refiriéndose a que la prioridad del gobierno sigue siendo la reforma de seguridad social. Telemundo, canal 12 (21/11/22).

"El ingreso de las personas al estado es un área que necesita grandes cambios (...) Para las personas es un vía crucis. Tienen que venir con todos los comprobantes de su curriculum. Los tribunales tienen un trabajo enorme estudiándolos. Cuando alguien no tiene que estudiar para presentarse, se presenta todo el mundo. Entonces hay que hacer un sorteo, y esto no garantiza que entren los mejores. Hay que exigir que los ingresos sean por oposición y méritos. Un proceso de selección podía durar un año y medio. Lo primero que hicimos fue achicar los plazos. Rediseñamos todo lo que pudimos el proceso. Pero hay que digitalizar para agilizar la evaluación. El legajo de los empleados están en carpetas que se la están comiendo las ratas en un depósito". Conrado Ramos, director de la Oficina Nacional del Servicio Civil, sobre el trabajo que viene realizando en búsqueda de una reforma que genere un Estado más ágil y eficiente. Informativo Sarandí, radio Sarandí (21/11/22).

"Cuando se dice que el presupuesto es corto, que no hay presupuesto, en realidad lo que se dice es que no hay priorización a la violencia doméstica. Si de verdad hubiera voluntad política para darle financiamiento a esa ley tendríamos ahí muchas respuestas. No hay voluntad política. Estamos en un momento bastante crítico en relación con los casos y las respuestas que se les dan, debido a que hay cierto recorte en las respuestas de las necesidades que tienen las mujeres". Andrea Tuana, directora de la ONG El Paso, acerca de que no se ha avanzado prácticamente nada en la implementación de la ley integral para la violencia de género. VTV Noticias, VTV (22/11/22).

"Por primera vez, en muchas décadas, hablamos de ponerle impuestos a las capas más ricas de la población para financiar los gastos y las inversiones en la población más pobre del país (...) Tanto los impuestos como el gasto social, denominado ´riqueza nacional´, es su apuesta para que Colombia empiece un camino hacia la justicia y deje atrás su pasado como uno de los países más desiguales de la tierra". Gustavo Petro, presidente de Colombia, sobre la reforma tributaria propuesta por su gobierno y que se aprobó en el Congreso. El Espectador de Colombia (18/11/22).

"¡Otro año más de vida siendo un soldado de mi Patria, a la orden del pueblo venezolano! Gracias a la vida, a mi pueblo amado y a Dios por sus grandes bendiciones. ¡Aquí seguiremos de pie, por el camino de Chávez venciendo! ¡Llegaron los 60! Y no puedo estar más feliz en este día por todo el amor y las bendiciones que el Pueblo aguerrido de Venezuela me expresa, en todo momento. ¡Sin duda alguna, este es el mejor regalo que puedo tener! ¡Gracias!". Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, que cumplió este miércoles pasado 60 años con la mira puesta en consolidar una nueva etapa de la revolución bolivariana de corte socialista en las próximas elecciones presidenciales previstas por la Constitución para 2024. Su cuenta de tuiter.

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.